"No hay dos candidatos en La Libertad Avanza; el único candidato es Javier Milei", aseguró este jueves Martín Menem en una de las salas del anexo del Congreso. Sin embargo, las declaraciones tomaron volumen político recién este viernes, cuando la cuenta El Jefe, que administra el equipo digital del presidente de la Cámara de Diputados, publicó un recorte y el jefe de Estado lo compartió de inmediato en su cuenta de Twitter.
La definición del riojano, que responde de manera directa a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se produjo este jueves por la noche en una charla de la Fundación Universitaria del Río de la Plata. Ante la pregunta de uno de los estudiantes, Menem no sólo reivindicó el rol del primer mandatario: también le cerró la puerta por completo a una posible candidatura presidencial de Patricia Bullrich dentro del oficialismo.
Si bien la exposición del armador karinista fue bastante extensa, la cuenta El Jefe (en referencia al apodo de Karina Milei) sólo subió un fragmento de menos de un minuto en el que hace referencia a la interna libertaria. Todo un mensaje de la mesa chica del karinismo a la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado que, tal como dio cuenta Letra P, tiene aspiraciones de ser la alternativa de Milei en 2027.
El manejo de este usuario de Twitter es atribuído a Matías Robles, un operador del menemismo e hijo de Silvio Robles, vocero y mano derecha del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. Por eso se da por hecho que Menem validó la publicación del mensaje contra Bullrich, que más tarde replicó el Presidente.
Martín Menem habló sobre el liderazgo de Javier Milei
La aclaración del titular de la Diputados sucedió después de que la excandidata a presidenta de Juntos por el Cambio considerara en múltiples entrevistas televisivas y radiales que estaba preparada para ejercer la primera magistratura. Si bien nunca llegó a lanzar una candidatura, o hablar de una disputa interna con Milei, el equipo de la senadora dejó en claro que perseguía el sueño de convertirse en la sucesora presidencial el próximo año.
"Yo estoy preparada, pero eso no quiere decir que vaya a ser candidata. Soy una persona que puede cumplir ese rol”, lanzó Bullrich en una entrevista reciente. Antes y después de estas declaraciones, la exministra de Seguridad se había desmarcado de varias de las políticas económicas, legislativas y electorales del Gobierno, lo que había enfurecido a la hermana del jefe de Estado e incomodado a buena parte de la mesa política.
Bullrich inauguró sus desmarques a principios de año, cuando la imagen del líder libertario comenzó a caer al mismo tiempo que crecían las dudas sobre su modelo económico. La exministra impulsó el desplazamiento del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y, más tarde, la que pidió mayores consideraciones a las familias con moras con bancos y billeteras virtuales.
Como la senadora no se quedó ahí, la mesa chica del karinismo primero intentó aislarla y, luego, no darle crédito a ninguna de sus críticas internas. De hecho, el propio Presidente le pidió a su gabinete que no le respondiera en público, quizá con la idea de bajar la tensión entre sus ministros y evitar darle publicidad a la más rebelde de los dirigentes oficialistas. Pero algunos de los últimos temas abordados por Bullrich colmaron la paciencia de varios sectores.
El malestar con Patricia Bullrich
En los últimos días, la jefa de la bancada libertaria en el Senado tomó distancia de los ataques de Milei al periodismo durante la cena de la Fundación Faro, el think tank que pensó, diseñó y organizó el asesor Santiago Caputo para juntar fondos para la reelección del Presidente. "Defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan”, sostuvo después del encuentro y pidió que las respuestas a las críticas se formulen con argumentos y cuidado en los términos. En la cena, incluso, hay quienes la observaron incómoda y haciendo gestos de desaprobación durante la intervención del mandatario.
El miércoles, y mientras Milei mantenía un metódico silencio sobre los resultados electorales en Brasil, que dieron por ganador a Luiz Inácio Lula da Silva, Bullrich publicó un mensaje en sus redes sociales para reconocer los resultados. Tanto su postura en la Fundación Faro, como su lectura de los comicios en el país vecino, desencajaron a los integrantes de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación que lidera Caputo.
El legislador Agustín Romo, una de las figuras principales de esta agrupación, y el jefe en las sombras de los trolls libertarios, realizó una serie de publicaciones en sus redes en las que critica a los dirigentes que, rápidamente, felicitaron al líder del Partido de los Trabajadores. Los mensajes podrían haber sido dirigidos tanto contra el expresidente Mauricio Macri como contra la senadora libertaria.
En el Salón Martín Fierro donde el asesor presidencial tiene su despacho negaron una ruptura con Bullrich, aunque sí reconocieron tensiones y diferencias políticas en otros ámbitos, como cuando la senadora se opuso a los recortes en discapacidad. Tanto el asesor Caputo, como su tío, el ministro de Economía, Toto Caputo, se pararon enfrente de la exdama de hierro PRO, que sin el respaldo histórico del karinismo se fue quedando cada vez más aislada.
"En esta instancia diría que no somos más aliados", describieron en el bullrichismo la relación actual con el caputismo.
Las declaraciones de Menem de este jueves, y la validación de Milei al compartir el mensaje, exponen nuevamente el malestar de la mesa chica presidencial con Bullrich, aunque, de alguna forma da a entender que La Libertad Avanza todavía no tiene los votos para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). "No hay dos candidatos en La Libertad Avanza", remarcó Menem, por lo que Bullrich, de insistir con su plan B, deberá romper con el oficialismo.