Manzur y Jaldo eluden la interna de Fernández y CFK para preservar Tucumán
A seis meses de las elecciones provinciales, quieren evitar cualquier fractura interna tras la trabajosa tregua que forjaron. Plan Aguantar y cuestión de pesos.
Un funcionario manzurista que tiene un cargo en la Casa de Gobierno tucumana remarcó ante Letra P que será casi imposible lograr del médico sanitarista una opinión que lo meta de lleno en la interna nacional. "Estamos a menos de 190 días de las elecciones provinciales y nadie quiere repetir la experiencia de la interna con Jaldo que provocó tanto daño interno. Necesitamos que en la provincia haya un peronismo unido, así que trataremos de estar al margen, al menos, todo lo que se pueda", sostuvo.
En el jaldismo opinan en el mismo sentido. "No debemos dividirnos de nuevo, por eso se buscará ser prescindentes en la interna entre los Fernández, a menos que sea inevitable. Aun así, por el nivel de diálogo que están teniendo Jaldo y Manzur, entiendo que buscarán que eso no repercuta para adentro. No podemos darnos el lujo de exponer fracturas a seis meses de nuestras elecciones", confesó un exlegislador con cargo en la Cámara, alineado con el vicegobernador a cargo del Ejecutivo provincial.
La cautela tiene una explicación que puede medirse en términos políticos, pero también en fondos contantes y sonantes nacionales que han contribuido a que en Tucumán, de acuerdo al informe de octubre realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se registrara una baja interanual de 5,2 puntos en la tasa de desempleo. En total, en Tucumán se crearon 18.000 nuevos puestos de trabajo en el último año, ubicándose la tasa de desempleo en un 7,2%. Esto se debe en gran parte, según fuentes oficiales, a la decisión del Estado de invertir en infraestructura y viviendas, lo que también estimuló la actividad privada con proyectos y presupuestos que se volcaron en el mercado de la construcción. Una sintonía que en la provincia quieren cuidar para fortalecer la gestión.
Este flujo de fondos se incrementó desde que Manzur se sentó a comandar la Jefatura de Gabinete de Ministros en septiembre del año pasado. En ese reparto, hizo equilibrios para que no quedaran al margen el resto de las provincias del Norte Grande que conducen mandatarios peronistas. El rechazo de la oposición al Presupuesto 2022 también le dio un margen de maniobra mayor a la Jefatura de Gabinete para reasignar partidas a partir de la base del proyecto de gastos y recursos de 2021.
De acuerdo al proyecto de Presupuesto 2023, el Poder Ejecutivo Nacional plantea erogar unos 3,4 billones de pesos en el Norte Grande: el 62% en el NOA (por $ 2,1 billones) y el 38% en el NEA (por $ 1,2 billones). Esta inversión comprende al total de las erogaciones por salarios de agentes públicos nacionales, gastos de consumo, prestaciones de la seguridad, transferencias, inversión real directa, entre otras. La provincia con la mayor asignación en la región es Tucumán, con un total de $ 605.573 millones (+95% anual), seguida de Salta ($ 490.406 M con +94,5%) y Misiones ($ 379.797 M y +97%). Le siguen Corrientes ($ 356.381 M y +89,9%), Chaco ($ 339.884 M y +93,3%), Santiago del Estero ($ 321.746 M y +99,6%), Jujuy ($ 286.841 M y +97,6%) y La Rioja ($ 203.860 M y +65,2%). Cierran el listado Catamarca ($ 192.159 M y +76,4%) y Formosa ($ 182.347 M y +85,3%).
Con estos números a la vista y el Presupuesto 2023 en camino de ser aprobado en el Senado, se suman razones que pesan a la hora de la gestión por las que el peronismo tucumano y sus cabecillas, Manzur y Jaldo, buscarán esquivar la confrontación en lo más alto de la cúpula del oficialismo.