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El tirón de orejas de CFK fue para Salud, pero le dolió a Massa: fiesta cancelada

El team económico quería remarcar el consenso que tuvo el Presupuesto 2023, pero la vice se quejó de las prepagas. Vizzotti, Tombolini y López, el gran bonete.

 

“Resulta francamente inaceptable el nuevo aumento, esta vez de dos dígitos (13,8%), que el Gobierno autorizó a las empresas de medicina prepaga, y que de esta manera suman el 114% anual de aumento otorgado”, escribió la vicepresidenta en su cuenta de Twitter pasadas las 10 de la mañana, cuando los canales de TV todavía reflejaban la votación de la Cámara baja, que contrastó notablemente con lo sucedido a fines del año pasado, cuando la oposición rechazó el Presupuesto 2022, con Massa como titular del cuerpo.   

 

En el entorno del ministro evitaron hacer comentarios. Pero en las horas previas, el equipo massista había preparado el terreno para capitalizar la votación como un triunfo político del tigrense. Massa había logrado articular acuerdos con la oposición que quedaron plasmados en los 180 votos que finalmente marcó el tablero de la votación.

 

Pasadas las 5 de la mañana, el titular del Palacio de Hacienda aplaudió desde el estrado ubicado a la derecha de la Presidencia de la Cámara, que ocupa Cecilia Moreau, acompañado por el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos. Sonrió, con la certeza de sentirse identificado como un hombre de consensos, que usó su muñeca política para conseguir lo que no pudo lograr Martín Guzmán en 2021: votos radicales afirmativos, apenas 22 negativos, la abstención del PRO y ninguna maniobra que obstruyera la aprobación, más allá del rechazo a los artículos sobre retenciones y el referido al Impuesto a las Ganancias para el Poder Judicial. En el oficialismo quedó la sensación de ganaron ganó la discusión pública sobre el salario de los jueces, a pesar del resultado en Diputados.

 

El massismo había conversado puertas adentro sobre la necesidad de darle volumen a la victoria e inscribirla dentro de una saga de datos positivos en materia económica que viene remarcando desde hace semanas, como al alza de bonos, la estabilidad de los dólares paralelos, la acumulación de reservas y la baja del riesgo país. A eso, Massa sumó anuncios puntuales, como el plan Ahora 30.

 

Pero el movimiento se detuvo cinco horas más tarde, cuando Cristina Kirchner lanzó críticas por el aumento de las prepagas. El misil pudo haber impactado de lleno en Economía, más precisamente en la Secretaría de Comercio Interior, que conduce el massista Matías Tombolini. Aunque de los buenos oficios de Massa y su equipo depende la baja de la inflación, el espacio no acusó recibo y recondujo el malestar de la expresidenta hacia el Ministerio de Salud, que conduce Carla Vizzotti. 

 

En su publicación, CFK dejó entrever que las críticas tenían una historia detrás. “Oportuna y reservadamente, manifestamos nuestra opinión contraria a seguir concediendo aumentos que afectan a las familias argentinas en un servicio imprescindible como el de la salud y que además agrava al proceso inflacionario”, dijo.

 

Hace ya casi dos años que la vicepresidenta planteó por primera vez la necesidad de avanzar en una reforma del sistema de salud, una idea que todavía no tuvo eco en el oficialismo nacional, en el que trabajó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak. El disparador del debate fue la pandemia. “Tenemos que ir a un sistema nacional integrado de salud entre lo público, lo privado y las obras sociales que optimice recursos”, dijo en diciembre de 2020, en el Estadio Único de La Plata. A mediados de 2021 volvió a la carga con el tema, pero tampoco prosperó.

 

Hace tiempo que Cristina mira con recelo algunos movimientos del Ministerio de Salud, un territorio comandado por Vizzotti donde la vice solo consiguió ubicar a Verónica De Cristófaro como subsecretaria de Articulación Federal. De Cristófaro es santacruceña y fue presidenta del Consejo de Administración del Hospital SAMIC en El Calafate. Responde directamente a la vicepresidenta.

 

Vizzotti, alineada con el presidente Alberto Fernández, quedó en el fuego cruzado entre el cristinismo y la Rosada, en pleno proceso de salida de ministros. En la mira cristinista también quedó Daniel Alejandro López, un hombre cercano al exministro Ginés González García que ocupa la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo encargado de autorizar los aumentos. "Si analizamos el período 2020/2022 el incremento de las cuotas de las prepagas se encuentra por debajo de los índices de inflación y de salarios para el mismo período", justificaron en un hilo de Twitter, en respuesta a un artículo periodístico, pero unas horas después de la queja de Cristina. En el Ministerio de Vizzotti, consultados por Letra P, no realizaron comentarios. 

 

En el Instituto Patria evitaron precisar a quién apuntó la exmandataria con sus declaraciones. 

 

Donald Trump, instantes antes de los disparos en Pensilvania.
Cristina Fernández de Kirchner.

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