El desembarco de la conducción de la principal entidad financiera del país en el Hotel Quorum, en el norte de la ciudad, no fue menor. Estuvieron presentes el presidente del Banco Nación, Darío Wasserman; el vicepresidente Alejandro Henke; directores clave como José Persico, Delfina Hempe y Carolina Píparo, y el gerente general Gastón Álvarez.
En tiempos de ajuste, el mensaje para los mandatarios locales fue tácito, pero fuerte: el Gobierno nacional tiene herramientas directas para financiar la gestión local y está dispuesta a ponerlas a jugar, a pesar de que el objetivo de la reelección de Javier Milei asoma como prioridad.
Gabriel Bornoroni, el nexo con el Banco Nación
Durante el encuentro comandado por el armador cordobés, las autoridades del banco pusieron sobre la mesa soluciones operativas y, fundamentalmente, líneas de financiamiento de hasta $300 millones por municipio, destinadas a infraestructura, equipamiento y modernización de servicios. Para administraciones locales asfixiadas económicamente, la oferta resulta más que tentadora.
Sin embargo, estos créditos municipales requieren un doble aval, el del Ministerio del Interior de la Nación y el del propio gobernador Martín Llaryora. El presidente del Banco Nación bajó un fuerte compromiso político: prometió que no habrá trabas institucionales y aseguró que, si es necesario, el propio Diego Santilli (en su rol de articulador nacional) "levantará los teléfonos" que hagan falta ante la Provincia para acelerar los plazos.
El objetivo es que las intendencias puedan ejecutar y exhibir las obras (pavimento o maquinaria) bajo un formato netamente "libertario": mediante el sistema de contribución por mejoras, donde el municipio hace la obra y el vecino lo paga en cuotas, permitiendo un rulo financiero que autofinancia la siguiente obra.
El evento funcionó, además, como la consagración de Bornoroni como el único interlocutor válido del esquema. El presidente de la entidad bancaria lo mencionó explícitamente como el gran responsable de estas gestiones, dándole un fuerte guiño a su rol de armador territorial en Córdoba. También tuvo un rol central la exdiputada radical Soledad Carrizo.
Si bien en el entorno libertario insisten en que "cuidaron" a los intendentes de distintas fuerzas para no avasallarlos con la rosca partidaria en una reunión de apenas hora y media, quedó marcado el mojón político. La prioridad es la gestión, pero se hará todo lo posible para construir fidelidades.
Según pudo reconstruir Letra P, con la promesa bajo el brazo de que el proyecto nacional "va por Córdoba" en el mediano plazo, esta gimnasia de Bornoroni sumará un nuevo y masivo capítulo con una convocatoria aún más grande de intendentes en 15 días, consolidando una frecuencia que promete sacudir el tablero político cordobés.
Los asistentes en Córdoba
Bornoroni activó una nueva movida que sumó a la entidad con capacidad de mover recursos. Entre los asistentes destacaron figuras del arco político opositor y aliado de la provincia, como Pablo Cornet (Villa Allende), Federico Zárate (Jesús María), Fernando Rambaldi (La Calera), Ezequiel Lemos (Río Ceballos), Nicolás Filoni (Oncativo), José Manuel Moroni (Bell Ville), Ignacio Tagni (Villa Nueva) y Adela Arning (Mendiolaza). El gran dato de color del encuentro fue la sorpresiva presencia del intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, además de los diputados Laura Rodríguez Machado y Gonzalo Roca.
Bornoroni 1
Soledad Carrizo, Laura Rodriguez Machado, Gonzalo Roc ay Gabriel Bornoroni.
La presencia de Soledad Carrizo, exdiputada radical y actual vocal del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), tampoco pasó desapercibida. En el interior cordobés, el entramado de cooperativas y mutuales es clave para la prestación de servicios públicos, por lo que la articulación entre el Banco Nación y este sector abre otra vía de financiamiento directo para las comunidades locales.
Las repercusiones
Pese al fuerte condimento político que sobrevoló la jornada, algunos mandatarios locales prefirieron bajarle el precio a las especulaciones y encasillar el encuentro en una necesidad estrictamente de gestión.
Uno de los jefes comunales del corredor de Sierras Chicas -que prefirió mantener su nombre en reserva- detalló que, en términos financieros, las herramientas presentadas por la Nación se mueven dentro de los parámetros normales del mercado actual y no son "nada del otro mundo".
Según explicó, el atractivo del Banco Nación radica en que, para aquellos municipios que lo adopten como agente financiero, la tasa baja unos seis puntos, lo que representa una opción competitiva pero similar a lo que ya ofrece el Banco de Córdoba (Bancor).
Al analizar la sintonía fina de los números, el intendente equiparó ambas propuestas: mientras que la entidad provincial ofrece la tasa Badlar más nueve puntos, el Nación contraataca con la tasa TM20 más seis por lo que la diferencia real se reduce a dos puntos.
Además, el financiamiento nacional incluye una tasa fija del 40% durante el primer año que termina encareciendo el tramo inicial, nivelando la balanza con el crédito cordobés. De todas formas, los alcaldes ven con buenos ojos esta disputa y esperan que la irrupción de la Nación obligue al gobierno de la provincia a "lanzar algo más seductor" con tasas aún más bajas.
Las necesidades estructurales de las localidades del interior van mucho más allá de los montos anunciados y despegó por completo el contenido de la jornada de cualquier armado electoral.
En su caso particular, precisó que buscan un piso de entre 1.500 y 2.500 millones de pesos para obras de pavimentación y compra de maquinaria, fondos que gestionarán allí donde les den la aprobación más rápida.
Respecto a los rumores de seducción partidaria, el jefe comunal fue tajante al asegurar que la diversidad partidaria en el salón bloqueó cualquier debate ideológico: "En la reunión no se habló nada de política, nada de nada", concluyó, reduciendo el evento a una mera instancia informativa y de contacto institucional.
El (no) pase de intendentes de Córdoba
La masiva foto de los intendentes junto al armado libertario encendió de inmediato las alarmas y las especulaciones sobre posibles saltos de bloque. Tras el último salto oficializado, el de Federico Zárate de Jesús María, se consultó concretamente si figuras como Pablo Cornet (PRO) y Fernando Rambaldi (Encuentro Vecinal) están negociando su pase formal a las filas de La Libertad Avanza.
Sin embargo desde el espacio violeta respondieron con cautela y hermetismo, asegurando que "no hay nada confirmado todavía", sin cerrar la puerta a futuros movimientos en el tablero político cordobés.
El propio Cornet dijo a Letra P: "No pienso en esas cosas. Me parece que a la gente no le suman nada! Uno apoyará y trabajará con quien mejor nos represente en términos de ideas y valores".
Más allá de lo técnico, la jornada consolidó el creciente protagonismo de Bornoroni como el principal articulador del gobierno de Milei en Córdoba. En un escenario donde los jefes comunales buscan desesperadamente vías directas con la Nación para reactivar la obra pública y mejorar servicios, la billetera del Banco Nación aparece como el imán perfecto de LLA para empezar a tejer poder territorial propio en el corazón productivo del país.