Cara a cara para limar asperezas entre la diputada y el expresidente. La exvicegobernadora garantiza compromiso y evita una eventual intervención partidaria.
Mauricio Macri y Gisela Scaglia, una reunión para acomodar el futuro del PRO en Santa Fe.
El presidente del PRO, Mauricio Macri, y la diputada y presidenta del partido en Santa Fe,Gisela Scaglia, volvieron a verse las caras para acomodar el vínculo, limar asperezas y proponerse un plan de crecimiento a futuro. Él busca la supervivencia del team amarillo y ella le garantizó un buen armado provincial para 2027.
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Como canta Gustavo Cerati en Amor amarillo, “hay algo en el aire, un detalle infinito y quiero que dure para siempre”, Macri y Scaglia se prometieron lealtad en la búsqueda de un horizonte para el PRO. Atrás quedó entonces el ruido de una posible intervención al partido en la Bota, luego de que la exvicegobernadora decidiera tributar para Provincias Unidas en el Congreso.
El cónclave entre Mauricio Macri y Gisela Scaglia
Macri y Scaglia se juntaron el martes en las oficinas que el expresidente posee en Olivos. Acompañaron el diputado Fernando de Andreis y la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez. El encuentro se venía postergando desde hace unas semanas y Scaglia pidió posponerlo hace unos días para que no interfiriera con el debate de la reforma laboral, que avaló con su voto.
A Macri lo inquieta el futuro del PRO y le preguntó expresamente a Scaglia dónde se va a parar Santa Fe en el caso de que el partido tenga un candidato a presidente en 2027. Para ello, el expresidente intenta convencer al empresario y ceo de Mercado Libre, Marcos Galperin. Es el punto que más lo obsesiona: empezar a sumar voluntades para un proyecto presidencial. Aún con la sangría que sufrió el partido a manos de La Libertad Avanza, aún con muchas indefiniciones.
Scaglia recogió el guante y le garantizó que el PRO provincial va a acompañar la estrategia nacional. A la vez, que toma el compromiso de buscar aspirantes a las intendencias en la mayor cantidad de localidades y discutir de igual a igual con la UCR y el socialismo el diseño de la próxima alianza, el Unidos 2027, más la conformación del futuro gabinete en el caso de que Maximiliano Pullaro logre la reelección.
El futuro de Gisela Scaglia
Scaglia es diputada, lidera el bloque de Provincias Unidas en Buenos Aires, pero nunca deja de estar presente en la provincia. “Estoy más acá que allá”, le suele remarcar a su entorno. En el fondo, considera que puso el cuerpo como pocos al renunciar a la vicegobernación para ser candidata y ansía recuperar el lugar en Santa Fe en 2027. O al menos, pulsear fuerte para concretarlo.
También es real que la situación del PRO en la provincia es absolutamente desigual con la realidad nacional. Aún con su salida del gabinete, Scaglia es bien considerada por el gobernador y su equipo, goza de un ministerio y otra secretaría de primer rango, más otros puestos en distintas líneas. Nadie o casi nadie del PRO se quedó afuera en el gabinete de Pullaro.
Aún con un escenario de debilidad y dispersión, el PRO tiene un lugar consolidado en la Bota y está mucho más cómodo que otras provincias. Incluso, integra una coalición que gobierna y tiene un proyecto político a largo plazo. Mucho, en comparación a otras realidades provinciales de la escudería macrista.
El acto nacional que prepara Mauricio Macri
Como prueba del reseteo de la relación, Scaglia le aseguró a Macri que el PRO Santa Fe va a concurrir en masa al encuentro nacional que se realizará el 19 de este mes en Parque Norte en la Capital Federal. El expresidente cerrará el acto con una bajada de línea clara: el partido tiene que tener en 2027 candidatos a la Presidencia de la Nación, a las intendencias de las 60 principales ciudades del país e integrar fórmulas ejecutivas.
Macri, a la vez, le trasladó a Scaglia su enojo por el lugar que ocupa en Provincias Unidas, pero le confió que no irá por la intervención provincial del sello. La diputada conduce un bloque variopinto, pero sostiene que defiende los preceptos e ideas del PRO. Prueba de ello es –interpreta– su aval a la reforma laboral, el mismo que tuvo cuando Macri impulsó un proyecto similar desde la Casa Rosada.
Que conduzca un grupo de figuras del PRO, la UCR, socialistas y otros no implica que haya dejado de levantar las banderas amarillas. Eso le trasladó Scaglia a Macri. Eso no va a cambiar en Provincias Unidas, al menos en su funcionamiento interno. Se respetan las identidades y se trata de encontrar una misma posición en cada proyecto. “Para algunas cosas lo lograremos, en otras, será más complicado”, resume Scaglia, con un ojo en el Congreso y el otro, más abierto inclusive, en Santa Fe y su 2027.