Martín Llaryora 2026: gobernar bajo la amenaza libertaria
La tropa de Bornoroni sabe que disputará el gobierno de Córdoba. El gobernador cree que podrá elegir la estrategia sin presiones. Números y la puja que sigue.
“Vamos a competir en todas las provincias, especialmente en aquellas donde los gobernadores siguen con el gasto de la política. La Argentina cambió y si no acompañan, la gente los va a correr”. Los escuderos de Javier Milei en las provincias dejan correr esa definición. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, la conoce.
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Se prepara para competir en 2027 contra el candidato de La Libertad Avanza (LLA) en un escenario que pondrá a prueba todo el acervo electoral disponible.
En la frase libertaria hay un mensaje entrelíneas: ¿el Presidente y su poderosa hermana castigarán con avanzadas territoriales a los mandatarios que obstaculicen el programa de reformas en el Congreso? ¿Dan por hecho que lo harán y ya anticipan la coartada para un 2027 donde La Libertad Avanza dará un paso clave en la construcción de poder? ¿Habrá lugar para un juego que preserve jurisdicciones?
Llaryora es uno de los gobernadores que sospecha que el poder central deberá trabar consensos para tener un año sin sobresaltos políticos, económicos y sociales. Sin embargo, ese será tema de este año y no del que viene, cuando cada uno de los actores de la política se jugará su propio pellejo reeleccionista en las urnas.
La obsesión por interpelar asertivamente al electorado que muestra el cordobesismo por estas horas es total. Llaryora pondrá toda la energía en la gestión (todo un clásico cordobesista) y en la comunicación de lo hecho. Quizás eso explique la reubicación de sus avezados comunicadores en el gabinete. En la Legislatura, donde el gobierno cordobés había puesto a sus mejores hombres y mujeres para dar batalla en un recinto en paridad con la oposición, queda como única espada fuerte el peronistaFacundo Torres Lima.
La batalla de Martín Llaryora
Este detalle no menor permite intuir que la oposición cordobesa no insumirá energías para el oficialismo, al menos no como antes. La batalla grande será la recuperación de recursos quitados por la Nación y la reconstrucción de una identidad de gestión que eligió cerrarse -y ya no contempla a Juan Schiaretti como variable fundamental-, que entendió que la transversalidad del Partido Cordobés encontró su techo y que podría competir contra actores totalmente desconocidos por la provincia.
Hay signos de que el cordobesismo teme un cambio de chip en ese electorado que dividía la utilidad de sus votos. Llaryora achicó el gabinete, bajó impuestos y elegirá calculadamente sus batallas. La Caja de Jubilaciones es una de ellas.
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Martín Llaryora cree que están dadas las condiciones para recuperar los fondos adeudados para la Caja de Jubilaciones
La recuperación de los recursos que por orden de la Corte Suprema se restablecieron, aunque a cuentagotas, es uno de los temas por los que Llaryora alzará la bandera de guerra, de ser necesario.
No obstante, en la oposición manejan datos que indicarían que el gobernador también sobreactúa esta pelea con Milei, que sus antecesores también tuvieron con los presidentes de turno. En otros términos, que el ministro de Economía de la provincia, Guillermo Acosta, infla el déficit.
Los números de Córdoba se meterán a la campaña
Del total de la deuda histórica acumulada al 30 de septiembre de 2025 que la Caja le debe al gobierno de Córdoba ($640.803.901.995) el Tesoro provincial transfirió de manera efectiva $246.566.411.801. La diferencia ($394.237.490.194) está determinada por los intereses devengados y los derivados del Fondo de Cobertura Solidario.
Este fondo está compuesto por los aportes solidarios de los estatales, que en la última reforma jubilatoria se fijaron desde el 2% al 8%, y el complemento de Ingresos Brutos que se cobra a entidades financieras.
llaryora y acosta
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y el ministro de Economía, Guillermo Acosta.
Al no tener afectación específica, esa recaudación va a rentas generales de la provincia. La Caja de Jubilaciones no recibe esas partidas como ingreso genuino, sino como préstamo, con el consecuente impacto en el rojo de las cuentas del organismo previsional. Los intereses de la deuda, en juego, y un supuesto déficit de $2.000 millones mensuales que no sería algo más de la mitad del expuesto.
"La Nación le debe plata a la Caja de Jubilaciones, es verdad, pero eso explica solo una parte del déficit. El resto responde al populismo del PJ", escribió el anticipado candidato a gobernador Rodrigo de Loredo apenas se aprobó la reforma. La plata de los jubilados va a ser el gran tema del año.
El futuro prometido por Javier Milei
Los golpes y contragolpes entre el oficialismo y la oposición prometen ser fuertes en el marco de la pelea por el relato que se viene. Que, por cierto, apunta hacia el futuro y poco al pasado.
Bornoroni, quien asoma como el candidato natural del mileísmo, dice poco, pero sus movimientos apuntan a una discusión hacia adelante. En ese sentido, rompe con la tradición que encarnan Luis Juez y De Loredo, que piden el recambio con el argumento del cuarto de siglo en el poder del peronismo cordobés.
bornoroni y karina milei en córdoba
Gabriel Bornoroni y Karina Milei en Córdoba
El cordobesismo tiene sus aciertos, mañas y suciedad para esconder debajo de la alfombra, pero claramente esa apelación de cambio no conmovió al electorado que lo votó sistemáticamente. ¿Por qué lo haría ahora? Preguntas y datos para mirar: tanto Llaryora como Milei se mantienen en Córdoba con altos niveles de aprobación de sus gestiones.
¿Milei ofrecerá lo realmente nuevo? ¿Chocará con las fronteras conservadoras, también en lo político, de esta provincia? Llaryora se prepara para gobernar este año bajo la amenaza libertaria. Pidió un enero tranquilo a su equipo.
El gobernador tomará licencia desde este lunes hasta el 13 de enero. Regresará con el apoyo de siempre a las fiestas populares y festivales. Priorizará las reuniones de gabinete. Como la tropa de Karina Milei, que afirma con convicción que competirá contra los gobernadores en sus terrenos, Llaryora cree que va a sobrar con la gestión y que va a poder decidir sin presiones externas la estrategia electoral para buscar su reelección.