La prepotencia de Donald Trump, negocio para China y un problema para Argentina
El guerrerismo bélico y comercial del republicano empuja a sus aliados históricos a los brazos de Xi Jinping. Jugado con EE.UU., Javier Milei aísla al país.
En su obsesión por regir el mundo a empujones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dispara ráfagas de tiros en los pies. Proclama que su misión prioritaria es frenar a China, pero ayuda a ese país a ganar casilleros en el comercio mundial. Aliado incondicional de la Casa Blanca, Javier Milei se deja arrastrar y aísla a Argentina.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
El republicano empuja, recalcula, retrocede si encuentra resistencias y vuelve a embestir. Sus amenazas guerreristas respecto de Groenlandia impactaron mal el martes en Wall Street, por lo que este miércoles, en el Foro Económico de Davos, generó titulares en todo el mundo al afirmar: "Probablemente no obtengamos nada (de la OTAN) a menos que decidamos usar una fuerza y un poder que, francamente, serían imparables". "Pero no lo haré", prometió. Sin embargo, la amenaza sigue latente.
"Lo que estoy pidiendo es un pedazo de hielo, frío y mal ubicado, que puede desempeñar un papel vital en la paz mundial y la protección global", dijo en referencia a la isla ártica, cuya soberanía ejerce Dinamarca.
Embed - Trump pide "negociaciones inmediatas" para adquirir Groenlandia: "Ya se lo devolvimos a Dinamarca"
"Todo lo que estamos pidiendo es recuperar Groenlandia, incluido el título y la propiedad correctos, porque se necesita la propiedad para defenderla. No se puede defender con un contrato de arrendamiento", cerró la puerta a una solución cooperativa al problema de seguridad frente a Rusia y China que denuncia.
"Pueden decir sí y lo apreciaremos o decir no y lo vamos a recordar", disparó. La carta de la represalia comercial, los aranceles de tres dígitos y el comercio global desquiciado quedó otra vez sobre la mesa.
Se abre ahora una ventana de tiempo para entender qué quiso decir este mércoles, después de su ruidoso discurso, cuando anunció haber llegado a "un acuerdo marco a futuro" con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para satisfacer su demanda. Vale destacar que ese funcionario no puede tomar decisiones en nombre de los otros 31 miembros de la Alianza Atlántica.
Donald Trump ladra, Xi Jinping muerde
Mientras, aliados de siempre de los Estados Unidos, desde Canadá al Reino Unido y la Unión Europea, comienzan a arrojarse en brazos de China.
trump xi jinping.jpg
Donald Trump versus Xi Jinping, la pelea de fondo en la que queda atrapado Javier Milei.
Captura de redes
Trump busca restaurar el poderío estadounidense de un modo tan basto que sólo genera aislamiento. Dada la disputa del momento, la Argentina de Milei, caninamente fiel a Washington, ya no puede proclamar su alineamiento con "las democracias occidentales", sino sólo con una, por otra parte maltrecha.
Su conveniencia personal en términos de sostén político y financiero quedó clara con lo ocurrido antes y después de las legislativas de octubre. La ganancia del país es harina de otro costal.