La decisión de sacar de la cancha electoral de Marcos Juárez las marcas de La Libertad Avanza y Hacemos Unidos por Córdoba encuentra una explicación posible en el humor social. Una encuesta de Varianza muestra que la campaña rumbo al 6 de septiembre arranca polarizada entre Javier Milei y Martín Llaryora, pero con un reclamo general de cambio municipal.
El estudio, realizado a finales de junio sobre 308 casos, refleja una ciudad prácticamente partida entre los dos principales liderazgos que hoy ordenan la política cordobesa y que serán el plato fuerte en la pulseada por la gobernación prevista para el año que viene.
Javier Milei vs. Martín Llaryora
La imagen positiva del presidente Milei alcanza el 53%, rente a un 46% de valoración negativa. En cuanto a su gestión, el balance es todavía más ajustado ya que concentra 49% de opiniones positivas y 50% negativas.
Llaryora exhibe un comportamiento casi idéntico. El gobernador registra un 51% de imagen positiva y un 48% negativa, mientras que la evaluación de su gestión arroja un empate técnico con 50% de aprobación contra 49% de desaprobación.
Martín Llaryora y Javier Milei no jugaron sus marcas electorales en Marcos Juárez
Ninguno consigue ventaja. La paridad puede explicar en parte por qué los principales candidatos decidieron esconder las grandes marcas y disputar una elección casi exclusivamente municipal. O en otros términos, evitar falsas extrapolaciones o lecturas de cara al recambio general de 2027.
La baja expectativa social sobre el rumbo de la economía que también releva el estudio y la tradición antiperonista del departamento Marcos Juárez son factores que suman más confusión y plantean el escenario abierto para las partes.
El cambio que reclama la ciudad está puesto en el municipio
La encuesta revela un segundo dato tan relevante como el primero. Mientras Milei y Llaryora muestran niveles de aceptación muy similares, el humor social cambia cuando la mirada se dirige hacia el gobierno local.
La gestión de la intendenta macrista Sara Majorel obtuvo un 38% de valoración positiva frente a un 61% de opiniones negativas.
Ese malestar se profundiza cuando se consulta por el futuro de la ciudad. El 75,8% de las personas consultadas considera que el próximo gobierno municipal debe representar un cambio total, mientras que apenas el 5,3% cree que debería continuar el mismo equipo de gestión. Otro 18,9% acepta una continuidad, aunque con modificaciones.
Majorel decidió bajar su candidatura argumentando su apoyo a la unidad de la coalición de gobierno entre el PRO, la UCR y el Frente Cívico, aunque terminó allanando el camino de su promotor Pedro Dellarossa, que dejó el gobierno de Llaryora para buscar su tercer mandato no consecutivo.
Los números de Varianza apuntalan esta hipótesis de un escenario abierto, que se trasladó a las estrategias individuales de los nombres en competencia y un giro hacia el municipalismo, que buscará romper con un patrón nacional y provincial que desde 2014 a esta parte marcan cada la puja local.
Un sondeo que ayuda a leer el plan en Marcos Juárez
La decisión de atenerse a la agenda de problemas locales no sólo puede verse a la luz de la polarización de la sociedad marcosjuarense, sino también de los acuerdos políticos que atravesaron las relaciones políticas de los nombres más expectables.
Germán Font en un lugar central, junto a Martín Llaryora y Sara Majorel en Marcos Juárez
El peronismo resolvió impulsar la candidatura de Germán Font bajo una identidad vecinal, evitando competir con el sello de Hacemos Unidos por Córdoba. Como contó Letra P, la participación de un candidato peronista era necesaria para dividir el voto opositor al exintendente Dellarossa, pero a cambio debía rechazar un acuerdo con Gabriel Bornoroni, jefe de La Libertad Avanza.
Del otro lado, el armado libertario tampoco terminó compitiendo con su marca. El candidato Gerardo Pasquali quedó integrado a una alianza encabezada por la UCR, mientras Bornoroni priorizó sostener el entendimiento con Dellarossa antes que dividir el voto opositor.
Los escenarios que trazó la consultora dirigida por Sebastián Panero terminaron traduciendo en números las especulaciones que dominaron la previa al cierre de alianzas.
¿Pedro Dellarossa no es imbatible?
En el primero, con Dellarossa, Verónica Crescente y Pasquali como principales candidatos, la vecinalista encabeza la intención de voto con el 27,1%, seguido por el exintendente con 21,25%. A continuación se ubica Pasquali con el 17,07%, el massista Diego Heredia con el 5,92% y Juan Carlos Escobar con el 2,7%. Un 25,78% respondió que votaría a otro candidato o a ninguno.
Luis Juez apoyará a Pedro Dellarossa en la campaña
En un segundo escenario, también con Dellarossa, pero reemplazando a Crescente por Font, el exintendente obtiene el 24,21% y el funcionario del Ministerio de Bioagroindustria alcanzaba el 24,91%, configurando un virtual empate. Más cerca queda Pasquali (20%) y atrás aparecen Heredia (4,91%) y Escobar (4,21%), mientras que el 21,75% se ubica entre otras opciones o permanece indeciso.
La campaña promete girar sobre los problemas de Marcos Juárez y el peso específico de cada candidato. En esta municipalización pretendida se conjugaron la decisión de los popes de las principales escuderías de evitar lecturas anticipadas de 2027 y salvar un punto que atraviesa el cálculo del electorado cordobés que no acepta gestiones fallidas.