La Libertad Avanza decidió jugar fuerte en las elecciones estudiantiles de la Universidad Nacional de Rosario. Tras un debut acotado en 2025, ahora competirá en cuatro facultades y busca capitalizar el resultado más allá del ámbito académico: la apuesta es convertir la elección en una señal política hacia el tablero nacional.
La irrupción libertaria en la UNR dejó de ser testimonial. Si el año pasado solo presentaron lista en Derecho —donde quedaron a 15 votos de conseguir un consejero— esta vez el espacio que responde a Javier Milei y a la diputada Romina Diez redobla la apuesta. Con listas en al menos cuatro unidades académicas, la contienda universitaria se transforma en una vidriera estratégica.
Las elecciones se realizarán el 30, 31 de marzo y 1 de abril. En esos días, el estudiantado elegirá autoridades de centros y representantes en los consejos directivos. Para LLA, no es apenas una disputa gremial: es otro capítulo en la batalla cultural, en un territorio históricamente dominado por el reformismo, el peronismo y la izquierda.
La Libertad Avanza en la Universidad Nacional de Rosario
“Nos vamos a presentar sí o sí en Derecho, Ciencias Políticas, Exactas y Económicas”, confiaron a Letra P fuentes del armado libertario. El salto es cuantitativo y organizativo. En 2025 solo compitieron en Derecho; ahora apuntan a consolidar estructura militante, con entre 20 y 30 estudiantes activos por facultad. “Necesitamos esa estructura para poder hacer las cosas bien”, sostienen.
En Derecho confían en dar el golpe: “Nos quedamos a quince votos. La idea es poder meterlo este año”. En Económicas ven un terreno más receptivo al discurso liberal. En Ciencia Política reconocen mayor hostilidad. En Exactas, en tanto, la presencia de Alternativa —agrupación de perfil conservador con desarrollo propio— fragmenta el electorado que podría confluir con LLA.
También juegan con la simbología. Intentaron utilizar el número 10 como identificación de lista, un guiño directo a Diez y una señal de que la líder provincial talla en el armado universitario, con la mirada puesta en 2027. En Ciencia Política no podrán hacerlo porque el número ya lo usa el peronismo. En las otras facultades lo intentarán, aunque no será sencillo. Si no prospera, optarán por el 23, en alusión al año del triunfo presidencial de Milei.
Oposición al “sistema universitario”
El discurso replica la narrativa nacional. “La idea es poder darle una voz a la derecha en los consejos de estudiantes”, sintetizan. Consideran que el resto de las agrupaciones fueron “funcionales al sistema de los últimos 30 o 40 años”.
La estrategia es posicionarse como oposición frontal al statu quo universitario. Uno de los ejes será el rechazo a los paros, especialmente sensible en el arranque del ciclo lectivo. Desde el espacio plantean garantizar al menos instancias virtuales para no interrumpir clases. “Tratar de hacer algo mínimo virtual”, deslizan.
El armado, bajo el sello Universitarios por la Libertad (UPL), tiene como principales referentes a Vittorio Vienna —coordinador de Juventudes en la provincia—, Lautaro Enríquez —concejal electo el año pasado—, Alejo Steinman y Elías Danteo, con experiencia organizativa en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). En esa universidad técnica, el espacio logró resultados competitivos, con picos del 26% en Rosario.
Una vidriera con ambición nacional
“Hasta abril el foco en Santa Fe está en lo universitario”, remarcan. En la conducción provincial creen que un buen desempeño en Rosario puede proyectarse como carta de presentación nacional, con UPL como marca a consolidar.
“Un buen resultado nos posiciona a nivel nacional”, dicen sin rodeos. En un espacio que mide cada expansión territorial, las universidades públicas son un terreno simbólico clave. Consejeros estudiantiles o porcentajes de dos dígitos permitirían mostrar que el fenómeno libertario no se agota en el voto adulto ni en la bronca antisistema, sino que también interpela a jóvenes universitarios.
En Santa Fe, además, el armado dialoga con la estrategia política de Diez. La UNR puede funcionar como semillero de cuadros y plataforma de visibilidad en una ciudad de fuerte tradición reformista. La apuesta es doble: disputar representación concreta y, al mismo tiempo, instalar la narrativa de crecimiento en un territorio donde hasta hace poco la derecha liberal no tenía organización propia. Si el resultado acompaña, imaginan expansión hacia la UTN y la capital provincial antes de fin de año.