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LA HISTORIA SIN FIN

La pelea por las rutas de Río Negro vuelve a pocear los caminos del acuerdo entre Weretilneck y la Casa Rosada

En la Patagonia esperan que el traspaso las rutas 22 y 151se efectivice antes de diciembre. Los funcionarios provinciales trinan. La oposición aprovecha.

En el gobierno de Río Negro creen que el traspaso efectivo de la administración de 305 kilómetros de las rutas nacionales 22 y 151 recién se podría concretar a fines de noviembre. En el gobierno de Alberto Weretilneck la impaciencia gana la escena porque al gobierno nacional avanza, ni se hace cargo del mantenimiento de los caminos, que todavía administra.

Mientras tanto, las calzadas en el Alto Valle muestran un estado calamitoso. Las lluvias de los últimos días profundizaron el deterioro y algunos tramos están prácticamente intransitables.

Muy lejos quedó la celebración de la gacetilla oficial del 24 de agosto, ilustrada con foto del gobernador Weretilneck y Diego Santilli, en la que la firma del convenio entre la provincia y la Casa Rosada era definido como un hecho “histórico”. “Desde hoy, Río Negro se hace cargo de rutas nacionales 22 y 151”, rezaba aquella publicación oficial que, en rigor, no sucedió. Casi dos meses después la provincia sigue sin hacerse cargo, la burocracia empantana el diálogo y las ansiedades de funcionarios y usuarios ganan protagonismo.

El enojo del gobierno de Río Negro

En las últimas horas, el gobierno provincial tomó nota y reclamó a la administración libertaria por el mantenimiento de las rutas a transferir hasta tanto no se concrete el traspaso. Fue una reacción pública a una avalancha de críticas que dejó el fin de semana largo entre los vecinos valletanos y turistas que se movilizaron por trabajo y por ocio por la región.

“Nación es el responsable”, acusaron desde Viedma en un intento de quitarse de encima las críticas. Lo cierto es que Weretilneck quedó preso de la propia maquinaria mediática oficial que se había ocupado de instalar como un acto de coraje y responsabilidad la acción de hacerse cargo de una demanda central en la región más poblada de Río Negro.

Alberto Weretilneck acordó el traspaso de las rutas en agosto.

El ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, dijo a Letra P que la gestión provincial esta “haciendo lo que dijo” en relación al proceso de traspaso. En rigor habla de los plazos que establecen un margen de 60 días desde que fue aprobada la ley a fines de agosto. “En estos días Nación tiene que completar documentación y resolver contratos vigentes”, añadió el funcionario. Este medio pudo averiguar que a pesar del paso del tiempo, el gobierno nacional no avanzó en estos pasos imprescindibles para que la provincia pueda iniciar las reparaciones y obras nuevas.

Los funcionarios rionegrinos están que trinan con el gobierno libertario. Incluso con los referentes de La Libertad Avanza de la provincia, como el senador Enzo Fullone, que días atrás anunció una licitación de cinco mil toneladas de mezcla asfáltica para la ruta 151. Creen que tempranamente Werretilneck empieza a pagar los costos del mantenimiento de rutas a pesar de tres años de abandono mileísta y las demoras por poner en marcha el acuerdo de traspaso.

Un ruido para la estrategia nacional libertaria

Con todo, el ruido con Río Negro aparece en momentos en que la mesa nacional de La Libertad Avanza termina de definir qué estrategia adoptar de cara al año que viene. Cómo ya contó Pablo Lapuente en Letra P, un sector del mileísmo busca llegar a acuerdos formales o clandestinos con los gobernador y ganar en provincias administradas por el peronismo.

Weretilneck está en el grupo de mandatarios con los que la Casa Rosada cosecha buenos vínculos. No sólo por su manifiesta voluntad a colaborar con los proyectos impulsados por el Presidente, mientras pudo hacerlo, sino por su cercanía con algunos referentes nacionales, principalmente con Santilli. Río Negro es, además, una de las provincias donde fluyen los dividendos de Vaca Muerta, algo que atrae a La Libertad Avanza por sobre otros territorios. Por eso, hay un grupo violeta que no quiere saber nada con un acuerdo e impulsa competir a fondo para quedarse con la provincia.

