DATOS, NO CREENCIAS

La fiebre por el papa León XIV, una espuma que tapa el retroceso del catolicismo en la región

Cae 25 puntos en tres décadas el porcentaje de personas que se identifican devotas de esa religión. En Argentina aumentan las que no profesan ninguna.

En los últimos 30 años, el catolicismo viene retrocediendo en forma sostenida en América Latina, la región del mundo donde reúne su mayor hinchada, y su declive se ha acentuado en la última década a pesar de la renovación que impulsó Jorge Bergoglio (el papa Francisco) y continúa, con matices, su sucesor, Robert Prevost, alias León XIV.

Los datos están contenidos en un artículo publicado este sábado por el diario español El País, que plantea un contraste entre el entusiasmo que genera la gira latinoamericana del pontífica en Argentina y en Perú, aunque no así en Uruguay, el país más laico de la región, donde el papa pasaba sin pena ni gloria por la mayoritaria indiferencia del pueblo local, y los datos que arrojan investigaciones de opinión pública que se realizan anunalmente en el subcontinente.

"En las 72 horas que pasará el papa León XIV en Argentina a partir de la tarde de este domingo, cuando llegará desde Uruguay, se espera que cerca de siete millones de personas se movilicen para participar de las masivas actividades que encabezará, para escucharlo o solo para verlo pasar", señala el periódico madrileño y precisa: "Más de 25.000 voluntarios se han inscrito para colaborar en la organización de la visita y la Iglesia ha mandado a producir un millón y medio de hostias (incluida una partida para celíacos) que serán impartidas en las tres multitudinarias misas que celebrará el Pontífice".

A estos datos que aporta El País pueden sumarse los que dio a conocer Letra P en la última semana acerca de los recursos públicos que el Estado nacional y dos Estados provinciales destinarán a la logística que implica la visita del papa a la Argentina. A saber:

- Provincia de Buenos Aires: 17 millones de dólares.

- Provincia de Córdoba: seis millones de dólares.

La Iglesia católica, para atrás

Sin embargo, "la magnitud de esas cifras, una expresión del fervor popular que encontrará el papa en su gira por América, contrasta con el retroceso que reflejan los datos sobre la fe católica en la región": "Su declive es sostenido y se ha acentuado en la última década", dice el medio español.

El País cita "el Latinobarómetro", un estudio sobre percepción de la democracia y actitudes sociales que se realiza todos los años en 17 países y ha hecho sistemáticamente la misma pregunta: “¿Cuál es su religión?”.

"El 80% de latinoamericanos que se identificaban como católicos en 1995 se ha convertido en un 55% en 2026, cuando se hizo la última encuesta entre 19.207 entrevistados", informa la nota, que añade el desagregado por países: "Uruguay es donde menos personas se consideran católicas según estos datos, solo el 35%, frente al 69% de México o el 67% de Perú, el último país al que [León XIV] viajará en esta gira, en el que se nacionalizó y vivió dos décadas".

No le pido nada a Dios

Los estudios revelan que, al mismo tiempo, aumenta la cantidad de personas que declaran no profesar ninguna religión. "En esas tres décadas, han pasado del 4% de los latinoamericanos al 16% actual, cuatro veces más", menciona el artículo, que suma los resultados de la encuesta del Pew Research Center, con sede en Washington. El sondeo refleja el mismo fenómeno en su último análisis basado en entrevistas a 6.200 personas en seis de los países más poblados de la región: México, Brasil, Colombia, Perú, Argentina y Chile.

"Quienes no profesan ninguna religión son el doble que hace diez años en Argentina (del 11% al 24%), casi el triple en México (del 7% al 20%) y casi el cuádruple en Colombia (pasa del 6% al 23%)", señala el trabajo.

“Se mantiene el cristianismo y la creencia en Dios en toda la región, pero ahora lo que se observa es el paso de católico a [no creer en] nada, de evangélico a nada”, explica el teólogo y sociólogo peruano José Luis Pérez Guadalupe.

La instrumentalización del papa bueno

Con todo, en Argentina se produce un fenómeno curioso: referentes, militantes y activistas identificados con postulados progresistas ven en la prédica del papa y en su influencia, a pesar del retroceso católico, sobre importantes porciones de la sociedad, una herramienta que puede resultar eficiente en su lucha contra la ultraderecha gobernante, encarnada en el presidente Javier Milei. Por eso, ponen en pausa reivindicaciones históricas que chocan de frente contra los sesgos más conservadores de la Iglesia para destacar sus coincidencias, lo que incorpora a personas no católicas -o directamente detractoras del catolicismo- a la hinchada que celebra el paso del pontítice por el país,

El papa León XIV y el presidente Javier Milei.
León XIV estará 8 horas en Córdoba

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