El peronismo, actor de reparto en la obra hegemónica que escribe Javier Milei
El Presidente pisará el acelerador ante la Asamblea Legislativa. La oposición piensa que el dialoguismo se agotará rápido por la crisis económica. El PJ en su laberinto.
Anabel Fernández Sagasti y José Mayans en el Senado.
Javier Milei en el Congreso.
Hay una ventana de oportunidad abierta, pero no se sabe bien cuánto durará. La vio Javier Milei y avanzó, arrollador, después del triunfo de las elecciones de octubre, para tratar de reconfigurar definitivamente a la sociedad argentina. También la ve el peronismo, desconcertado, que reza para que se cierre pronto, mientras piensa qué puede ofrecer como alternativa.
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“Algo empezó a aparecer este último tiempo. Se está generando el eje discursivo, hablando sobre el trabajo, la industria, el endeudamiento, las cosas que le pasan a la gente. Hay que recuperar el centro capitalista, generar una unidad de idea”, repite por estos días Miguel Ángel Pichetto, protagonista de la novedad de la semana en el peronismo por su reencuentro con Cristina Fernández de Kirchner, a quien visitó en su departamento de San José 1111.
Pichetto enmarca la reunión en un gesto personal, pero para el peronismo esos encuentros son señales que no pasan de largo. Cristina, abierta a recibir y escuchar a quien fuera compañero de fórmula de Mauricio Macri es un mensaje poderoso para el PJ ávido por “salir a cazar traidores”. La nueva etapa, inaugurada con la bilateral CFK-Pichetto, llevaría el lema “Perdonarnos entre todos”.
DISCURSO DE PICHETTO LUEGO DE REUNIRSE CON CRISTINA
"Perdonarnos. Creo que el peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado, y reflexionar que cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno que nos está mandando a la miseria"
Suena difícil para un peronismo herido por las divisiones recientes, como el desprendimiento del bloque Convicción Federal en el Senado, en un movimiento encabezado por Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada. “Traidores” fue lo más leve que escucharon de parte de sus excompañeros del interbloque que conduce José Mayans, aunque el formoseño también recibió varios pases de factura internos por su manejo de la situación.
La misma suerte corrieron los gobernadores que colaboran con la Casa Rosada, Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raul Jalil (Catamarca) o Gustavo Sáenz (Salta), receptores de improperios y reclamos de todos los sectores peronistas, en particular, por haber convalidado casi sin filtro la reforma laboral de Milei. El kirchnerismo les hizo la cruz. Para la CGT, fue una traición difícil de digerir. “Van a tener que explicar mucho”, dicen en la cúpula sindical.
“Pensemos que en algún momento vamos a tener que hablar con ellos. Tenemos que pensar hacia adelante”, afirmó Axel Kicillof cuando los diputados nacionales de la provincia de Buenos Aires que le responden políticamente le preguntaron esta semana cómo manejarse con la dirigencia que decidió acompañar a Milei y votar en contra del modelo sindical que instauró el mismísimo Juan Domingo Perón.
La historia reciente enseña que no hay que dinamitar puentes, aunque ya parezcan rotos. Los más comprensivos dicen que a algunos mandatarios “no les queda otra” que ayudar a la Casa Rosada, si no quieren perder gobernabilidad en sus distritos. “Es circunstancial”, suavizan. “Igual, Milei les va a ir a disputar las provincias y se las va a ganar”, apunta un referente del bloque de Unión por la Patria (UP) en Diputados.
La advertencia vale para distritos peronistas, como Salta y Tucumán; aliados que jugaron en 2025 bajo el paraguas de La Libertad Avanza (LLA), como Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires; e independientes, como Neuquén, Córdoba y Santa Fe. Nadie se salva del despliegue territorial que tiene en mente la Casa Rosada, bajo el comando de Karina Milei y los primos Lule y Martín Menem.
