PERONISMO PARA ARMAR

Por qué Perotti no abraza la aventura de Schiaretti

Los gobernadores tienen conexiones políticas y una amistad fuerte, pero no concretan una alianza. Los pies adentro del PJ en Santa Fe, una necesidad.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) Cada vez que los gobernadores de Santa Fe, Omar Perotti, y de Córdoba, Juan Schiaretti comparten acto por alguna obra que vincula a ambas provincias se especula con un correlato electoral. Desde hace años que los abundantes puentes y coincidencias políticas de los mandatarios enfilan por lógica para ese horizonte, pero nunca se sintetiza en una alianza política nacional. Hasta, quizás, nunca se logre por más que el cordobés haga un operativo de seducción al peronismo de centro cada cuatro años con la tercera vía. La pregunta es por qué el mandatario santafesino sigue alimentando ese vínculo a base de mimos, pero nunca se abraza.  

 

El encuentro del lunes en Córdoba por la licitación de un acueducto en común no fue excepcional, incluso lo que dijo Perotti allí no fue nada que no haya dicho antes. Sin embargo, el marco fue distinto porque Schiaretti acaba de blanquear su aspiración nacional por la ancha avenida del medio. La lectura política esperaba que el gobernador de Santa Fe se sumara públicamente a la aventura del cordobés. Inocencia total o desconocimiento de saber que el santafesino nunca se jugaría de esa manera. Sí optó por no tirarla afuera y darle la letra de siempre para sumar al relato. 

 

“Hay una forma de trabajo diferente desde el interior; de expresar, sentir y de todos los días realizar tareas que poco tiene que ver con esas disputas permanentes, agresiones y descalificaciones que la política muestra. Ninguna de esas descalificaciones ayudan a resolver los problemas de la gente”, largó Perotti en todo un mensaje anti-grieta que el cordobés saboreó con ganas. 

 

También el mensaje del santafesino hace referencia hacia la nueva disputa interna del gobierno que sigue consumiendo sus entrañas. La diferenciación no es menor y conecta con el posicionamiento de Perotti: más que nunca intenta alambrar su gestión provincial. Lo practica todos los días, confían en su círculo. En ese marco, la obra común por el acueducto es un claro ejemplo.

 

Schiaretti lo pasó en limpio cuando en el acto dijo que “dos provincias del corazón productivo y de profundo sentido federal tuvimos que arremangar y salir a hacer este acueducto porque desde el puerto de Buenos Aires nunca hubo interés de traer agua”.

 

Esa denuncia de un país unitario frente a la necesidad de uno realmente federal con base en la zona núcleo la comparte Perotti. También se suma al hit cordobés de “producción y trabajo sin planes” y se miran en el mismo espejo ideológico, hasta tienen un sello propio similar. Pero, de ahí a dar un salto electoral nacional conjunto, hay un largo trecho, dicen cerca del rafaelino.  

 

No es que no quiera o coincida, no puede. Jugar con un eventual “Schiaretti Presidente”, le traería problemas en el peronismo provincial y dividiría las aguas. Sobre todo si aspira a competir como diputado provincial y a presidir la Cámara. De por sí no tiene garantizada esa chance, menos aún si pone un pie nacional en la tercera vía y otro en el PJ provincial. 

 

Las críticas de los espacios peronistas serían más desaforadas que hoy en día y no podría hacer pie con las líneas nacionales del PJ con las que mantiene sintonía, llámese Cristina Fernández. Esto deja entrever una premisa en la mesa del gobernador: si el peronismo va dividido en Santa Fe, pierde. Parece una obviedad, pero no hubo ni amague por la unidad de parte del rafaelino.

 

Todo esto no quita que siga haciendo actividades con Schiaretti. Así, fortalece su ADN productivo de la zona núcleo con actividades en la región centro. No lo dejará de lado por más que el cordobés arme la avenida del medio con Juan Manuel Urtubey, los Rodríguez Saá y el socialismo santafesino. Al menos hasta que entre a rodar la campaña. Así, el vínculo político parece ser como un matrimonio cama afuera.

 

El gobernador Maximiliano Pullaro junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini (izq.), el secretario de Desarrollo Industrial, Guillermo Beccani en la reunión con mineras. 
El gobernador Maximiliano Pullaro y el funcionario Julián Galdeano en épocas de campaña, antes de asumir al mando de la Casa Gris.

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