OPERATIVO REELECCIÓN

El plan de Javier Milei para su nueva batalla cultural: guion narrativo, voceros autorizados y regreso a 2023

Se pone al frente para intentar ganar terreno y agenda. La Casa Rosada cree que la "autenticidad" mide en las encuestas. Las mentes detrás del método.

Luego de diez días de ostracismo autoimpuesto, Javier Milei regresó esta semana a las actividades institucionales y políticas. Su reaparición pública, en la que mostró una vuelta a un perfil más violento e intransigente, como mostró en el hotel Alvear, fue parte de un cuidado método de comunicación con el que el Presidente intentará - una vez más - ponerse al frente de la batalla cultural. Esta vez con un objetivo más sólido: conseguir su reelección.

"La idea es que el Presidente retome la agenda de la batalla cultural, mostrando sus hitos y fortalezas a lo largo del Gobierno, y dejando en claro que no importa lo que digan no piensa retroceder en su programa", confió a Letra P uno de los hombres que está detrás del nuevo método narrativo.

La combinación de un Milei estilo 2023, en el que defiende sus ideas con efervescencia, insultos y anécdotas históricas, y un equipo de estrategas detrás suyo, que guionan los límites de la disrupción y amplifican sus palabras, tiene por objetivo volver a levantar la imagen del líder de La Libertad Avanza que cayó en los últimos meses.

La cúpula libertaria está convencida, encuestas recientes mediante, que la "autencidad" de Milei rinde bien en la población en general y en su electorado libertario en particular. "Está claro que la gente pide resultados y se está trabajando todos los días sobre esto, pero también quiere que Milei siga siendo Milei. Es un atributo que sólo el Presidente tiene y sobre el cual estamos trabajando", reconocen en la Casa Rosada.

La autenticidad como variable y los tres voceros

"Los atributos que más le reconocen a Milei son su autenticidad y disrupción", amplía la información una fuente que sigue de cerca las métricas de los medios de comunicación y las redes sociales en las que se menciona al mandatario.

No es sólo Milei el que avanza con la narrativa bélica, también lo hacen, a su manera, otros dirigentes autorizados por la Casa Rosada a hablar luego de que se presente algún tema de relevancia. Las diputadas Silvana Giudici, parte del armado de Patricia Bullrich; y Juliana Santillán, por del lado de Karina Milei; además del diputado Nicolás Mayoraz, son los únicos tres integrantes del oficialismo autorizados a hablar en medios de la reforma del Banco Central y otros temas de interés del Gobierno durante estos días.

Juliana Santillán, diputada del bloque de Javier Milei; y el funcionario Alejandro Cacace.

Juliana Santillán, diputada del bloque de Javier Milei; y el funcionario Alejandro Cacace.

La estrategia general siempre estuvo liderada por Santiago Caputo y los integrantes de su mesa chica de narradores, como Macarena Alifraco y Manuel Vidal, aunque con los últimos cambios de gabinete se sumó también Fabián Fernández, desde la oficina de Comunicación y Medios. Funcionario de origen PRO que muchas veces sirve de enlace entre Caputo y Karina, enfrentados de manera casi irreconciliable, el nuevo secretario valida a su vez muchas de sus ideas directamente con el Presidente y su hermana.

El manual de comunicación de Javier Milei

En rigor, este método narrativo se inauguró el 30 de julio pasado. En aquella jornada, el jefe de Estado habló en cadena nacional sobre su proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, su nueva obsesión política que está siendo tratada ahora en la Cámara de Diputados.

Como parte de un manual libertario, Milei puso primera en su ambición de retomar la agenda pública tras largos meses de ostracismo y dificultades políticas, provocadas tanto por el extenso escándalo que involucró a Manuel Adorni, como por las sucesivas derrotas en el Congreso, como el apartamiento de los capítulos de tierras y manejo del fuego del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.

Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.

Como ahora con los tres voceros de la cámara baja, en aquella oportunidad el Presidente había autorizado a otros tres dirigentes a hablar en medios de comunicación de la reforma del banco público. Brindaron entrevistas Diego Santilli, Martín Menem y Patricia Bullrich, no tanto para dar precisiones sobre los artículos, sino, más bien, para darle sustento y amplitud política a una iniciativa que en la Casa Rosada consideran clave.

"Buscamos que cada vez que haya un proyecto o una idea importante, como lo fue la reforma de la carta orgánica , haya también una táctica comunicacional clara y efectiva que contribuya a amplificarla, más allá del impacto que el Presidente puede lograr con entrevistas que él quiera dar por afuera de esto", precisó en su momento un integrante de la mesa política, por donde pasan estos temas antes de ser aprobados por Milei.

La agenda presidencial reactivada

Entre el protagonismo de los últimos días de julio y la reaparición pública de esta semana, con el homenaje a San Martín y el discurso en el Council of the Americas, el líder de la Libertad Avanza estuvo varias jornadas refugiado en la Quinta de Olivos. De hecho, según pudo saber Letra P, Milei apenas si se mensajeó por WhatsApp con un grupo de selectos funcionarios, y recibió a otros pocos para hablar del guión que leyó en el Hotel Alvear este jueves.

Si bien las negociaciones políticas y la dinámica de la gestión diaria nunca pasó por las manos del Presidente, su ausencia o falta de protagonismo público es padecida por la mesa política. Es que, pese a los esfuerzos de los voceros, sigue siendo Milei el único con capacidad real de instalar nuevos temas.

En el pasado lo hacía Adorni desde el atril de las conferencias, pero su sucesor, Adrián Ravier, no encuentra la forma ni el tono de ganarse las pantallas, algo que es criticado por la mayoría del oficialismo. El Presidente, incluso, empezó a dudar de su propio vocero.

También Santiago Caputo tenía un rol relevante en la instalación de la conversación política, pero desde marzo de este año que el estratega presidencial mantiene un perfil bajo: no habla en los pasillos de Balcarce 50 - su nuevo búnker es el edificio donde funciona Fundación Faro - y tampoco desfilan grandes personajes por el Salón Martín Fierro, donde funciona su despacho.

Javier Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Javier Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Además, mientras crecen los rumores de un Milei aislado y retraído en sus ideas anarcolibertarias, aumentan también las dudas de los gobernadores y dirigentes de la oposición sobre cómo se comportará el mandatario a futuro. La preocupación de algunos aliados es si Milei validará, o no, la red de acuerdos que tejen desde hace largos meses Karina y el trío de operadores libertarios, más allá del regreso a la batalla cultural.

El Gobierno necesita del protagonismo de Milei. No por nada se reactivó la agenda en distintos planos. Este viernes por la noche, el jefe de Estado viajará a Santa Fe para encabezar el acto central de la Bolsa de Comercio de Rosario. La semana que viene está previsto que brinde una charla para estudiantes universitarios y la siguiente se trasladará a Misiones para cerrar el Congreso del Instituto de Altos Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se realizará en Puerto Iguazú, entre el 3 y el 4 de septiembre.

Adrián Ravier, vocero de Javier Milei.
Karina Milei junto a Diego Santilli y Sebastián Pareja.

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