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Fernet con rosca

Martín Llaryora ve a Javier Milei con pies de barro

El gobernador de Córdoba va al Congreso. Cómo analiza los indicadores negativos que acumula el plan libertario. La previa con sus pares de Provincias Unidas.

La expectativa del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, ante los anuncios del presidente Javier Milei en el Congreso este domingo es igual a cero. No hay sorpresa en la definición. La tropa cordobesista espera un discurso triunfalista, como es habitual en las intervenciones del mandatario libertario.

“Es un plan con pies de barro en su ejecución y que impacta en el empobrecimiento de la población”, coinciden el llaryorismo y la vieja guardia schiarettista, que estarán presentes a pleno en la apertura oficial del año político.

Llaryora mira una única foto: la recaudación provincial mostró signos de debilidad en 2025 y en enero de 2026, con caídas reales interanuales en meses clave como mayo (-0,3% en coparticipación), septiembre (-5%) y noviembre (-2%).

La preocupación por la caída del empleo en Córdoba

Para el gobernador, no hay más respuesta a la curva descendente que la recesión económica marcada por el cierre de industrias y la caída en la coparticipación nacional. La lógica social que debería empezar a imponerse -creen en el Panal- no es otra que la del metro cuadrado.

La pérdida del empleo es la consecuencia que empezará a acelerarse. Córdoba no estará ajena y Llaryora abrió el paraguas. Como contó Soledad Huespe en Letra P, el mandatario provincial agradeció a las autoridades de Iveco la apuesta a la fabricación de un nuevo camión. “Si no hubieran elegido Córdoba, tendríamos muchos problemas de trabajo en esta planta también”, graficó.

llaryora passerini iveco

Martín Llaryora, junto a autoridades de Iveco, presentaron un nuevo camión en Córdoba

El cordobesismo, que apoyó la reforma laboral en el Congreso, asegura que entre las bancas sólo hubo un debate teórico que choca con la realidad en las pymes e industrias. La mano alzada fue a favor de la llamada gobernabilidad, prefieren decir, y apostarán, como ya se señaló en este espacio, a la tanatosis política. En otras palabras, no agitarán la ira libertaria: intentarán lograr tratos hormiga a favor de las arcas locales, como un nuevo acuerdo por los fondos de la Caja de Jubilaciones de Córdoba. “Viene bien”, cuentan bien cerca del gobernador.

En el recinto, la única urgencia es mantener pegadas las partes de ese descolado mueble no tan viejo que es Provincias Unidas.

El scrum de los gobernadores de Provincias Unidas

Los gobernadores del grito federal buscarán dar un mensaje de unidad, que se presume de antemano insuficiente. Llaryora y sus pares Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut) y Carlos Sadir (Jujuy) se comprometieron en hacer una previa con sus referencias en el recinto. Llegarán al Congreso en patota.

El gesto es más interno que externo. La postura frente a la reforma laboral, al menos en el caso cordobés, no estuvo exenta de tensiones. Como contó este medio, el gobernador cordobés dio libertad de acción a su bancada en Diputados y a la senadora Alejandra Vigo. Quiso hacer la del tero y a los cordobesistas les pegaron por izquierda, por derecha y de frente, como en el caso de Natalia de la Sota, que se encargó de exponer el desorden. Eso molestó, por eso la foto con los gobernadores traerá más alivio que pena.

Sostener algo parecido a Provincias Unidas ya es un asunto de dignidad política. Los gobernadores olfatean que Milei avanzará para arrebatarles el gobierno de sus provincias, en especial en bastiones donde La Libertad Avanza pica fuerte.

Córdoba encabeza esa lista y el llaryorismo se prepara con el ingreso de intendentes al gabinete. A la incorporación de Marcos Torres (Alta Gracia) se sumará esta semana Agustín González (Cruz Alta), el referente de Sergio Massa. Empieza el camino del peronismo unido en la provincia rumbo al '27. Será una batalla por el voto, en el barro territorial.

nacho torres y senadores

Ignacio Torres y el nuevo interbloque en el Senado

La foto de Nacho Torres con el interbloque Impulso País en el Senado, donde se unieron la dupla de Provincias Unidas, una senadora que responde al chubutense y una aliada del tucumano Osvaldo Jaldo con tres sobrevivientes del PRO debe leerse en esa línea de mantenimiento de lo logrado en 2025, pese a que el schiarettismo insiste en que nada tienen que ver con Mauricio Macri.

La participación del jujeño Sadir en un Zoom con Jaldo, Alberto Weretilneck (Río Negro), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), el mismo día que le rompieron el bloque a Cristina Fernández de Kirchner en el Senado, volvió a agitar el fantasma del acuerdismo que favorece a Milei.

Qué preocupa a Martín Llaryora

El llaryorismo asegura que no le presta atención a esos movimientos, muchos menos los del Congreso. “Todas esas provincias, menos Neuquén, dependen de la Nación. Tienen grandes urgencias económica. A nosotros, un ATN no nos salva el mes”, disparó un alto funcionario cordobés.

Si hay una relación que sí importa al gobernador es con Pullaro. Mucho más que eso, importa el vínculo que tiene el cordobesismo con su electorado local que se mueve entre la aprobación a la gestión libertaria y la venia a su contracara, que es Llaryora, en volúmenes similares. El libertario Gabriel Bornoroni sí tendrá un perfil alto este domingo, que prepara con Karina Milei el after que harán en Olivos después del discurso de Milei. El 14 de marzo hará su acto provincial con Luis Juez y arrancará la carrera por la gobernación.

Por el contrario, Llaryora tendrá un perfil prudente. Su mirada está puesta en la reelección y en marcar distancias cuidadas con Milei, con quien compartirá jornada doble en una semana: la apertura de sesiones con la sospecha de que no será un discurso agresivo, pero que sí marcará las pautas de lo que el Presidente quiere para 2027, y la misión comercial en el marco de Argentina Week, en Nueva York.

Tan cerca, tan lejos.

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