¿Juntos por el peronismo? ¿Empieza a picar la fórmula para volver y correr a Javier Milei del poder? ¿Es todo el peronismo igual? Las preguntas encontrarán tantas respuestas como protagonistas. En Córdoba, se podrá decir que hubo avances, aunque muy preliminares para sacar cálculos electorales.
A diferencia de otros años, ahora sí pueden posar todos juntos en una misma foto, como quedó demostrado en menos de 48 horas, en una casona que ofició de búnker del ganador de las elecciones de Marcos Juárez y en un coqueto hotel porteño con motivo de un homenaje a José Manuel de la Sota.
Schiarettistas, llaryoristas, delasotistas, massistas, kirchneristas celebraron -como si no pesaran las décadas de divisiones- la recuperación de la próspera ciudad del sudeste cordobés tras 50 años de haber sido triste oposición. Esos mismos “ismos” del PJ acudieron al convite de Candelaria de la Sota en el Hotel Savoy. Cada figura que participó del homenaje al fundador del cordobesismo conocía la lista de invitados.
O ganamos todos o perdemos todos
¿Qué cambió? La llegada de un outsider al poder y la desconexión de las fuerzas políticas con su electorado puede ser parte de la respuesta. Sin embargo, la carga se sitúa más en el vértice libertario. Javier Milei buscará una segunda temporada en la Casa Rosada, pero avanzará sobre provincias donde este Jano peronista manda.
“O ganamos todos o perdemos todos”: esa parece ser la máxima de la urgencia que invita a cordobesistas a sentarse con los secuestradores del peronismo -alguna vez Juan Schiaretti dijo que el kirchnerismo había tomado por rehén al Partido Justicialista- y que los armadores de la apuesta nacional -que también son varios- le asignen una importancia mayor a subir al PJ de Córdoba a la apuesta.
El cordobesismo participó del homenaje a José Manuel de la Sota que convocó a figuras del peronismo de todo el país
Y ahí empieza nuevamente el problema. Si Llaryora pierde la reelección, el problema es también para el armado nacional. Si Sergio Massa, Máximo Kirchner o Cristina Fernández de Kirchner complican la unidad en la provincia, el problema podría volvérseles en contra. Se alejará la pequeña ventana de luz de que el sanfrancisqueño se pliegue a la movida para desplazar a Milei.
Ese peronismo que quiere ganarle a Milei está mejor que en otros momentos, porque Llaryora no sabe si La Libertad Avanza le jugará fuerte en el patio de la casa. Deja esas ventanas abiertas a la ilusión, aunque sabe que hay fotos y apoyos que en el electorado local no suman.
La ofrenda de Sergio Massa
Massa es el más activo y no se cansa de mandarle gestos a Llaryora. Pareciera que lo quiere convencer de que es el mejor socio posible. Bajó la lista de Diego Caco Heredia en Marcos Juárez y levantó la figura de Candelaria de la Sota, que agitó la interna contra su hermana, Natalia de la Sota. La desinfla con la instalación de otra figura portadora de apellido y ganas de hacer política en Buenos Aires, la salida segura de la diputada para evitar el choque con el cordobesismo.
Quizás en este simple gesto radique el máximo tributo del massismo a Llaryora. La diputada de Defendamos Córdoba niega ser la marioneta de otros intereses y ratifica su construcción opositora a Milei. Muscula para discutir el 2027 en la mesa de Llaryora, pero esa etapa la precede a la charla que seguramente vendrá con el tigrense.
Sergio Massa busca la unidad del peronismo para ganarle a Javier Milei
Una campaña provincial de Natalia de la Sota con Massa de padrino (como la de 2025) no será la misma sin el exministro de Economía de garante para la ronda provincial. ¿Puede pensarse en una ruptura anticipada de los referentes nacionales con Llaryora cuando las elecciones están previstas, como muy tarde, para mayo?
Poco probable. Igualmente, en el massismo no se regalan y sus alfiles reconocen que Massa ya tiene un outsider reservado para competir por la gobernación provincial. “Es un cordobés, muy reconocido y valorado”, disparan.
Se acorta el tiempo para tomar decisiones, no sólo para la diputada que rompió con el cordobesismo y que dará su contragolpe este martes, cuando ofrezca su ya habitual misa homenaje a su padre y empezará a tomar lista de las presencias, también para Llaryora, en parte condicionado por el contexto.
“Algún religioso irá”, contestaron en el Panal a la pregunta si se replicará la foto del Savoy en la humilde parroquia de barrio Altamira. Con la misma devoción asistieron a la interna de las hermanas que comparten el atributo del apellido y el gen de la política.
Ahora bien, la buena onda que se observa en el peronismo se acabará si hay acuerdo con Milei. A diferencia de los tiempos de Schiaretti, Llaryora no podrá aislarse de la discusión nacional. De hecho, ha dado muestras de que no lo hace cuando envía fisgones, intendentes o referentes de mayor calibre a cumbres donde empieza a cocinarse el ’27.
Martín Llaryora habla con todos, hasta con Luis Juez
En el llaryorismo también se escucha que a nadie le sobra nada. Nada indica que cambien la receta. Las fichas están puestas en el partido de local.
Como señaló este medio, Llaryora sabe que su partido debe estar unido, pero le asigna más importancia a la valoración de su gestión y al armado opositor. La atomización de la vereda de enfrente es el objetivo de siempre.
La oposición quedó golpeada por dos sucesos de calibre en esta semana: la derrota en Marcos Juárez y la denuncia por presunto abuso sexual de un asesor de la legisladora radical Alejandra Ferrero y puntero de la seccional 4° de Rodrigo de Loredo.
Luis Juez y Gabriel Bornoroni
El peronismo amaga con aplicar la misma lógica opositora que con el caso de Cañito Flores y pedirá la renuncia de la mano derecha del exdiputado, pese a que la denunciante lo desvinculó del tema por medio de un posteo en las redes sociales y que la legisladora informó y pidió la desvinculación de Omar Ludueña a la vicegobernadora Myrian Prunotto.
En medio de ese escándalo, si algo faltaba para sumar ruido, Luis Juez contó que se reunió con Llaryora dos horas y media en una oficina de Buenos Aires. Este medio pudo saber que el senador ventiló la reunión privada en el panel que encabezó en el Seminario País Federal que organizó en Córdoba esta semana la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP).
Los asistentes al evento concluyeron que vieron a un Juez “antilibertario”.
Son tiempos de negociaciones, no sólo dentro del peronismo.