CONGRESO | SENADO

Lucila Crexell admitió que gestionó con el Gobierno ser embajadora en pleno debate de la ley Bases

La exsenadora justificó su postulación en la comisión de Acuerdos del Senado, que avaló su pliego. "La negociación estaba a cargo de los gobernadores", declaró.

Lucila Crexell logró este jueves el dictamen del pliego como embajadora en Canadá en la comisión de Acuerdos del Senado. Por presión del peronismo, la exsenadora reconoció que gestionó su cargo diplomático en simultáneo a su definición del voto a favor y decisivo para la sanción de la ley Bases. Explicó que la negociación estaba a cargo de los gobernadores.

El apoyo de los partidos aliados del Gobierno garantiza que el pliego se apruebe en el recinto, pero el peronismo al menos la quiso hacer pasar un mal momento en la comisión. Será el segundo pliego diplomático aprobado sin el PJ: el anterior fue el de Fernando Iglesias, para la Unión Europea.

Crexell respondió a un duro cuestionario de los peronistas Carlos Linares y María Florencia López, quienes recordaron que, durante la negociación de la ley Bases, se filtró el expediente de Cancillería que proponía a la senadora neuquina como embajadora. En ese entonces, la propuesta era para la embajada de Unesco, que luego fue cerrada.

"Llegar a una embajada por pago de un favor es grave. Estuvimos ese día de la votación y me da vergüenza que asuma en el cargo", sostuvo Linares. Crexell recordó que la denuncia por supuestas dádivas fue desechada y justificó su voto a la ley Bases en la incorporación del RIGI, "que favoreció a mi provincia".

Embed - COMISIÓN DE ACUERDOS 26-03-26

La respuesta de Lucila Crexell

El debate fue coordinado por el libertario Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos. La neuquina defendió su currículum para ser embajadora (tres títulos universitarios y tres maestrías) y negó cualquier tipo de dádivas.

Según la descripción de Crexell, "hubo un acuerdo previo y cuando alguien muy mal intencionado lo dejó trascender en un momento de la negociación de la ley Bbases, en la cual los gobernadores estaban a cargo, se avanzó en la designación y se estaba preparando el pliego. Si ven la fecha del pliego, es después del hecho periodístico", como refiere a la mención que hizo de estas gestiones el periodista Carlos Pagni.

"Conozco el Senado y sé cuándo es una negociación de los gobernadores", agregó Crexell y contó que esas denuncias de dádivas le causaron "consecuencias emocionales".

La exsenadora destacó que "el día de la votación hubo denuncias penales y fueron archivadas por inexistencia de delito, falta de relación causal y por haber sido hechas sobre especulaciones periodísticas. Es un tema cerrado y no quiero hablar sobre un tema que la justicia ya se expidió", agregó Crexell.

La peronista López fue más a fondo: "La defensa se hunde más: votó en contra de sus convicciones porque estaba negociando un gobernador", le replicó. Y leyó una nota de Crexell de enero de 2024 en la que prometía no avalar facultades delegadas.

La nueva libertaria

Crexell continuó su defensa: "Tuve diferencias con el primer proyecto de la ley Bases y luego se modificó. Lo que dije es que gran parte de los senadores negociaron con los gobernadores", insistió.

En un clima de tensión poco habitual en la comisión de Acuerdos, la exsenadora repudió a otros embajadores nombrados por el peronismo, como Sergio Urribarri, quien representó al país en Israel y luego fue condenado por corrupción.

Recordó, además, que Fernando Pino Solanas asumió en 2013 como senador en un frente con Elisa Carrió y luego fue designado como embajador en la Unesco por Alberto Fernández, la misma oficina que Crexell quería ocupar.

La neuquina llegó al Senado en el mismo año que el cineasta. Arribó a través del Movimiento Popular Neuquino, pero mantuvo una tensa relación con los gobernadores de su provincia y en 2019 fue reelecta en la lista opositora, que lideró el fallecido Horacio Quiroga. Aquella gestión a su favor la lideró Miguel Pichetto, compañero de fórmula de Mauricio Macri.

En los próximos años será libertaria. "Veo una transformación. La inflación era de 211% y ahora es de 30%", justificó su nueva alineación política.

57714
Lucila Crexell y Juan Carlos Pagotto (LLA).

Lucila Crexell y Juan Carlos Pagotto (LLA).

Ayuda de aliados

Los aliados del Gobierno salieron en defensa de Crexell. "Le tienen envidia", dijo la radical Carolina Losada. Martín Goerling (PRO), citó el caso Urribarri y la sorpresa fue Carolina Moisés, peronista que armó un bloque propio hace un mes y se convirtió en vicepresidenta de la cámara. "Me sorprende la judicialización de la política. ¡Qué poca sororidad!", se lamentó.

No quiso escucharla Juliana Di Tullio: ni bien habló la jujeña se fue de la sala. Estaba sentada al lado de Moisés y volvió un rato más tarde. Antes, la bonaerense había insistido en las denuncias de dádivas, pero remarcó que la irregularidad mayor es la composición de las Comisiones. Es que Patricia Bullrich sólo le dejó tres de 19 lugares al peronismo en Acuerdos. "Es nulidad de origen", denunció.

La comisión de Acuerdos aprobó también ascensos militares. En tres semanas se tratará la prórroga del mandato como juez de Casación de Carlos Mahiques, el tiempo que requiere de plazo tras la citación de la audiencia. Bullrich espera que ese día estén listos pliegos para ocupar otros cargos judiciales. Debe mandarlos el Gobierno.

María Florencia López y Eduardo De Pedro, del peronismo en el Senado. 
Ricardo Lorenzetti, Domingo Sesin y Eduardo Bittar en la conferencia organizada por entidades del Círculo Rojo de Córdoba

Las Más Leídas

También te puede interesar