Faltan 47 días para que termine el período ordinario del Congreso. Por eso, la mesa política de la Casa Rosada trabaja contrarreloj para evitar que el presidente Javier Milei tenga que convocar a sesiones extraordinarias. El objetivo es aprobar la reforma política antes de diciembre y, para lograrlo, el oficialismo comenzó a presionar a los gobernadores aliados.
Los operadores de La Libertad Avanza (LLA) aceleraron las conversaciones con los mandatarios provinciales, muchos de los cuales viajaron a París, donde se fotografiaron junto al jefe de Estado, y luego regresaron al país para mantener encuentros individuales con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Varios días después de aquella postal internacional, distintas fuentes coincidieron en que todavía no hay definiciones sobre los respaldos a la reforma política, que incluye la suspensión de la Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y, mucho menos, sobre la posibilidad de confluir electoralmente.
Ambas variables están conectadas. Aun así, el sector del oficialismo que responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, insiste en que espera el apoyo de las provincias aliadas para aprobar la suspensión de las PASO a fines de octubre o principios de noviembre. Una vez logrado ese objetivo, aseguran, avanzará en la letra chica de los acuerdos políticos de 2027.
Es decir, la cúpula libertaria presiona a los gobernadores, que hasta ahora advierten que no tienen garantías del oficialismo, y avisa que la reforma política es una condición necesaria para definir las alianzas de 2027. “No está en evaluación tratar la reforma en extraordinarias, seguimos en contacto con los gobernadores”, dijo a Letra P un funcionario de primera línea.
La Casa Rosada tiene los días contados
El apuro de la cúpula de Balcarce 50 quedó expuesto este martes, durante la última reunión de la mesa política. Aunque sus integrantes evaluaron durante más de dos horas las estrategias políticas y electorales con las provincias aliadas, no llegaron a ninguna resolución sobre cómo encarar o cerrar definitivamente el extenso capítulo de la reforma política.
De hecho, el comunicado oficial que circuló entre la prensa acreditada después del encuentro ni siquiera mencionó la posible suspensión de las primarias, una medida que el Gobierno impulsa desde hace varios meses. Tampoco se difundió una fotografía de la reunión, una ausencia que podría reflejar las diferencias internas sobre el tema y el desgano de algunos sectores que ven avanzar el calendario con preocupación.
Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, uno de los funcionarios invitados a la mesa política en esta oportunidad, expuso sobre el proyecto de ley de Mercado de Capitales. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, hizo lo propio con la sesión prevista para el 21 de octubre, en la que el oficialismo buscará tratar iniciativas como la ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Sin embargo, la atención principal estuvo puesta en cómo y cuándo acordar con los mandatarios provinciales.
La división en la mesa política de Karina Milei
Las divisiones dentro de la mesa política no son nuevas, como tampoco lo es la dificultad para convencer a los gobernadores de que acompañen la reforma política. Además de la suspensión de las PASO, el proyecto tiene otro punto sensible para Milei: modifica el esquema de financiamiento de las campañas electorales, elimina los aportes estatales, quita los límites de gastos y aumenta el tope de los aportes privados.
Al respecto, una fuente con acceso a la Quinta de Olivos reconoció que el oficialismo busca un mayor caudal de dinero de empresas energéticas y laboratorios dispuestos a sostener el modelo libertario más allá de 2027.
En la mesa política todos coinciden en que deben sancionar estos proyectos cuanto antes, sobre todo porque el inicio del calendario electoral podría complicar el escenario legislativo. Sin embargo, existen dos posturas marcadas.
La primera es la de Karina Milei, acompañada por los primos Menem, que pretende exigirles a los aliados que acompañen las reformas del Presidente como una muestra de buena voluntad. Recién el próximo año, según esa estrategia, se definirían las alianzas entre La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y los partidos provinciales.
Los gobernadores desconfían de las promesas electorales de La Libertad Avanza
Los gobernadores se muestran, en su gran mayoría, dispuestos a ayudar a la hermana del jefe de Estado, pero desconfían de la promesa de confluencia electoral en 2027. Temen aportar votos en el Congreso y que, de todos modos, el mileísmo desafíe a sus administraciones en las próximas elecciones.
Uno de los ejemplos más mencionados es el de la senadora Emilia Orozco, que desafía la conducción partidaria nacional y, por lo tanto, el acuerdo en construcción con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz.
Frente a la postura de la secretaria general de la Presidencia aparece otro grupo de funcionarios que, aunque está disperso y no tiene el mismo poder, coincide en que se debe pactar cuanto antes con los mandatarios provinciales.
En ese sector se ubican el ministro de Economía, Toto Caputo; el asesor presidencial Santiago Caputo; e incluso la senadora Patricia Bullrich, que desafía al jefe de Estado no solo en el plano estratégico, sino también en el electoral.
Consideran que un acuerdo este año llevaría tranquilidad a los mercados y a los inversores extranjeros, además de aportar cierta previsibilidad política, tal como lo exige desde hace un tiempo la Casa Blanca.
Luis Caputo y la presión para cerrar acuerdos con las provincias
No por nada, el titular del Palacio de Hacienda le transmitió su preocupación a Karina Milei en persona hace unas semanas. En aquella oportunidad, la funcionaria más influyente del Gobierno, acompañada de Santilli, tomó nota del reclamo de Caputo, que en otros ámbitos privados había advertido que agotó todas las herramientas de su gestión para bajar la inflación y hacer crecer la economía.
De ahí surgió la idea de conformar la mesa quincenal de La Libertad Avanza y el PRO, así como la confirmación del viaje del Presidente y los 13 mandatarios al Argentina Week que se celebró en Francia.
De la primera iniciativa no hay más novedades que fotografías de buen clima y algunos acuerdos legislativos menores. Del viaje al exterior, mientras tanto, apenas se recuerda el romance de París, que se diluyó cuando las partes regresaron al país.
Aun así, en los pasillos de la sede del Ejecutivo suelen repetir con insistencia que están dispuestos a acordar con los gobernadores a principios de 2027.
Las alianzas de Javier Milei con los gobernadores para 2027
Como sucedió en los comicios de 2025, La Libertad Avanza quiere teñir por completo de violeta a los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza), pese a que este último todavía enfrenta las ambiciones del diputado libertario Luis Petri de convertirse en candidato a gobernador.
Con los Menem enfrentados a Petri, todo indica que la cúpula karinista privilegiará su vínculo con el mandatario mendocino.
Además, el oficialismo pretende cerrar alianzas con los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan) e Ignacio Torres (Chubut), que administran territorios clave para el modelo extractivista que impulsa el Gobierno y han dado muestras de confluencia política con Balcarce 50.
A la lista podrían sumarse Claudio Poggi (San Luis) y Rolando Figueroa (Neuquén).