Siete gobernadores dialoguistas se reunieron en la previa a la redistribución de poder en el Senado
Por Zoom, Jaldo, Jalil, Sáenz, Passalacqua, Sadir, Figueroa y Weretilneck se mostraron juntos tras el éxodo de tres peronistas en la cámara alta. Los mensajes.
Con el peronismo sin rumbo, siete gobernadores dialoguistas se reunieron antes de la apertura de sesiones
Sietegobernadores dialoguistas de diferente signo político mantuvieron este lunes por la noche un encuentro virtual. La reunión se produjo horas después de que el peronismo perdiera tres bancas en el Senado, en medio de la crisis de proyecto y liderazgo que sacude a la principal fuerza de la oposición a nivel nacional.
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Los mandatarios patagónicos Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro) y sus pares norteños Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) mantuvieron una videoconferencia "para analizar, con responsabilidad institucional", la realidad que atraviesan las provincias a partir de las políticas implementadas por el gobierno nacional, según blanqueó a la madrugada en las redes sociales el gobernador tucumano.
Aunque los primeros trascendidos señalan que los mandatarios provinciales debatieron acerca de los desafíos comunes en sus distritos y articularon visiones sobre el rol que deben jugar en la agenda económica y política a nivel nacional, el encuentro se proyecta sobre un escenario político donde el peronismo pierde terreno a nivel parlamentario en la previa de la apertura de sesiones ordinarias que el presidente Javier Milei encabezará este domingo.
Gobernadores de norte a sur
"Este espacio demuestra que las provincias vuelven a tener voz en el Congreso de la Nación y que el interior profundo está siendo escuchado", añadió Jaldo en su posteo y sumó una frase sugestiva: "Hoy el Norte y el Sur ocupan los ámbitos institucionales donde se toman decisiones".
Tucumán | Compartimos un encuentro vía Zoom con gobernadores de distintas regiones del país para analizar, con responsabilidad institucional, la realidad que atraviesan nuestras provincias a partir de las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
La afirmación del mandatario tucumano parece aludir a Provincias Unidas, el armado electoral que reunió a otro grupo de gobernadores dialoguistas con magros resultados en octubre pasado. El eje de ese conglomerado son las provincias de Córdoba y Santa Fe, ubicadas en la región Centro del país, y su bloque en Diputados no logra votar de manera cohesionada. Al punto que el jujeño Sadir, uno de los fundadores de aquel grito federal, participó de la videollamada de este lunes por la noche.
Además, fuentes cercanas a los mandatarios hicieron saber que la iniciativa "no tiene nada que ver con cuestiones electorales", tal vez para no quemarse con la misma leche que sus pares de PU.
Con todo, a pesar de que las espadas legislativas de estos siete gobernadores jugaron en sintonía con el oficialismo en las sesiones extraordinarias del Congreso, Jaldo avisó que en el "espacio de diálogo federal" que mantuvieron en la noche del lunes "cada uno expuso cómo la coyuntura económica impacta en sus respectivas administraciones".
Impacto en el peronismo
Jaldo, Jalil y Sáenz, tres de los mandatarios participantes del cónclave digital, son los jefes políticos de Sandra Mendoza, Guillermo Andrada y Carolina Moisés, el terceto que este lunes anunció su salida del interbloque peronista en el Senado para conformar el bloque Convicción Federal.Son quienes en diciembre votaron el Presupuesto de la Casa Rosada.
Con la salida de tres de sus integrantes, el interbloque del peronismo -llamado Populares- quedó oficialmente con 25 bancas, disminuido en número como nunca desde 1983.
En espejo con la sangría peronista, ahora este nuevo scrum de gobernadores busca sumar poder de fuego para sentarse a negociar con el mileísmo, una gimnasia que vienen practicando desde los albores de la gestión libertaria. El vacío opositor y la centralidad que el Presidente ejerce en solitario les facilita ocupar el espacio. Su poder en el Congreso será la principal herramienta.
La incógnita es si el posicionamiento les ayudará o no a mantener el poder en sus distritos el año próximo, cuando la Casa Rosada encienda los motores de la campaña electoral y la ola violeta busque llegar a las provincias.