Javier Milei va por todo
Milei llegará triunfal este domingo a la Asamblea Legislativa, donde hará exhibición de lo que supo construir a partir de la victoria de las elecciones del 26 de octubre. No es para menospreciar. El Congreso le habrá aprobado en tiempo récord la reforma laboral más profunda desde que existen los derechos laborales en Argentina, además de la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo Unión Europea-Mercosur y habrá dejado encaminada la sanción de la nueva ley de glaciares, que el Gobierno espera para darle luz verde a la explotación minera en zonas hasta ahora prohibidas.
Todo viene atado de una cooptación del voto de legisladores de bloques no libertarios. El PRO, la UCR, los provincialismos y una parte del peronismo se rindieron ante la administración libertaria. La reconfiguración de fuerzas en el Congreso fue total. Desde diciembre, la oposición más dura solo vio pasar derrotas, con la única excepción del capítulo XI de la ley de Presupuesto, el hito que buscará repetir cuando pase el encantamiento de Milei.
“El apoyo de los gobernadores llegará hasta que aguante la economía”, admite una fuente de la Casa Rosada. “Ya estuvimos en este momento. Pasamos un año y medio ganando las votaciones y después se complica”, agrega un referente libertario del Congreso. Por ahora, el Gobierno tiene una proyección optimista del futuro. Vaticina una lluvia de dólares fruto de la liquidación de la cosecha y crecimiento a partir de mayo. Mientras, acelera. Va por la reforma electoral para eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), la herramienta que la oposición necesita para ordenar su interna y definir a su candidato.
En gateras están, también el nombramiento de los jueces para la Corte Suprema, la Procuración General y el futuro de la Defensoría General, y más de 300 vacantes judiciales. El peronismo se había imaginado como contraparte de LLA en la negociación, pero ahora quedó con 25 senadores, el bloque más chico desde el retorno de la democracia. Apenas uno más del tercio que necesita para bloquear nombramientos, una situación de debilidad inédita que le deja al Gobierno el campo libre para avanzar con el plan del país mileísta. En Balcarce 50 se habla de una “batería de reformas”, que tendrá al Congreso “todo el año ocupado”.
Una ventana de oportunidad
El peronismo pone todo bajo un manto de duda. Los referentes de UP en el Congreso se imaginan “una ventana chica” de tolerancia de los diputados “amigables” con el oficialismo. Hablan de una situación social “muy deteriorada” que no tiene perspectivas de mejora. Los economistas del bloque vaticinan que la falta de dólares se hará sentir a mitad de año. ¿Cuántos argentinos viajarán al Mundial? Se estima que podrían ser 100 mil.
Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad de los hogares alcanzó el 9,3% en diciembre de 2025. La actividad económica creció un 4,4% en 2025, de acuerdo al último informe del INDEC, pero los sectores que impulsan el número -agro, minería y petróleo, y actividad financiera- no crearon ningún puesto de trabajo formal. Es el modelo mileísta de la economía primarizada.
La relación entre actividad y empleo va a ser la variable a seguir de acá en más. En los últimos dos años los ganadores del modelo -agro, minería y petróleo, y actividad financiera- volaron, pero en conjunto no crearon ningún puesto de trabajo formal nuevo pic.twitter.com/iRPAu72ifk
En total, desde que asumió Milei, se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo registrado. Los datos de consumo masivo también son malos: cayó un 1,1% en enero, según Scentia.
La crisis ya se empieza a sentir en las encuestas y pega sobre la imagen del Presidente. El hit de la semana fue la encuesta de Atlas Intel, la consultora brasileña que acertó en el número en las elecciones de 2025. El estudio muestra un 55,3% de desaprobación para el Presidente y refleja cuestiones preocupantes.
La desaprobación del presidente Milei subió por segundo mes y se acerca al máximo histórico de la serie. La aprobación también cae desde hace dos meses. pic.twitter.com/O5U9FBqbbB
El 62% de los encuestados dijo que la situación económica es mala, mientras que solo un 22% afirmó que es buena. Respecto del mercado de trabajo, el 77% lo valora de manera negativa y solo un 13%, de forma positiva. Las expectativas económicas también son malas. Solo el 37% piensa que la situación va a mejorar, contra un 55% que cree que todo va a empeorar. El peronismo ve en esos datos el pronto cierre de la ventana de oportunidad de Milei.
