Ley penal juvenil: Patricia Bullrich insiste en bajar la edad punible a 13 años y se empantana la negociación
Martín Menem consensuó con la oposición que sea a los 14. Milei habría aceptado. La exministra pide respetar el texto original, pero no sabe si están los votos.
La reunión de la mesa política del lunes derivó en otra interna, luego del consenso en promover el proyecto para modificar la ley penal juvenil y garantizar un éxito legislativo. Como explicó Letra P, para garantizar la victoria, el bloque libertario tomaría el texto consensuado el año pasado con la oposición, pero Patricia Bullrich reclamó luego aprobar la versión original.
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La diferencia no es menor: la iniciativa que la por entonces ministra de Seguridad y Javier Milei enviaron en 2024 reduce la edad punible de 16 a 13; mientras que el dictamen firmado en mayo, la baja a 14. También es diferente la pena máxima: 15 años en el despacho; 20 en la iniciativa de ley. Además, en el dictamen que perdió validez en diciembre se establecieron esquemas de resocialización de los menores que obligarían a invertir en infraestructura en las cárceles.
La edad mínima para ir a la prisión es el tema central del debate y no está saldado, aún cuando Martín Menem crea tener consenso con Milei de aprobar lo posible y no quedarse sin nada. “En el bloque está claro que no hay número para bajar la edad a 13, o al menos no está garantizado”, confirmaron a Letra P fuentes cercanas a la conducción de la bancada libertaria.
Menem definirá en las próximas horas los tiempos del debate, que coordinará Laura Rodríguez Machado, diputada liberaría que el año pasado –cuando estaba en el PRO- consensuó el dictamen con la oposición, que nunca llegó al recinto.
La presión de Patricia Bullrich
En el bloque libertario de Diputados sostienen que, si el Presidente quiere salvar el verano con la ley penal juvenil, no puede dar un paso en falso como en diciembre, cuando quiso derogar la emergencia en discapacidad y perdió la votación. Esa vez Milei sumó un artículo al proyecto de presupuesto y provocó que la oposición rechazara un capítulo entero.
El consenso para bajar la edad punible a 14 años tuvo el año pasado respaldo de todo el espectro opositor a excepción de Unión por la Patria (UP), que de todos modos iba a aportar los votos del massismo si el dictamen llegaba al recinto. En la nueva Cámara de Diputados, esta alianza superaría los 150 votos.
Con el texto original, que envió Bullrich, el potencial de aliados se achica y podrían no alcanzar los 129 diputados para una mayoría. Sólo se anotan con seguridad La Libertad Avanza (LLA), el PRO y algunos aliados, como el MID.
El radicalismo, que tiene seis votos, lideró el año pasado los pedidos para cambiar el proyecto de la exministra de Seguridad, una postura que compartió Encuentro Federal, reconvertido en Provincias Unidas.
Si este grupo sostiene que la edad punible debe bajar a 14 años de edad, LLA necesitaría de casi la totalidad de los partidos provinciales para sostener la versión original. Es un riesgo que Menem y sus dirigidos prefieren evitar, sobre todo si se tiene en cuenta que el plan de la mesa política es festejar una ley.
El gobierno amplió este martes el temario de extraordinarias para sumar el proyecto que reforma la ley penal juvenil. Como el dictamen firmado en mayo caducó en diciembre, se incorporó el texto enviado por Bullrich, con la baja de edad punible a 13 años. Para que el proyecto llegue al recinto el 11 de febrero, debería dictaminar la semana próxima por lo que en los próximos días se conformarán las comisiones.
Con la mayoría de la oposición de vacaciones, la diputada Mónica Frade –que el año pasado apoyó el dictamen para bajar la edad punible a 14- inició el debate sobre la edad este martes y aclaró que no suscribirán que “los delitos de mayores tienen penas de mayores”, una de las máximas libertarias.
“Si no se solucionan las causas, van a necesitar bajar la edad de imputabilidad a los 6 años. ¿Tan difícil es entenderlo?”, sostuvo la diputada.
Los casos recientes
Para descomprimir el debate por el límite de edad, en las redes de diputados libertarios remarcaron que el disparador de la reforma fue el crimen de Jeremías Monzón, de 15 años.
El joven fue torturado y asesinado en Santa Fe y dos de los tres menores que participaron de la masacre tienen 14 años y se encuentran en libertad.
Si es ley el dictamen que firmó el año pasado la oposición, estos jóvenes estarían tras las rejas, aunque tal vez no en igual condiciones que los demás reclusos. Es la discusión que se viene. “Será necesario que lean los consensos para avanzar. Sino, vamos a contar votos hasta el último minuto. Queremos un éxito legislativo. No un relato”, sostienen desde LLA en la cámara baja.