EL PATO & EL LEÓN

El itinerario del plan Patricia Bullrich

Jugará al misterio hasta marzo. Reunirá a su tropa el lunes para salir de los cuarteles de invierno y militar su candidatura a definir. Los cuatro momentos.

Patricia Bullrich se siente en uno de sus mejores momentos. No le faltan menciones ni instalación en los medios; es parte de las principales conversaciones libertarias; y es solicitada, también, por la dirigencia de casi todos los espacios y representantes del Circulo Rojo empresarial que ven en ella la continuidad del modelo libertario en 2027, con matices. Sin embargo, la senadora no da definiciones, aunque autoriza a toda su tropa a estar preparados por si llega su momento.

Aunque en público no diga que se está preparando para suceder a Javier Milei en 2027, el desafío que la senadora le presenta al jefe de Estado es casi total. Este viernes posteó un sugestivo video en modo campaña, apenas un día después de afirmar que está preparada para ser presidenta.

Con muy poco, a veces con una declaración en un set de televisión y otras con un enigmático spot en sus redes sociales, la senadora da indicios de que quiere ocupar el sillón de Rivadavia el próximo año, pero no como resultado de una ruptura con La Libertad Avanza, sino como una suerte de garantía de continuidad de las ideas libertarias en el caso que El León se vea acorralado por la economía y el malestar social.

Bullrich se mueve con la ambigüedad justa, que le permite no tener que dar explicaciones en Olivos todos los días. Por ejemplo, el video preelectoral la muestra en el Congreso, por lo que podría interpretarse como su intención de acompañar a Milei en la boleta como vicepresidenta.

El comienzo, ¿del fin?

"Se vienen cositas", posteó el diputado bullrichista Damián Arabia el 1 de mayo. Fue poco antes de que Bullrich le reclamara a Manuel Adorni que presentara su declaración jurada para disipar toda la polémica en torno a su patrimonio. La senadora encabezó la avanzada interna contra el exjefe de Gabinete, protegido de Karina Milei, que terminó renunciando meses después.

Los cortocircuitos entre la ex-PRO y los Milei continuaron: en junio, Bullrich se opuso al rechazo presidencial al pliego de María Verónica Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. El Jefe escenificó un alto al fuego invitando a la exministra a la Casa Rosada para sacarse una foto conjunta y difundirla por las redes. En la instantánea, Bullrich se la veía de espaldas.

A principios de octubre, después de ser aplaudida en el Coloquio de IDEA al marcar matices con el Gobierno, Milei invitó a Bullrich a la Quinta de Olivos para postear otra foto de la paz, en este caso una selfie. De las dos horas de reunión quedó claro que la senadora continuaría haciendo "mileísmo crítico", con la anuencia presidencial.

Como previa del video de este viernes, musicalizado con una banda que se llama "Plan B", esta vez fue la propia Bullrich que posteó como anticipo "se vienen cositas".

Lo que viene

El cronograma del plan B continuará este lunes: Bullrich se anotó varias reuniones con su equipo legislativo, también con los funcionarios que tiene colocados en el Ministerio de Seguridad y otras áreas del Gobierno. Durante las próximas semanas, la exministra también acelerará las reuniones de su mesa de comunicación con los diputados y senadores que le responden, tanto nacionales, como provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires. La orden será salir de los cuarteles de invierno. ¿Para qué? Después se reportará.

El mandato que bajó desde la presidencia del bloque del La Libertad Avanza en el Senado fue ponerse en marcha, amplificar el mensaje que ella está dando en encuentros privados y los medios de comunicación, y levantar los teléfonos para volver a contactar a aquellos que le sirvieron de soporte en sus anteriores campañas. Todos activos, y aunque ninguno haya escuchado de boca de la senadora que es para lanzar su candidatura presidencial, un sector del bullrichismo quiere darlo por hecho.

El mensaje "Patricia sabe de la fuerza de los argentinos. Patricia conoce Argentina", que acompaña su último spot, es una muestra más de ese mensaje implícito o encriptado. No por nada lo tomaron los estrategas que la rodean de manera casi diaria. Carlos Cortés es su vocero institucional desde el 2023 y es el conductor de la coordinación, producción y puesta en escena de la nueva estrategia digital, lugar que compartía con Francisco Heili, que también fue desplazado hace unos pocos meses.

En el equipo de campaña bullrichista se anotan también Melisa Romero, en fotografía; Nicolás Romero, en realización audiovisual; Eduardo Pino, en asesoría en comunicación digital; y Melina Cicero, como parte del equipo de prensa que lidera Cortés. Son parte de una mesa más amplia a la que también se sientan los principales armadores políticos de la posible candidata: Juan Pablo Arenaza, legislador que fue jefe de campaña en 2023 y Arabia.

Si bien el equipo digital se reúne cada semana, y en muchas oportunidades cruzan reuniones con sus pares de la Casa Rosada, en las próximas jornadas comenzarán a tener un ida y vuelta mucho más fluido con la política tradicional del bullrichismo en el que están figuras como el exintendente de Tres de Febrero Diego Valenzuela, el director de RENAR, Juan Pablo Allan, o subsecretario de Intervención Federal Martin Culatto. Todos están a la espera de un mensaje de largada.

El espejo con CFK

Si bien todavía no está claro si habrá o no PASO, por lo que el cronograma electoral 2027 no está claro, la propia Bullrich dijo en Infobae esta semana que no es tiempo de candidaturas. En realidad fue un mensaje a los Menem, a quienes apura para que sellen acuerdos electorales, sin nombres propios, pero también la sentencia vale para ella. Cerca suyo revelan que jugaría al misterio sobre su futuro hasta marzo.

De paso, Bullrich gana tiempo para tomar una decisión. Así como en la campaña del 2023 leyó bien el termómetro de la calle, y pidió orden, mano dura y ajuste ante un desorientado Horacio Rodríguez Larreta que se encontraba ensimismado en vender moderación y eficiencia de la gestión, la senadora olfatea ahora que habrá un cambio de orientación política. Augura una suerte de leve giro hacia la izquierda, pero siempre dentro del mismo paradigma libertario.

Alrededor de la ex-dama de hierro PRO se está montando un mileísmo sin Milei, elucubración que el propio Presidente le adjudicó al Círculo Rojo.

"Patricia es una raza fuerte de la política", la describe un histórico operador suyo ante Letra P, lo que se traduce de alguna forma como una dirigente con trayectoria política, experiencia de gestión, ambición de poder y lectura de la realidad. La comparan, incluso, con Cristina Fernández de Kirchner.

Al igual que la presidenta del Partido Justicialista, argumenta el bullrichismo, la exministra de Seguridad va a fondo en cada movimiento, pero no adelanta sus estrategias. "Es muy misteriosa, un perfil muy de la década del setenta", describió, entre risas, un integrante de su mesa chica. "Va a seguir jugando al enigma, eso le encanta", agregó otro. Quedan cuatro meses por delante para que se divierta.

Patricia Bullrich, en el Senado.
Patricia Bullrich 

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