La discusión entre Macri y Bullrich se mantiene en el mismo lugar que a fines de 2023: mientras ella cree que el PRO tiene que confluir cuanto antes en una fusión con el presidente Javier Milei y La Libertad Avanza (LLA), él apuesta a potenciar la figura de los gobernadores, confluir hacia un pacto parlamentario con los liberales y moldear la identidad del partido a su criterio.
Mauricio Macri y Patricia Bullrich en momentos en los que su sociedad dentro del PRO era muy sólida.
Bullrich, por su parte, sostiene que ella personifica mejor que nadie la imagen que debe tener el PRO por ser la excandidata presidencial amarilla y, según su razonamiento, la dueña de los votos que obtuvo Juntos por el Cambio en las generales. Por eso reclamó que la presidencia de la asamblea del partido fuera para un integrante de su mesa chica. "No le podemos dar el segundo cargo con mayor representatividad a una ministra de un gobierno de otro partido", respondió uno de los interlocutores de Macri ante la consulta de Letra P.
La ministra de Seguridad libertaria, de esta forma, no se moverá de su postura y apuesta a que el expresidente termine de entender el nuevo escenario.
Rogelio Frigerio, y Mauricio Macri se reunieron a fines de diciembre en las oficinas del expresidente.
"Horacio tirando piedras contra LLA, Patricia tirando piedras por ser 'tibios', el partido sigue mas o menos igual. ¿Por qué va a estar mejor en un año si estas condiciones se sostienen?", razonó un dirigente del PRO que integra el espacio desde su génesis y que teme por la implosión total del partido. "Todo por no tomar las decisiones en el tiempo que corresponde", agregó la misma fuente.
Macri, en paralelo, prepara una foto con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los mandatarios de Entre Ríos, Rogelio Frigeiro, y Chubut, Ignacio Torres, para darle más "volumen político" a su postura de potenciar la figura de los mandatarios provinciales del PRO.