A más de 50 localidades de Santa Fe les costó pagar el aguinaldo y presionan a Pullaro por una ley clave
La Casa Gris lo atribuye a la baja de recaudación nacional y provincial. La solución, pan para hoy y hambre para mañana. El Fondo de Obras Menores, en la mira.
Santa Fe: a más de cincuenta localidades les costó pagar el aguinaldo y presionan a Pullaro por una ley clave
El fin de año no fue fácil para las localidades de Santa Fe. Alrededor de un 20% de los municipios y comunas de la Bota enfrentaron problemas para pagar los aguinaldos. La situación redobló la presión sobre el gobierno de Maximiliano Pullaro para habilitar una ley clave que la Casa Gris se resiste a autorizar.
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El secretario de Municipios y Comunas Horacio Ciancio reveló una reunión que había tenido en la previa de la Navidad con representantes de unas 30 localidades con “dificultades extremas” para cumplir con el pago del aguinaldo. En sus declaraciones, Ciancio -que estuvo del otro lado cuando fue presidente comunal de San Jerónimo-, atribuyó la situación a la baja de recaudación tanto nacional como provincial, lo que repercutió en la coparticipación que reciben las localidades.
Sin embargo, aunque en estricto off the record, en el propio gobierno de Santa Fe reconocen que la situación es peor y hablan de entre 50 y 60 localidades con problemas, lo que equivale a un quinto de todos los municipios y comunas de la provincia. La problemática es transversal a todos los territorios, grandes y chicos, pero se agudizó en aquellos lugares donde hubo cambio de gestión. “Hubo más de 60 localidades que cambiaron de gobierno y en solo dos o tres hubo transiciones ordenadas”, plantearon fuentes de la Casa Gris.
El diagnóstico coincide con la información que maneja FESTRAM, la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales, que también calcula entre 50 y 60 la cantidad de municipios con problemas a partir de los datos que acerca el personal afiliado que trabaja en las tesorerías. “Hay algunas localidades donde ya es crónico, que vienen con problemas desde el final de la gestión de Omar Perotti ”, apuntan. Si bien reconocen que entrado el año la situación se fue regularizando, no ven con optimismo los próximos meses: “Son cada vez más los municipios en los que pasa”
El no de Maximiliano Pullaro
La situación renovó la presión para lograr que la Casa Gris vuelva con la práctica -que se había hecho costumbre- de autorizar vía ley a los municipios a usar un porcentaje del Fondo de Obras Menores para afrontar gastos corrientes. El mecanismo ya se había tornado casi tradicional: el gobernador enviaba el proyecto a la Legislatura y se terminaba convirtiendo en ley. Así sucedió hasta que Pullaro asumió al frente del gobierno y dejó de motorizar la medida que se había transformado en un alivio anual para los intendentes y presidentes comunales.
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Maximiliano Pullaro y Horacio Ciancio, secretario de Municipios y Comunas de Santa Fe.
El FOM, creado en el ámbito santafesino hace dos décadas, fue una manera de compensar a los municipios y comunas de la provincia que no cobran el Fondo del Conurbano, aportado por la Nación. Por eso, Rosario y Santa Fe no lo cobran. Se integra anualmente con el 1% de los recursos del Presupuesto provincial y se distribuye de acuerdo a los criterios de la coparticipación. Fue pensado -y así lo establece la ley como requisito sine qua non- para que los municipios puedan hacer obra pública o comprar equipamiento y vehículos.
Por esa razón es que Pullaro, al llegar a la Casa Gris, dejó de darle la venia política a los proyectos de ley que permitían que se use para gastos corrientes. “La provincia se reestructuró en un montón de aspectos para bajar el gasto público, los municipios deben hacer lo mismo”, explicó una fuente pullarista. “Los intendentes que reclaman esto deberían ordenar sus cuentas, sino es como que quieran vivir de ganarse el Quini 6 todos los años”, sumó la misma garganta. En criollo: ajustar. Queda claro, entonces, que el gobierno santafesino no piensa dar marcha atrás.
Pan para hoy y hambre para mañana
Como contraoferta a la negativa, el gobierno ofreció ayuda -especialmente a aquellos que recién asumen- para “reestructurar los costos” y aceptó realizar algunos adelantos de coparticipación, aunque esta opción tampoco les cierra mucho: “Deberían poder cubrir sus costos básicos con lo que recaudan y que la coparticipación y el FOM se utilice para gastos de capital”, dicen. Ni siquiera aceptan la excusa de la baja en la recaudación producto de la depresión económica: “Está baja para todos, a la provincia le pasa lo mismo, pero bajamos seis mil empleados desde que estamos”.
A esta altura de enero, la situación fue regularizada. El tema es cómo: “Ningún municipio en problemas terminó pagando aguinaldo con recursos genuinos”, reconoció una voz sindical. La mayoría se endeudó con bancos y mutuales, una opción que -en un contexto de altas tasas- termina generando un problema mayor a mediano plazo: “Van a terminar arrastrando la dificultad hasta junio y ahí se volverá a empezar”. Incluso, se comentó el caso de un presidente comunal que puso plata de su bolsillo a través de una mutual para pagar el aguinaldo de los empleados de su pueblo.