Julia Cortez, "la rubia de Flávio", una creación de la IA que se hizo celébre en el carnaval digital de la campaña en Brasil.
BRASILIA (enviado especial) La televisión repetía sin pausa las propagandas de Luiz Inácio Lula da Silva y de Flávio Bolsonaro este viernes, último día de campaña en los medios de comunicación tradicionales antes del balotaje que Brasil celebrará este domingo.
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Los actos públicos y las tradicionales caminatas de los candidatos serán posibles hasta el sábado, mientras que el domingo será el día de la veda estricta. Lo que nadie puede terminar de regular es lo que pasa en el caótico mundo de las redes sociales.
Allí abundan las sospechas cruzadas. El lulismo está convencido de que el gigante Meta invisibiliza sus piezas y los contenidos de las cuentas de sus simpatizantes en Instagram y Facebook, mientras que WhatsApp es todavía territorio inexplorado.
El bolsonarismo, en tanto, denuncia una actitud oficialista del Tribunal Superior Electoral (TSE), que busca poner en caja a big techs que, lejos en Estados Unidos, quedan en gran medida fuera de su alcance.
¿Un llamado de atención brasileño para la solución futura de los problemas argentinos?
Una pista caliente y enjabonada
Si se trata de redes, todo arde: la viralización de fake news, las políticas de moderación de contenidos y el sesgo ideológico de algoritmos opacos.
En su querella con Meta, la campaña de Lula denuncia invisibilización de los contenidos propios y trabas para la gestión de avisos pagos. Todo lo contrario que, dicen, ocurre con el bolsonarismo.
Citada por el TSE —máxima autoridad electoral de Brasil, que comparte algunos magistrados con el partidizado Supremo Tribunal Federal—, el gigante no niega los hechos, pero sí que respondan a sus políticas. Ahora, la compañía quedó emplazada este viernes a responder en un plazo de 24 horas complejas preguntas de tipo técnico, vinculadas, como se dijo, al funcionamiento de sus algoritmos, la distribución de publicidad, la moderación de contenidos y el uso de inteligencia artificial. ¿Veinticuatro horas? Para entonces el pescado estará casi totalmente vendido.
Los reproches a Meta excedieron a la Justicia electoral y llegaron al Ministerio Público Federal, que determinó, en base a un relevamiento realizado entre el 1 y el 5 de octubre, que la compañía impuso restricciones a 206.910 contenidos sin que quedara claro cuáles fueron los criterios que aplicó.
De Brasil para todo el mundo
Hasta acá sólo se trata de rezongos de partes involucradas o de tribunales que no deberían serlo. Sin embargo, la polémica se hizo internacional.
Oenegés de monitoreo digital también detectaron rarezas, expertos de la ONU expresaron preocupación por el modo en que los bits pueden influir el curso de procesos electorales y hasta legisladores estadounidenses le pidieron explicaciones a Mark Zuckerberg, un converso al trumpismo reciente y por fuerza mayor. ¿Hay en esto una mano traviesa que llega a lo más alto del poder en Estados Unidos?
Mark Zuckerberg, ceo de Meta, en el centro de la polémica en Brasil.
Expertos independientes que asesoran al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas emitieron el miércoles un comunicado en el que advirtieron que "tales restricciones pueden afectar el acceso a la información, la libertad de reunión pacífica y de asociación, además de comprometer las elecciones cuando no se respetan las libertades fundamentales durante todo el proceso electoral".
"Entre los incidentes reportados figuran interrupciones temporales en la cuenta de campaña de uno de los candidatos [N. del R.: de Lula da Silva]; diferencias en la interacción del público; en los feeds de los usuarios; en el recuento de visualizaciones y su alcance; restricciones a publicaciones de esta campaña en Instagram, y diferencias entre los principales partidos políticos en la generación de imágenes mediante IA, en los resultados de búsqueda de canales de WhatsApp, en las stories de los candidatos y en la distribución de contenido político, lo que potencialmente favorece la campaña del candidato opositor", añade la nota.
La viralización de videos generados con inteligencia artificial es otro ángulo sensible de la guerra de los algoritmos.
Según investigaciones de The Intercept Brasil y la BBC, una red de decenas de perfiles falsos que utilizaban imágenes de mujeres generadas con IA se pegó a la campaña bolsonarista tanto con fines proselitistas como de monetización de contenido erótico. ¿Cómo? Tomando videos en los que se ve a Bolsonaro interactuando con diferentes personas en sus actos de campaña y reemplazando a estas por avatares femeninos sugerentes.
‘Loirona do Flávio’: personagem gerada com IA aparece ao lado do candidato em vídeos virais para promover conteúdo adulto
Montagens inserem loira fictícia em registros de atos políticos, substituindo o deputado Nikolas Ferreira. Perfil no Instagram direciona usuários a um…
Por ejemplo, Julia Cortez, conocida como Juju o "a loira do Flávio" ("la rubia de Flávio"), aparecía encaramada a tarimas junto al candidato —una manipulación de imágenes de hombres que eran las reales— o reemplazaba la figura de entrevistadores callejeros por la "suya" propia y, mientras les "preguntaba" a adherentes de la derecha por la importancia de los valores tradicionales, en realidad dirigía a los visualizadores a su cuenta de contenido para adultos en Telegram.
En Instagram llegó a generar más de 522.000 seguidores, pero "Juju" Cortez no existe y no se sabe quién la creó.
El Ejército de Lula da Silva, cancelado
Del lado del lulismo, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, ordenó suspender el canal de WhatsAppExército do Lula, perteneciente al diputado reelecto André Janones, debido a una denuncia de la oposición sobre difusión de fake news.
"En condiciones normales, coincido en que lo ideal es no cambiar las reglas, pero cuando se trata de tecnología no podemos afirmar que la regulación existente sea suficiente para todo", justificó su decisión, de modo algo curioso, el magistrado, quien fue denunciado por el lulismo prácticamente como si fuera un empleado de los Bolsonaro.
Al final, la medida fue luego revocada por otro ministro del alto tribunal, Floriano de Azevedo Marques.
El tema no es menor. El Ejército de Lula ya cuenta con más de 9,6 millones de seguidores y generó el jueves a la noche un contenido con el propio presidente.
La campaña de los bits se torna caótica y seguramente anticipe polémicas por venir también en Argentina.