El peronismo en su laberinto
Que las encuestas le den mal a Milei no significa, por ahora, que la sociedad clame por la vuelta del peronismo. A pesar de la caída, el Presidente sigue firme con un porcentaje de aprobación cercano al 40%, el mismo que le dio el triunfo en octubre. Es un núcleo duro que no afloja, aunque muestre algunos síntomas de agotamiento.
Una encuesta que le llegó a Cristina Kirchner en los últimos días indica que, si las elecciones fueran hoy, Milei le ganaría a Kicillof en primera vuelta. El Presidente baja, pero no se derrumba. Los mismos números tiene Sergio Massa. Los dos ven que la construcción del gobernador bonaerense todavía no alcanza y que, incluso, no llega a retener todos los votos del kirchnerismo, fruto de su enfrentamiento con La Cámpora.
Esta semana, Kicillof sufrió un golpe fuerte en la Legislatura cuando no pudo imponer a su candidata, Ayelén Durán, como vicepresidenta primera del Senado bonaerense. El lugar quedó en manos de Mario Ishii, respaldado por Máximo Kirchner. Además, Sergio Berni se quedó con la jefatura del bloque, que casi se rompe. La interna está lejos de haberse cerrado después de la definición del PJ bonaerense.
Fue un mal paso en el armado de un liderazgo que busca dejar atrás a la expresidenta. Son las señales que miran los referentes del resto del peronismo para ver si tienen, o no, candidato para 2027. “Lo veo bien a Axel, pero tiene que rodearse mejor”, apunta un dirigente de larga trayectoria en el interior que ya empezó a armar la estructura peronista en su provincia para el proyecto presidencial de Kicillof. Otros hablan de la necesidad de “aggiornar” ideas, en particular en lo económico. El gobernador mandó a sus operadores en las provincias a decir que en marzo larga su armado.
Cristina, encerrada y bloqueada en su accionar por las restricciones judiciales, no habla públicamente sobre la marcha de las cosas desde mediados de diciembre. Ni siquiera se pronunció sobre la reforma laboral. Aunque se muestra activa en el diálogo, atenta a cuestiones de la política local e internacional, las personas que la frecuentan la perciben “un poco pinchada”, preocupada por las causas judiciales personales y las que involucran a su hijo, Máximo.
En el 2023 fue la dolarización… ibas a recibir dólares en lugar de pesos por tu trabajo o tu salario.
En el 2024, otra vez fue la dolarización, pero esta vez era endógena por competencia de monedas… los dólares iban a salir de los colchones desplazando a los pesos.
Mientras, el resto del peronismo hace lo que puede con lo que le queda. Algunos dirigentes ya trabajan con la hipótesis de que Milei marcha rumbo a la reelección. Los gobernadores aguantan las cuentas mientras la actividad económica se cae a pedazos. Dicen que Massa evalúa ser candidato en la provincia de Buenos Aires. En el Senado, el bloque acusa el golpe de haber perdido poder y autoridades. En Diputados, Germán Martínez sostiene la unidad con paciencia china para evitar que las grietas que se ven por todos lados se agiganten.
Las diferencias de criterio en algunas votaciones, como sucedió con el acuerdo Unión Europea-Mercosur, reflejan la falta de conducción nacional y de trazado de un proyecto que pueda aglutinar a todos. “Seguimos todos acá por responsabilidad política. Sabemos qué tenemos que defender. Nada más”, dice un diputado de alto perfil en la bancada.
Este domingo, cuando Milei llegue al Congreso para enumerar triunfos, el peronismo ya sabrá cuál será su primer desafío: sostener la existencia de las PASO, que el Gobierno buscará eliminar para evitar que la oposición pueda articular una respuesta electoral conjunta. En la posibilidad de construir esa respuesta en unidad estará la señal de supervivencia.