Alejandra Vigo le marca la cancha a Esteban Avilés y empieza a rearmar el PJ en Villa Carlos Paz
Tras las críticas del intendente a Martín Llaryora, la senadora busca revitalizar al partido. El fin de uno de los pactos más polémicos del último cordobesismo.
Alejandra Vigo visitó Carlos Paz con la excusa de celebrar los dos años de la victoria en la interna justicialista del 2022.
La pelea con Llaryora y la ruptura de su alianza con el justicialismo empiezan a complicar el territorio de Esteban Avilés.
Leonardo Limia uno de los referentes provinciales con activa participación en el armado de Carlos Paz.
En medio de la batalla contra la gestión de Martín Llaryora que decidió librar Esteban Avilés, Alejandra Vigo desembarcó en Villa Carlos Paz para activar la fibra del peronismo leal y poner en orden al equipo en la perla de Punilla, mirando ya hacia el 2025 y el 2027.
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“En estos tiempos difíciles, donde muchas veces falta esperanza, es cuando los dirigentes deben estar más cerca de la gente”, dijo Vigo, quien estuvo acompañada por Omar Trejo, el titular del justicialismo que hace dos años se impuso en la elección interna en lo enfrentó al espacio comandado por Carlos Caserio, hoy más cerca del llaryorismo y siempre muy crítico al acuerdo entre Avilés y Juan Schiaretti.
En el barrio La Nueva Esperanza, en la zona oeste de la ciudad, el PJ organizó un acto que reunió a la comunidad vecinas, dirigencia y militancia. La senadora, y una de las principales armadoras del schiarettismo, llegó acompañada del legislador Leonardo Limia.
En el lugar también estuvieron presentes integrantes de organizaciones sociales, con las que el oficialismo provincial empieza a proyectar una nueva etapa, en la que se reconocerá abiertamente como opositor a su exaliado vecinalista.
El portazo de Esteban Avilés
Como contó Letra P, todo terminó por explotar con la reciente designación del médico sanitarista Emilio Iosa, histórico opositor al avilecismo, al frente de la Dirección de Cuenca del Lago San Roque. Pero la tensión era algo que se venía acumulando desde los tiempos electorales.
Al intendente de Villa Carlos Paz nunca le cerró del todo la candidatura de Llaryora y en el entorno del gobernador saben que el trabajo durante la campaña provincial no fue el habitual. De hecho, la perla de Punilla fue uno de los escenarios en los que el entonces candidato de Hacemos Unidos por Córdoba sufrió uno de los reveses más importantes.
Pese a que Avilés decidió confrontar directamente con Llaryora, el gobernador se mantiene en silencio. Sin embargo, las respuestas van llegando desde la gestión y desde la política descubriendo una estrategia que busca obligar a que el intendente “apechugue” y baje el tono de la pelea.
Esteban Avilés fue uno de los socios más importantes del último armado de Juan Schiaretti.
Reconociéndolo en ese lugar, Limia advirtió sobre la artificialidad de los ataques al gobernador para “suplir falencias de su gestión que están quedando en evidencia” y pidió que el intendente “diga la verdad” sobre el rol de la Provincia en el día a día de la vida en la cuarta ciudad más importantes de la provincia y una de las ventanas de Córdoba al resto del país.
Por esa razón, el conflicto cobra una importancia que excede lo estrictamente local, amenazando con una proyección que empieza a impacientar al Partido Cordobés.
El nuevo mapa político en Carlos Paz
En el acto con la militancia y la juventud, Limia llamó al partido a “consolidarse para que el peronismo de Carlos Paz siga creciendo y pueda ser una opción para esta ciudad”. Ese desafío es el que a Avilés le empezará a preocupar tarde o temprano, ya que obligará al vecinalismo a resistir una campaña del oficialismo provincial apuntándolo de modo directo por primera vez en la historia.
Con la vuelta al peronismo (cordobés) más clásico, el armado busca aggiornarse con referencias jóvenes, con activa participación territorial, para que empiecen a "caminarle la calle" a Avilés.
El objetivo es recuperar el protagonismo en un distrito que, más allá de los acuerdos con el vecinalismo, siempre fue complejo para el PJ. Tanto, que sólo tuvo un intendente de pura extracción peronista en toda su historia. Fue Gustavo Dellamaggiore, que llegó a la Municipalidad con el envión delasotista del primer Unión por Córdoba.
En los primeros espasmos para hacer frente a ese aislamiento, Avilés parece acercarse mucho más a los discursos de su antiguo socio Luis Juez y al presidente Milei.
Con el radicalismo, el retorno parece un tanto más complicado. La duda es hasta dónde está dispuesto a tensar la cuerda y cómo esa decisión podría afectar la gestión que posiblemente sea su última chance de proyectarse provincialmente.