15|1|2023

05 de diciembre de 2022

05 de diciembre de 2022

El Frente de Todos denuncia que el grupo "Operación Página 12" es una organización criminal. Si lo fuera, ¿dónde está el Padrino? Condena y primera piedra.

Original de Sicilia, donde “ejerció su poder mediante el chantaje, la violencia y el crimen”, la mafia es, según la Real Academia Española, una “organización delictiva que pretende conseguir el monopolio de sus actividades en una zona”. Este lunes, los bloques parlamentarios del Frente de Todos advirtieron que “con la mafia no hay democracia” para denunciar las actividades de opacos personajes del poder que se reunieron primero en el sur -en octubre de este año- y después en dos grupos de Telegram para borrar las huellas de esa cumbre, según se desprende de audios y conversaciones filtradas este fin de semana a través de lo que los presuntos mafiosos denuncian como maniobras ilegales de espionaje y hackeo.

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La literatura y el cine han narrado hasta cansarse las faenas de la mafia en sus múltiples versiones: la pionera italiana, la china, la rusa, la irlandesa… De hecho, las de mafia son un género en sí mismo. ¿Cómo funcionan esas bandas dedicadas al crimen organizado? Familias confederadas que, bajo códigos de honor presuntamente inviolables y el liderazgo de capos todopoderosos, sostienen una paz armada e inestable destinada a lotear los territorios en los que desarrollan sus actividades delictivas: contrabando, tráfico de armas y de sustancias prohibidas, trata de personas… y sus delitos ad hoc: extorsión, chantaje, evasión fiscal, lavado de activos…

 

La mafia tiene copartícipes necesarios. El negocio no funciona sin la complicidad de funcionarios del Estado (jueces, fiscales, policías, agentes de inteligencia, burócratas de agencias de recaudación...) y medios de comunicación.

 

En la cumbre que tuvo lugar en octubre en Lago Escondido, el paraíso patagónico de Joe Lewis, el magnate intruso amigo de Mauricio Macri, y en su versión digital “Operación Página 12”, habría habido un poco de todo eso: el ceo del Grupo Clarín, Jorge Rendo; el director de Asuntos Legales e Institucionales de ese holding, Pablo Casey; los jueces Julián Ercolini, Pablo Cayssials, Pablo Yadarola y Carlos Mahiques; el jefe de los fiscales de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Mahiques; el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro; el exjefe de Asuntos Legales de la SIDE Tomás Reinke y el exagente de esa organización Leonardo Bergroth.

 

Los bloques parlamentarios del Frente de Todos denuncian que “jueces y fiscales que participaron activamente de la persecución político-judicial de Cristina Fernández de Kirchner y que están vinculados a la jueza que no investiga el atentado en su contra (NdR: María Eugenia Capuchetti) aparecen cometiendo una serie de delitos graves inadmisibles” y enumeran: “Reciben costosos favores y dádivas de empresarios a los cuales les resuelven causas, encubren delitos, inducen al falso testimonio, presionan a la fiscal de Bariloche que investiga el hecho, falsifican pagos, facturas y documentos y amenazan con seguir armando causas y hasta la aplicación de torturas y encarcelamientos ilegales a quienes”.

 

Sin embargo, aun si fuera cierto que los protagonistas de “Operación Página 12” cometieron esa multiplicidad de delitos, para tener una de mafia hecha y derecha estarían faltando las familias, el capo y los pecados originales.

 

¿Dónde está el Padrino?

 

¿Quién sería el Vito Corleone de esta película que pinta de terror?

 

¿Qué trafica esta mafia, si es que existe como tal? ¿El poder? ¿Su acumulación y su preservación como condición de posibilidad de los negocios?

 

El problema del Frente de Todos es que, mientras denuncia una confabulación, su Jefa cuenta las horas borgeanas que la separan de una condena por corrupción -asociación ilícita, encima- que, por más lawfare que patalee, reduce inexorablemente, a los ojos de una porción grande de la opinión pública, su fuerza para tirar la primera piedra.

 

Todo huele muy mal en la Argentina escondida. Ni la euforia mundialista puede ocultarla del todo.