17|10|2021

Territorialidad y polarización, la estrategia de campaña del FdT en Córdoba

26 de septiembre de 2021

26 de septiembre de 2021

Referentes locales diseñan un plan para repuntar la magra performance electoral de las PASO. El apoyo de figuras nacionales y el peso de las intendencias.

El Frente de Todos (FdT) Córdoba evalúa cómo implementar estrategias de control de daños y comienza a delinear su táctica para las elecciones del próximo 14 noviembre, a sabiendas de que su destino en las urnas está unido al rumbo del Gobierno nacional. Con la idea de mejorar su performance de las primarias, en un territorio hostil para el kirchnerismo, el espacio apuntará a que la dirigencia salga a militar el territorio en el reinicio de la campaña y buscará profundizar la grieta con Juntos por el Cambio (JxC). 

 

El principal objetivo es reagrupar fuerzas y salir en busca de los votos de las listas que no alcanzaron el piso mínimo para competir en las legislativas, los indecisos, el caudal de ciudadanía que no sufragó y, sobre todo, procurar revertir el “voto castigo” al oficialismo.

 

La magra cosecha de FdT en las PASO, donde quedó tercero con el 10,9% de los votos, generó reproches y lecturas encontradas de los resultados, pero la dirigencia local mantuvo hasta ahora un prudente silencio hacia afuera intentando mostrar unidad y cautela, a la espera de señales desde Buenos Aires para encauzar la carrera rumbo a noviembre. De repetirse los números de las primarias, el kirchnerismo cordobés solo retendría la banca en Diputados y perdería el escaño en el Senado que hoy ocupa Carlos Caserio.

 

Además, hay un consenso compartido en que el FdT arranca “desde abajo”, por lo que ya comenzó la discusión sobre cómo administrar la escasez de tiempo y recursos, para alcanzar la meta que se han fijado hacia noviembre: mejorar la performance electoral a 15 puntos y dar pelea para conquistar dos bancas en Diputados.

 

Con la mira puesta en ese trampolín que buscará elevarse cuatro escalones más arriba del pasado 12 de septiembre, afirman que “redoblarán la militancia territorial como estrategia principal”, pero como insumo vital mantienen la expectativa de lograr el impulso a través de un impacto social positivo en relación al protagonismo de los nuevos funcionarios, las flexibilizaciones sanitarias y los anuncios destinados a la reactivación económica y el avance en el plan de vacunación.

 

La idea en Córdoba es volver a polarizar la elección “en dos modelos de país” antagónicos que se ponen en juego en estos comicios, centralizando así el debate con Juntos por el Cambio (JxC). De este modo, buscan anular esta “tercera vía” que pretende representar Hacemos por Córdoba (HxC) por fuera de la grieta.

 

“Acá no hay nada provincial en juego, ese es un debate falso que pretende confundir a la gente. Tenemos que poder comunicar nuestro proyecto y nuestras ideas sin caer en esa trampa que es puro marketing”, expuso un armador kirchnerista en diálogo con Letra P, que ve con buenos ojos que Luis Juez se haya llevado la victoria en la interna de JxC, ya que debilitó a Mauricio Macri en su terreno más favorable.   

 

La otra vía que pondrán en juego es hacer valer el peso de las intendencias que responden a Alberto Fernández y desandar las seccionales de la Capital para “volver a enamorar a votante peronista”, según indicaron desde el armado del espacio.  

 

Esquirlas en el camino

La bomba de renuncias que detonó la crisis interna de la coalición gobernante impactó de lleno en la estructura cordobesa. En este sentido, la dirigencia local entiende que los márgenes de disputas se han acotado, aunque la próxima semana cuando se reúnan a diagramar el camino por delante se anticipan fuertes pases de facturas entre las distintas facciones que convergen en la alianza nacional.

 

En ese sentido, hubo quejas por la falta de llegada de los referentes locales a la gente, la escasa participación de figuras nacionales y el mal manejo en la comunicación de los programas y obras nacionales que, aseguran, termina adjudicándoselos el gobierno de Juan Schiaretti.

 

“La Tarjeta Alimentar, que es una asistencia de Nación, terminó repartiéndola Desarrollo Social de la provincia”, se quejó un avezado dirigente a Letra P, quien también puso como ejemplo “los avances de la ruta nacional 19 y la asistencia a la Caja de Jubilaciones”. “Nunca bajó tanto caudal de obras y fondos a la provincia y eso nunca se pudo capitalizar hacia el Frente de Todos, pero el ‘Gringo’ lo muestra como propio mientras habla de las desigualdades entre Capital y el interior”, remarcó.  

 

Paralelamente, desde el ala más dura del denominado “kirchnerismo histórico” cordobés sumaron críticas contra la “peronización” de la lista con referentes como Caserio, Martín Gill y Olga Riutort y la falta de efectividad electoral, recriminando el pasado “cordobesista” de algunos de los candidatos.

 

Pese a estos ruidos internos, se aguardan instrucciones respecto de la estrategia nacional para Córdoba, tras el impasse de los primeros días post elección, es probable que algunos de los dirigentes cordobeses puedan reunirse con el Presidente o con algunos de sus ministros o ministras para encausar la acción en uno de los distritos más complejos para el oficialismo.

 

El tiempo apremia y “no hay margen para dilatar discusiones estériles”, aseguran algunos referentes, por lo que, sobre la base de consensos básicos se intentará apurar e intensificar la nueva campaña hacia noviembre. Las PASO fueron un sacudón, pero la generales pueden ser una revancha para, al menos, recortar distancias. Hacia allí apuntarán los dirigentes con la vieja premisa peronista de que tras las discusiones y los nuevos acuerdos, la militancia se encolumna nuevamente detrás del proyecto.