Enzo Fullone, Toto Caputo, Alberto Weretilneck y Diego Santilli el día que se firmó el traspaso de las rutas a Río Negro.

El conflicto por el trapaso de las rutas que no se concreta mete ruido en esa estrategia que, de todas formas, debe esperar. En el plano máss urgente de las necesidades libertarias, Weretilneck no puede aportar más que su respaldo simbólico. Luego de los quiebres en la alianza que lo llevó al despacho más importante de Viedma y la derrota electoral de 2025, el gobernador no tiene representanes en el Congreso, ni en la Cámara de Diputados, ni en el Senado.

El peronismo que aprovecha: "Te avisamos, Alberto"

Rápidamente, la parte de la oposición que se mantuvo contraria al traspaso de rutas votado en la Legislatura semanas atrás salió a criticar al gobierno. “Teníamos razón. Es una estafa”, dijeron desde el bloque del PJ-Nuevo Encuentro. “Te avisamos, Alberto”, completaron.

Las críticas retoman viejas heridas, como la no concreción de la rotonda de Choele Choel, promesa por la que la exsenadora oficialista Mónica Silva apoyó la Ley Bases en 2024. Y vuelven sobre el crédito de 60 millones de dólares en marcha para la reparación de calzadas, el no desembolso del impuesto a los combustibles y los futuros peajes. En este sector del peronismo creen que los rionegrinos pagarán, de esta forma, tres veces las obras y mantenimiento de las rutas.

El traspaso de las rutas nacionales a Río Negro también tuvo capítulos álgidos en la Legislatura provincial.

La situación de la transferencia no concretada impacta también en la oposición en la Legislatura. Los aliados de Juntos Somos Río Negro, como el ARI y la UCR hacen silencio. El espectro libertario, lo mismo. Pero en la misma situación se encuentra el bloque de Vamos con Todos, que es el peronismo más cercano a la candidata a gobernadora María Emilia Soria. Es porque la intendenta de General Roca, con la intención de mostrar voluntad para la resolución de la problemática vial, mandó a sus legisladores a votar a favor del traspaso. Ese apoyo a la iniciativa de Weretilneck obliga a bancar la parada.

Cronograma y cortocircuitos

Desde el gobierno provincial ya tienen un cronograma de acciones, aunque la fecha de inicio sea incierta más allá del cálculo de fines de noviembre. Lo primero que el Ministerio de Obras Públicas plantea realizar como obra nueva es la finalización de la ya mencionada rotonda de las rutas 22 y 250 en Choele Choel. Luego, las obras de reacondicionamiento sobre la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel. En tercer lugar, la intervención en el sector de Puente 83 en Cipolletti. El orden podría cambiar en función de la coyuntura.

En cuanto al mantenimiento aún no hay un sector por dónde empezar pero Vialidad Rionegrina estará facultado una vez que el convenio esté vigente para ejecutar obras, recuperar calzadas, realizar tareas de conservación y mantenimiento e intervenir en banquinas, accesos, colectoras, puentes, rotondas, señalización e iluminación.

El de Puente 83 es el sector más crítico en la actualidad. El fin de semana pasado Vialidad Nacional le pidió a la provincial que intervenga con bacheo y otras reparaciones, pero al no haber traspaso formal, el organismo provincial se negó argumentando precisamente la carencia de facultades para hacerlo.

Además de las demoras y las críticas actuales, ya el acuerdo no había sido lo que Weretilneck esperaba. Dos aspectos no fueron atendidos por Nación: la duración del traspaso quedó en 20 años en lugar de 30 y la recaudación en concepto de multas irá para el Ministerio de Economía que conduce Toto Caputo y no para el que dirige Gabriel Sánchez.

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