Al borde del colapso: hospitales bonaerenses absorben el ajuste de Javier Milei en PAMI, remedios y vacunas
La presión social sobre el sistema público, eje del Consejo Provincial de Salud que reunió a intendentes y sanitaristas. ¿Boicot planificado o mala praxis?
Nicolás Kreplak, al frente del Cosapro: "La desinversión en vacunas es parte de un proyecto de ajuste".
Del peronismo, del radicalismo, del PRO o simplemente técnica. El diagnóstico que trazó la dirigencia sanitaria en el Consejo Provincial de Salud en Mar del Plata fue unánime: el desfinanciamiento a la salud por parte del Gobierno nacional recae sobre los municipios y se traduce en mayor demanda hospitalaria y crecimiento de enfermedades prevenibles.
Nicolás Kreplak, el ministro de Salud de Axel Kicillof, fue el anfitrión de este congreso sanitario con volumen político, ya que reúne a funcionarios y equipos de salud que toman decisiones sobre el funcionamiento del sistema público en toda la provincia. Hoy lo hacen en un contexto de crisis económica y social que impacta en los sistemas de salud locales como un cross a la mandíbula.Notas Relacionadas
"La reducción de las transferencias del Ministerio de Salud nacional hacia la provincia de Buenos Aires asciende a 62 por ciento, especialmente en medicamentos, vacunas, insumos y recursos directos", detalla Kreplak en diálogo con Letra P. Otros dos factores agravan el cuadro de situación: el desfinanciamiento de las obras sociales y PAMI, más la caída de la recaudación de impuestos "hacen que el sector público no solo tenga menos recursos sino, además, deba hacerse cargo de mucha más demanda", explica el ministro.
Salud = Ajuste
El Remediar, un programa que desde 2002 -post crisis- garantiza acceso gratuito al 85 por ciento de los medicamentos esenciales, tuvo un recorte de 55 por ciento al comenzar el año, y la tijera es casi total al promediar abril.
La provisión de vacunas del calendario nacional apenas alcanza al 50 por ciento de la demanda real. "Eso está sucediendo y no es con una vacuna, sino prácticamente con todas: la campaña antigripal se lanzó y a los 15 días se quedaron sin vacunas", describe Kreplak y ensaya una hipótesis con juicio incluido: "O bien la planificación fue pésimamente hecha o fue deliberadamente hecha para que la campaña fracase, que parezca que el Estado es ineficiente, cuando en verdad fue un boicot planificado por parte de quien tiene la responsabilidad de hacer las cosas".
Cosapro
Más de ciento treinta secretarios de salud y un sólo diagnóstico: el ajuste recae sobre los sistemas de salud locales.
El ajuste en inversión en vacunas, dice, "es parte de un proyecto de ajuste general, pero también es parte de un proyecto de ver el mundo sin garantía del derecho a la salud".
El lado B de Javier Milei
Todo frente tiene su dorso. Todo ajuste, sus consecuencias. El faltante de vacunas, un crecimiento de enfermedades inmunoprevenibles. Durante la mesa de enfermería que tuvo lugar en el Cosapro, hubo mensuras del impacto: aumento de casi 10 por ciento de meningitis, 400 por ciento de coqueluche (tos convulsa) y 270 por ciento de hepatitis A, son solo algunos de los ejemplos.
"Son enfermedades inmunoprevenibles que podrían estar prácticamente erradicadas; si no llegamos a vacunar rápidamente para la campaña de la gripe y otras vacunas que reducen las enfermedades respiratorias, vamos a tener un problema en este invierno", advirtió Kreplak en el Consejo Provincial de Enfermería.
PAMI, una (ex) obra social
Con el PAMI cada vez más desentendido de sus prestaciones y muchas obras sociales suspendidas por demoras en los pagos, hay un corrimiento progresivo de pacientes hacia el sistema público de salud, con sebrecarga en la atención de hospitales tanto de gestión provincial como municipal.
"Entre el 20 y el 30 por ciento de los medicamentos que entregamos en el sistema público se lo damos a personas con obra social, muchas de ellas con PAMI, porque PAMI se los retiró, y porque a esas personas no les alcanza la jubilación para comprar los medicamentos", refiere Kreplak un suceso sanitario con otro problema aleatorio: el 50 por ciento en la demanda de internaciones en hospitales públicos de la provincia corresponde a personas con obra social, entre ellas el PAMI.
Es que al reconfigurar su sistema de pagos, el PAMI empuja a miles de jubilados que no encuentran respuesta en sus médicos de cabecera a las guardias de los hospitales. Hay, al menos, dos razones: una, que en muchos distritos del interior el único efector de salud es el hospital público. Y dos, que en el resto donde sí hay clínicas que dependen de PAMI, los están rechazando. "Hay hospitales donde tenemos que administrar porque abrimos la turnera de consultorios externos y el 90 por ciento de esos turnos son de personas con PAMI", cuenta un director de un reconocido hospital público del conurbano.
El IOMA, por su parte, que también padece desfinanciamiento, "sigue pagando, con muchísima dificultad, pero está trabajando en garantizar los medicamentos, las internaciones, los recursos como lo tiene que hacer, en un contexto de cada vez mayor tensión", apunta el ministro de Kicillof.
Plan quinquenal y semejanzas con Brasil
La necesidad de avanzar hacia un sistema integrado, capaz de garantizar equidad en el acceso en todo el territorio, fue uno de los enfoques compartidos por todos los asistentes al Cosapro. En ese marco, Kreplak presentó el Plan Quinquenal de salud, entendido como "la articulación de todos los efectores en una red, sabiendo qué hace y qué rol cumple cada hospital, con qué servicios, qué especialistas y qué tecnología tiene cada uno para que la gente vaya menos a la guardia a atenderse y concurra a un centro de salud más cercano a su casa, con seguimiento de la evolución del paciente".
También firmó un acuerdo de cooperación técnica con Adriano Massuda, el viceministro de Salud del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, clave en la ejecución de la política sanitaria de Brasil y en la articulación con otros países de América Latina.
Adriano Massuda
Adriano Massuda
Al respecto, Massuda explicó que "firmamos un convenio con la provincia de Buenos Aires que nos permite hacer intercambios sobre desenvolvimiento de la gestión de los sistemas de salud, experiencias de programas, proyectos, experiencias académicas, tecnológicas.
Algunas de las experiencias brasileñas pueden ser muy valiosas para pensar la dinámica de los sistemas de salud argentinos, hay semejanzas en problemas sanitarios como la reducción de la tasa de natalidad, el crecimiento de enfermedades crónicas y los problemas de salud mental". Del lado de las oportunidades y los desafíos comunes, el funcionario sanitario de Lula menciona "la transformación tecnológica digital y cómo poder acelerar esos procesos".