Presupuesto aprobado, pero Massa perdió con la oposición dos batallas de alto rating
La Cámara baja le dio el OK al proyecto en general, pero rechazó el pago de Ganancias por parte de los jueces y superpoderes para subir retenciones.
Compartir en:
Con 180 votos positivos, 22 negativos y 49 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó en general, en la madrugada de este miércoles, el proyecto de Presupuesto 2023, pero rechazó, a instancias de la oposición en el tratamiento artículo por artículo, la reforma del Impuesto a las Ganancias para que los jueces pagaran ese tributo, como el resto de la población que cobra más de 330 mil pesos mensuales. El ministro de Economía, Sergio Massa, que negoció in situ los puntos más ásperos de su iniciativa, perdió otra batalla clave: debió resignar la prórroga, hasta fines de 2023, de la delegación de facultades al Poder Ejecutivo para aumentar los derechos de exportación al agro, atribuciones que quería retener.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
La UCR y Evolución Radical acompañaron en general y plantearon observaciones en la votación en particular. La Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y los sectores de ultraderecha ya habían adelantado su voto en contra, en tanto que el PRO se abstuvo mayoritariamente en la votación en general.
El proyecto aprobado, que ahora deberá ser debatido en el Senado, contempla un gasto total de casi 29 billones de pesos, un crecimiento de la economía del 2%, una inflación proyectada del 60%, un tipo de cambio de 218,90 pesos por dólar y una reducción del déficit fiscal del 2,5 al 1,9 %. Además, estima un aumento de la inversión del 2,9%, un crecimiento de las exportaciones del 7,1% y una reducción de la presión tributaria del 0,18%, pasando del 23,95% de este 2022 al 23,77% en 2023. La iniciativa incluía esos dos temas que pusieron a la oposición en pie de guerra y le dieron un triunfo frente al superministro, que no pudo imponer sus artes de negociador y su conocimiento de la Cámara y debió entregar dos artículos que consideraba relevantes. El oficialismo destaca que consiguió exponer a Juntos por el Cambio defendiendo los privilegios de la corporación judicial.
Massa, que con su nuevo traje volvió al recinto que comandó hasta agosto de este año, estuvo encima de la rosca desde que presentó la iniciativa, a mediados de septiembre. Por eso, quedó expuesto ante las concesiones que finalmente debió hacer. A diferencia de la presentación inicial, cuando llevó a todo el equipo económico, en esta oportunidad se instaló en uno de los despachos de la presidencia de la Cámara desde las 15 junto a pocos negociadores, como el jefe de la Aduana, Guillermo Michel, y el titular del INDEC, Marco Lavagna. Dejó el Congreso por unas horas en la noche y volvió en la madrugada para estar presente durante la votación en general, que se concretó a las 5.12.
Tras la visita de los magistrados este lunes, se incrementaron los desacuerdos de JxC sobre el artículo 100. Preferían sacar ese punto del Presupuesto y que se debatiera en forma separada durante un mes hasta dictaminar, una opción que surgió como una forma de contener el pedido de los jueces de conseguir "tiempo para buscar consensos". Esa salida podía impedir que el debate se recaliente en el recinto, pero el Frente de Todos insistió en impulsar el tema para que el principal interbloque opositor quedara expuesto y votara en contra de que los jueces paguen Ganancias.
Detrás del discurso monolítico del FdT hubo diferencias notables, especialmente de legisladores y legisladoras de origen sindical. La bonaerense Vanesa Siley, del Sindicato de Trabajadores judiciales, buscó que sus pares de origen gremial acompañaran su negativa. Desde el despacho de la legisladora insistieron a este medio que "no fue lobby" sino "convicciones propias". Antes de la medianoche el primero en blanquear su rechazo al artículo 100 fue el tucumano Carlos Cisneros, de la Asociación Bancaria, la organización que conduce su compañero de bancada Sergio Palazzo. "Mi voto será negativo a este artículo porque ningún trabajador debe pagar ganancias, debemos igualar para arriba", escribió en Twitter para confirmar la votación dividida del FdT. En total fueron cinco los votos sindicales en contra. Además de Siley y Cisneros se sumaron Palazzo, María Rosa Martínez, del gremio gráfico, y Claudia Ormaechea, que también pertenece a La Bancaria.
En JxC interpretaban que el oficialismo sólo estaba empeñado en dejar a la oposición pegada a los magistrados, posiblemente uno de los sectores con peor imagen pública, en una pendiente que empeoró al calor de la crisis económica.
La segunda controversia pasó por el artículo 95, donde el Ejecutivo quedaba habilitado a ejercer las facultades delegadas del Congreso para redefinir las retenciones a las exportaciones hasta el 31 de diciembre de 2023. Originalmente, la delegación era más extensa y el oficialismo la achicó, pero de todas formas generó otro choque en el recinto.
Cuando la sesión comenzó, los desacuerdos eran más amplios. Las discrepancias también pasaban por el artículo 97, que incrementó al 19% los impuestos internos para electrodomésticos fabricados en Tierra del Fuego, una provincia con régimen de promoción industrial vigente desde 1972 y que la Coalición Cívica propuso eliminarlo en el marco de la "separata" que envió Economía para revisar los gastos tributarios. La alícuota crece en un 50% para productos importados. Sobre ese punto, los acuerdos comenzaron a cristalizarse durante la noche. Lo mismo sucedía con el artículo 104, que incluye otra reforma a la Ley de Impuesto a las Ganancias para que "las actividades de transporte terrestre de larga distancia" tengan una deducción especial para los choferes de camiones. "Podrá exceder el importe que resulte de incrementar en cuatro veces el monto de la citada ganancia no imponible", sostiene el texto, que fue cuestionado duramente por JxC en el recinto.
El desfile de referentes de la oposición por los despachos donde estaba Massa extendió las negociaciones hasta la madrugada. Para ese momento, se esperaba una votación divida del interbloque de JxC. El macrismo, conducido por Cristian Ritondo, podría abstenerse en caso de que las negociaciones no empeoraran, aunque un sector mantenía su postura de votar en contra. La Coalición Cívica ya había anticipado su rechazo la semana pasada y lo mismo había hecho el exministro Ricardo López Murphy, de Republicanos Unidos.
Antes de la medianoche, la UCR se debatía entre acompañar o abstenerse, aunque sus diputados fueron los primeros en aportar presencia para llegar al cuórum. El cuarto socio de JxC se encaminaba a dar una sorpresa, porque los integrantes de Evolución Radical, que conduce el cordobés Rodrigo De Loredo, se sabía que votarían a favor, al igual que el bloque Encuentro Federal, donde Margarita Stolbizer, del GEN, lidera un bloque integrado por Emilio Monzó, Sebastián García de Luca y Domingo Amaya. A esa aritmética dispar se sumaron otros anticipos durante la sesión, como el del riojano Felipe Álvarez, que conduce el bloque SER y comparte espacio con el santacruceño Claudio Vidal. Ambos acompañarían el dictamen.
A esa altura, se sabía también que el respaldo en general contaría con las ocho voluntades del Interbloque Federal, que conduce Topo Rodríguez. En ese conglomerado conviven tres espacios. Los socialistas ya habían anciticipado su respaldo y en el bloque Córdoba Federal habían confirmado a Letra P la misma posición. Los dos espacios rechazaban en particular los artículos 100 y el 95 y también harían tronar su desacuerdo por los fondos para el transporte automotor del interior. Sobre ese eje también hubo reclamos irresueltos del oficialismo, como el del santafesino Roberto Mirabella, que responde directamente al gobernador Omar Perotti y cuestionó el incremento a 85.000 millones de pesos por insuficiente.