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Ley ómnibus: Javier Milei se garantiza el cuórum y pelea para sostener artículos claves

El bloque de Pichetto se sumó a la UCR y aseguraron el inicio de la sesión. Fuerte debate por impuestos, privatizaciones y el capítulo ambiental. El poroteo.

El presidente Javier Milei se aseguró este martes el cuórum y la aprobación en general del proyecto denominado "ley ómnibus", con el respaldo de la UCR y de Hacemos Coalición Federal, los bloques considerados dialoguistas que le permiten ocupar las 129 bancas necesarias para abrir el recinto. La tensión ahora estará en la votación en particular, cuando estas fuerzas intentarán rechazar o reescribir varios artículos.

El bloque radical, presidido por Rodrigo De Loredo, definió por la mañana que sus 34 miembros colaboren en abrir el recinto para garantizar la aprobación del proyecto. No estuvo Facundo Manes, líder del grupo rebelde, pero sus emisarios, que se negaron a firmar el dictamen la semana pasada, no cuestionaron la estrategia de habilitar la sesión.

Unas horas después también unificaron posiciones las tribus que componen Hacemos Coalición Federal, integrado por referentes de los gobiernos de Chubut, Entre Ríos y Córdoba, los PRO Nicolás Massot, Emilio Monzó y Oscar Carreño (quien preside el partido en Córdoba), la Coalición Cívica, el socialismo y figuras como Ricardo López Murphy y Margarita Stolbizer.

Si bien este grupo, coordinado por Miguel Pichetto, en el plenario de comisión se dividió en tres dictámenes, este martes se unificó en la decisión de dar cuórum y asegurar la sesión que este miércoles convocaron 11 miembros de La Libertad Avanza para tratar la ley ómnibus. "Desde Hacemos Coalición Federal vamos a dar cuórum y acompañar en general, pero plantearemos las disidencias en varios artículos", encabezaron el comunicado los 23 integrantes del bloque.

Las comunicaciones casi al unísono de UCR y HCF no fueron una casualidad: fuentes de ambas bancadas confirmaron a Letra P que con la sincronización buscaron darle un mensaje a Milei, que a través de su asesor -ahora nombrado por Karina Milei formalmente- Santiago Caputo, amenazó con bajar la sesión si no le aprueban el capítulo de privatizaciones.

Los números

Con los respaldos anunciados, el Gobierno no tendrá problemas en alcanzar las 129 bancas necesarias para abrir el recinto. A los 80 que La Libertad Avanza acumula con el PRO, se agregaron los 23 de HCF y los 34 de la UCR. Suman 137, suficiente para que algunas bajas no cambien la historia. Podrían agregarse los tres tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo.

Entre los dialoguistas no descartan que algunos de sus referentes se desmarquen, pero no serían decisivos. En HCF, por caso, podrían votar en contra Esteban Paulón y Mónica Fein (socialismo) y la cordobesa Natalia De la Sota. No alteran las cuentas del Gobierno. En la UCR hay presión para que el grupo díscolo al menos se abstenga.

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El oficialismo espera la ayuda de partidos provinciales representados en el bloque Innovación Federal (que tiene los partidos locales de Salta, Neuquén, Misiones y Río Negro) y en las duplas de sanjuaninos y rionegrinos. Estos grupos se harán valer para votar artículos y son decisivos para el cuórum en el Senado.

En este escenario, Milei se concentra en la votación en particular, cuando el diputado de LLA, Gabriel Bornoroni, deberá decir a viva voz qué artículos acepta modificar. Lo que haya acordado con la oposición será leído por el secretario parlamentario, Tomás Figueroa, mientras que si aparecen nuevas demandas, el cordobés tendrá dos opciones: aceptar el texto sugerido o dejar caer el que está en el dictamen.

Los números están finos, porque además de la dispersión de los dialoguistas que pueda surgir en la votación, pueden aparecer ausencias funcionales de Unión por la Patria. En el Senado, la única que sesión que hubo no tuvo la presencia del trío santiagueño. A la reunión de gobernadores de Juntos por el Cambio del lunes en el CFI asistió el vicegobernador de Catamarca, Rubén Dusso.

Es por esto que la negociación final de la letra chica es lo que definirá el destino de la sesión. El artículo de las privatizaciones es el más problemático, porque el Gobierno lo quiere sostener y no tiene los votos para aprobarlo. Tampoco acepta que se caiga y para evitarlo necesita que no haya sesión.

Los tironeos

Cómo explicó Letra P, LLA resiste la presión para reducir las emergencias por un año (que permitirán a Milei tomar decisiones sin pasar por el Congreso) y sostendrá al menos seis: económica, administrativa, financiera, seguridad, energética y tarifaria. Estas tres últimas son cuestionadas por sectores de HCF, la UCR. El oficialismo no quiere eliminarlas. Ya desechó la fiscal, por decisión propia; y la social, la de defensa, la sanitaria y la previsional, a partir de reclamos de los dialoguistas.

Hay debate por otros capítulos como el ambiental. El Gobierno se niega a borrar las modificaciones a la ley de bosques y a la de glaciares. Caputo también amenazó con dar el portazo si insistían en tocarlas. Si no logra acordar con la oposición, Milei está dispuesto a eliminar los capítulos de pesca, biocombustibles y de impuestos internos, que incluye la prórroga del impuesto PAIS, uno de los que más creció en su recaudación y los gobernadores internaron sin éxito coparticipar.

En este caso, la oposición dialoguista está en un dilema: desechada la posibilidad de repartirlo en las provincias, su único acto de rebeldía posible es eliminar el impuesto y desfinanciar a Milei. "Estamos en una encerrona difícil de salir", reconoció uno de los negociadores de HCF. La votación en particular recién llegaría el jueves, luego de un día de discursos. Tal vez antes haya un cuarto intermedio. Se definirá este martes por la noche.

Rodrigo De Loredo, jefe del bloque UCR. 
Miguel Ángel Pichetto (Foto: NA)

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