08|8|2022

Unión va a las urnas tras un freno judicial que recalentó el clima

23 de junio de 2022

23 de junio de 2022

El presidente Luis Spahn busca su reelección con una oposición dividida y fortalecido por el espaldarazo de la justicia.

SANTA FE (Corresponsalía) Se para la pelota y se abren las urnas en el Club Atlético Unión de Santa Fe. Tras un periplo judicial que frenó los comicios del 10 de abril, el sábado 25 de junio se concretarán las elecciones rojiblancas. Se dan en un marco de tensión política como hace mucho tiempo no se vivía en el club de la capital provincial. El actual mandatario, Luis Spahn, irá por otra reelección, con una oposición dividida en tres listas que buscarán destronarlo.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Son 7.704 socios y socias quienes definirán, después de idas y vueltas judiciales, quien estará al frente del Tatengue. Un juez de Santa Fe desestimó un recurso de amparo presentado por las agrupaciones opositoras de Triunfo Tatengue y Glorioso 89 que denunciaban presuntas irregularidades en el padrón electoral, que no se terminaron demostrando. Días después y mucho barullo político de por medio, la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) habilitó los comicios ¿Alguien logró sacar rédito político del tormento institucional en que cayó Unión?

 

Las chances de lograr la victoria parecen estar del lado de la lista de Spahn. Cuenta con el aparato oficialista y goza de una oposición fragmentada en tres partes que, a pesar de algún tibio intento, no se unió. Al margen, quienes comandan las riendas del club, si bien reconocen las chances, son cautos con el resultado y no festejan por anticipado. Las listas opositoras tampoco se animan a arrojar un pronóstico, sabedoras de lo difícil que es destronar a un presidente en el contexto actual. Se estima que podría votar cerca del 50% del padrón o, incluso, un porcentaje menor.

 

En los dos meses que transcurrieron se desató un ping pong de críticas de gran parte de la oposición con el presidente Tatengue. La vehemencia de las acusaciones fueron escalando a tal punto que el club emitió un comunicado en el que Spahn no se guardó nada: “Los Unionistas deberemos prepararnos para defender al Club de estas personas que se hacen llamar ‘socios con pertenencia’ pero la realidad indica que no dudan un segundo en demandar al Club y generarle perjuicios económicos directos”.

 

Si bien en el pueblo tatengue se despertó cierto malestar con algún sector de la oposición que impulsó el amparo para ponerle un freno a las elecciones, el momento deportivo se transformó en un factor importante. Unión solo pudo ganar un partido de los últimos nueve por el torneo local, pero logró ganar el “grupo de la muerte” en la Copa Sudamericana y pasar de ronda. Final abierto.

 

Menú electoral

Para desmenuzar el menú electoral tatengue hay que entender las diferencias entre las cuatro listas que se presentan. El oficialismo va con Spahn a la cabeza, que gobierna la institución ininterrumpidamente desde 2009, y una continuidad casi completa de su actual comisión directiva. No contará con la presencia de Jorge Molina, titular de UPCN Santa Fe, quien fue síndico en el periodo que finaliza. Spahn es uno de los empresarios inmobiliarios más importantes de la ciudad y la región, y extendió sus tentáculos a otros rubros como la construcción y el comercio, teniendo presencia a nivel nacional. Si bien fue tentado para meterse en la vida política de la capital provincial, siempre le bajó el pulgar a los ofrecimientos.

 

El presidente es criticado por sectores de la oposición por su falta de transparencia en el manejo económico del club, sobre todo en las cifras que dio sobre la composición de la deuda que tiene el club con él y su familia. Si bien recibió algunas denuncias por administración fraudulenta, no tuvo sobresaltos ya que hasta el momento no se pudo demostrar su culpabilidad. A pesar de los cuestionamientos se siente respaldado en el rendimiento deportivo: el equipo está en primera hace varios años y transitando su tercera copa internacional, ahora en fase definitoria. 

 

La agrupación Tate Campeón, encabezada por Marcelo Martín es quizás la lista opositora más medida en cuanto a críticas hacia la gestión Spahn. Martín fue dirigente durante varios años del oficialismo hasta que rompió vínculos. Representó a Unión en la AFA, donde tejió relaciones. En la lista lo acompañan personas ligadas al mundo Unión y que han participado en otras comisiones. 

 

Una de las particularidades de Martín es su familia, que está muy ligada a la política. Su pareja es Celia Arena, ministra de Gobierno y ladera del gobernador Omar Perotti, una de sus hijas, Lucila Martín es funcionaria del gobierno peronista y su hijo, Juan Martín, que tiene raíces en la Franja Morada y es diputado nacional por Juntos por el Cambio. Más allá de esto, afirman que no hay “apoyo” de la política a la nómina.

 

Otra de las patas de la oposición es Triunfo Tatengue. La agrupación dirigida por el empresario Leonardo Simonutti buscó posicionarse en el plano electoral con una fuerte campaña en redes sociales y presentación de “grandes” proyectos, además de criticar fuertemente a la actual gestión. Buscó rodearse de exfutbolistas y figuras tatengues como José Luis Marzo, José Antonio Castro o Claudio Gugnali con quién realizó una gira por Europa y logró una foto de Lionel Messi con la camiseta de Unión.

 

La cuarta lista es la de Glorioso 89, que lleva como candidato a presidente a Carlos Ghisolfo. La nómina tiene recorrido en la vida institucional rojiblanca ya que fue históricamente comandada por el abogado Rubén Decoud, quien se distanció de la política rojiblanca.