23|1|2023

Con Martínez ausente, se recalienta la interna platense de la UOCRA

26 de octubre de 2022

26 de octubre de 2022

Sin definiciones de la conducción nacional, el sindicato de la construcción de La Plata entró otra vez en ebullición. Tiros, cajas y el fantasma de la sucesión.

Otra vez la violencia generada por la interna del sindicato de la Construcción volvió a copar la ciudad de La Plata y de milagro no terminó con muertes. Otra vez, el enfrentamiento entre fracciones que se disputan la seccional de la capital bonaerense de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) transcurrió frente al silencio y la pasividad de la conducción nacional en manos de Gerardo Martínez, líder de la CGT durante el menemismo.

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El nuevo episodio de violencia, que se desarrolló en la avenida 122, límite entre La Plata y Ensenada, fue protagonizado otra vez por el sector del gremio que responde a Juan Pablo "Pata" Medina y el que se alinea con Iván Tobar, delfín de Martínez en la capital bonaerense. La trifulca derivó en golpes, corridas y tiros, que llegaron hasta 20 cuadras de distancia de la pelea hiriendo a una mujer en plena terminal de ómnibus de la ciudad.

 

Las imágenes, reproducidas por las cámaras de seguridad de la zona, remiten a los momentos previos a la intervención que desplazó a Pata Medina del frente de la UOCRA La Plata. A más de cinco años del desplazamiento de Medina, ordenado por el secretariado nacional, no se avizora una solución definitiva.

 

En septiembre de 2017, una vez que fue detenido Medina, Gerardo Martínez revocó el mandato de la totalidad de quienes integraban la comisión ejecutiva de La Plata para intentar normalizar una seccional históricamente conflictiva y cuyo máximo dirigente permanecía en prisión. Inicialmente, Carlos Vergara, el dirigente rosarino que oficia como interventor, tenía como objetivo reestructurar la organización y convocar a elecciones para tener nuevas autoridades.

 

Tampoco consiguieron pacificar la interna César Trujillo, que sucedió a Vergara, y el actual interventor, Oscar Rizzo, que respondería al propio Medina.

 

Sin embargo, eso nunca ocurrió y las explicaciones son diversas. La más escuchada es que Martínez, hombre fuerte y "canciller" de la CGT, se inclina por continuar controlando la conflictiva seccional tercerizando su manejo a través de la intervención. Quienes siguen de cerca la interna de la UOCRA aseguran que un eventual ascenso de Tobar como titular legítimo de La Plata podría convertirse en un desafío a la continuidad del líder de la construcción, apoltronado en la secretaría general de la UOCRA desde 1990.