EL NUEVO MAPA POLÍTICO

El PRO bonaerense se cuadra ante el mileimacrismo y busca conductor

La mayoría de la dirigencia se alinea y se sube a un gran acuerdo de ultraderecha. Ritondo saca pecho en Buenos Aires. Grindetti, a la Ciudad. Santilli no se resigna.

La eficacia del pacto de Acassuso, que le permitió a Javier Milei ganar con comodidad la segunda vuelta electoral ante el peronismo unido, ordenó casi por completo al PRO bonaerense, que decidió en público y en privado ponerse a disposición de un nuevo reagrupamiento político: el mileimacrismo. ¿Qué implica esa decisión? Dar gobernabilidad, respaldo legislativo y poner segundas líneas en la próxima administración, mientras se debate su propia orgánica partidaria luego de la derrota que sufrieron en octubre. Pese a eso, con los números de este domingo sobre la mesa, emerge otra pregunta. ¿Quién liderará el partido amarillo en Buenos Aires? ¿Quiénes se anotan en esa carrera? Renace una vieja disputa: Cristian Ritondo vs. Diego Santilli.

Algo de aquella buena sintonía entre el PRO y LLA se vio este domingo cuando la comitiva amarilla integrada por Ritondo, Hernán Lombardi, Alejandro Finocchiaro y otros dirigentes macritas llegaron al búnker del Hotel Libertador, al que luego se sumarían Mauricio Macri y Patricia Bullrich, para felicitar al anarcocapitalista por el triunfo en el ballotage. Allí también estuvo, más tarde y aunque algo más al margen, Santilli. Entusiasmados, fueron recibidos mejor de lo que esperaban y devolvieron las gentilezas poniéndose a disposición de la administración entrante.

Si bien todas las fuentes consultadas hablaron de "incertidumbre futura" -sobre si habrá un gobierno que integre a ambos espacios y que funcione en la gestión y también sobre si eso decantará en una nueva alianza partidaria- en todos ellos prevaleció la idea de darle al ultraliberalismo "la experiencia de gestión y los números en el Congreso" que necesita para llevar adelante sus promesas de ajuste y desguace del Estado. "Ya estamos arriba del barco, no podemos bajarnos ahora. Hay que llegar a puerto", le dijo a Letra P un dirigente que abrazó a Milei en la noche del domingo.

Que esa amalgama funcione después del 10 de diciembre dependerá en buena medida del camino que tomen los líderes opositores y los lugares que les deje Milei. Está claro que, con el movimiento hecho 24 horas después de las generales, el egresado del Cardenal Newman ratificó su rol de líder y armador, pero todavía está por verse qué pasará en otras jurisdicciones: Buenos Aires, donde el PRO perdió en bastiones sumamente relevantes como Lanús, La Plata, Olavarría y Bahía Blanca es uno de esos lugares donde todavía no hay un escenario claro de acuerdos o nuevos frentes.

Con todo, en territorio bonaerense pareciera haber un bloque halcón ganador, integrado por Ritondo y Néstor Grindetti. Fueron dos de los primeros dirigentes que se alinearon al mandato de Macri, pese a que tuvieron reparos en cómo hizo el anuncio Bullrich y Luis Petri. Ambos aportaron mucho a la fiscalización y se mostraron el miércoles pasado trabajando juntos.

Según pudo saber Letra P, Grindetti "ayudará" desde la Ciudad de Buenos Aires. Tiene previsto reunirse con Jorge Macri entre martes y el miércoles para definir su regreso al gabinete porteño después de ocho años al frente de la intendencia de Lanús. Con ese pase, dejará vacante algunos espacios y se especula con que respalde a Ritondo en su idea de conducir el PRO bonaerense y volver a intentar competir por la provincia en cuatro años. De todos modos, no sacará los pies de la provincia y ya opera con fuerza para que Adrián Urreli, su espada política y garante del intendentismo amarillo en la Legislatura, se quede con la conducción del bloque amarillo en la Cámara de Diputados.

Pero no son los únicos que piensan en el largo plazo. Santilli, que primero mantuvo una ronda de consultas con su tropa territorial y después decidió ponerse violeta para fiscalizar para Milei, avistó también que se anota nuevamente en la disputa por la conducción. Si bien se jugó mucho menos que Ritondo y Grindetti, lo avalan un número importante de fiscales que aportó en el conurbano a través de dirigentes propios como Martiniano Molina y Lucas Delfino y el millón 300 mil votos que sacó en las primarias, incluso superando a su exjefe político Horacio Rodríguez Larreta, de quien se declara prescindente.

Como se mencionó más arriba, el ordenamiento del PRO detrás del mileimacrismo es mayoritario aunque aún incompleto debido a que todavía es una incógnita qué camino tomará el jefe de gobierno porteño saliente; si insistirá con reconstruir la angosta avenida del medio y si alguno de los dirigentes que supieron estar a su lado lo seguirán esa aventura o no. Como sea, todas las voces indagadas coinciden en que con el triunfo del economista de pelos revueltos hay poco margen para la moderación y para que espacios que conforman JxC rompan el frente. Elisa Carrió ya lo hizo y el partido amarillo, en este contexto, cree que puede contener al radicalismo en el nuevo esquema que se está gestando. Esto último pareciera ser una estrategia o un error de lectura: como contó Letra P, la UCR bonaerense toma distancia del mileimacrismo y se reúne para definir si se corta sola o integra una nueva coalición.

kicillof, amurallado: telefono caliente a la espera de que mueva milei
la dolarizacion de milei: como y en que plazo piensa implementarla

Las Más Leídas

También te puede interesar