TRIBUNA LETRA P | MALVINAS

Javier Milei, El Gaucho Rivero

El autor acusa al Presidente de "disfrazarse" del héroe que se rebeló contra la ocupación inglesa de las islas en 1833. El giro del entreguismo al patriotismo.

Javier Milei debe creer que somos todos tan torpes y obvios como él. Acaba de vender humo para tapar su decadencia disfrazándose, sorpresivamente, del Gaucho Rivero. Ahora, el presidente que lidera la actitud de entrega de la soberanía argentina desde hace casi tres años es un patriota preocupado por la recuperación de nuestras Malvinas.

¿Y sus declarciones del 2 de abril de 2024 frente a los veteranos de guerra diciendo que "algún día seremos tan poderosos que los isleños querrán venir a la Argentina"?

¿Y su admiración incondicional a Margaret Thatcher?

¿Y los reclamos que nunca hizo por la suma de violaciones de los británicos de nuestro territorio malvinense y la explotación de nuestros recursos?

¿No ha estado Milei violando flagrantemente la Disposición Transitoria Primera de nuestra Constitución Nacional y la ley 24,543?

Si no fuera por un grupo de hinchas argentinos que le alcanzaron a los jugadores de la selección una sábana que nos reivindica, Malvinas seguiría siendo una cuestión casi parroquial dada la actitud de este gobierno, de sus ministros y de sus voceros, que pueden declarar abiertamente "cualquier idea de soberabnía argentina sobre las Islas Malvinas es inaceptable para mi", como hace Fernando Iglesias en La cuestión Malvinas (Aguilar, 2012) -acaso por eso haya sido premiado por el Gobierno con la embajada en Bruselas-.

Sin Donald Trump no hay Javier Milei malvinista

Milei es un oportunista tan burro como evidente. Basto que el presidente Donald Trump dijera que "todas sus políticas son siempre revisadas" para que los magos del Kremlin locales le sugirieran que lo apoyara inmediatamente y como fuera. Trump aprieta al gobierno británico porque los ingleses no lo ayudaron demasiado en las operaciones, fallidas hasta hoy, del estrecho de Ormuz.

Javier Milei y Donald Trump (foto: Daniel Torok, Casa Blanca).

Javier Milei y Donald Trump (foto: Daniel Torok, Casa Blanca).

Al presidente argentino le parece que los Estados Unidos van a romper la OTAN por la cuestion insular argentina, pero a Milei le daba vergüenza que Malvinas apareciera como consigna en el Mundial: "Actitud oportunista y berreta" la llamó, mientras apoyaba la prohibición de la ministra Alejandra Monteoliva de llevar cualquier distintivo que aludiera a la reivindicación, que, al ser vista por mas de mil millones de teleespectadores, pasó de parroquial, que es lo que el Gobierno quería, a ser una causa conocida mundialmente.

En su discurso en cadena, Milei solo se refirió a la cuestión del petróleo que exploran dos compañias en conjunto en el mar argentino (cuenca Sea Lion) usurpado del norte de las Islas. Es una gravísima apropiación de los recursos argentinos que involucra, según se estima, 1700 millones de barriles, y que tendrá graves consecuencias ambientales sobre la pesca.

Nada dijo de la depredación pesquera que se lleva a cabo en las aguas usurpadas alrededor de las Islas. La Corona Británica se apropió de unas 250.000 toneladas de calamar loligo mediante la concesión ilegal de más de 200 licencias a buques de varias nacionalidades que alijan y se reparan en Montevideo sin que la Cancillería hiciera nada (esto fue motivo de un enérgico reclamo que le hice al entonces presidente uruguayo Luis Lacalle Pou ante el presidente argentino en agosto de 2021 en la residencia de Olivos).

Sobre la futura explotación hidrocarburífera que llevan acabo las empresas Navitas Petroleum, de Israel, y la británica Rockhopper Exploration, debe decirse que no son las únicas. Hay empresas petroleras que mantienen o han mantenido vínculos comerciales con las usurpadoras.

Finalmente, ¿que deberá hacer el gobierno argentino con Israel, más allá de las sanciones a la empresa Navitas, si esto ocurriera, al que Milei ha tratado como el primer o segundo aliado estrategico de la Argentina? Tal vez haya llegado el momento de devolver medallas y condecoraciones mal conseguidas.

En su nuevo estatus de fan de la causa Malvinas, Javier Milei  advirtió: es León Marino o Vaca Muerta (imagen generada con IA).
Sea Lion, el proyecto hidrocarburífero offshore en Malvinas que reavivó el conflicto soberano.

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