15|10|2021

La tentación de la ternura es más fuerte: un aplauso para papá Alberto

24 de septiembre de 2021

24 de septiembre de 2021

Pese a que se trata de un tema "estrictamente personal", el embarazo de la pareja del Presidente fue celebrado en el primer acto del Gobierno post anuncio.

El embarazo de Fabiola Yáñez, la pareja del presidente Alberto Fernández, es un tema "estrictamente personal", según repiten, imperturbables, las voces más autorizadas de la Casa Rosada. Traducción: no es un tema politizable. Sin embargo, ya mereció un comunicado oficial de la Unidad Médica Presidencial, difundido este jueves por la noche para confirmar el rumor que circulaba en ámbitos políticos desde agosto, y una celebración pública con aplauso incluido en un acto de gestión/campaña que el Gobierno desarrolló este viernes en la localidad bonaerense de Pilar.

 

 

"Ayer nos enteramos de que se le va a agrandar la familia a nuestro presidente, así que vamos a mandarle un aplauso", propuso el primer ministro Juan Manzur y la platea respondió con entusiasmo.

 

El tucumano, convertido en el rolling stone del Gobierno por obra y gracia de la derrota oficialista en las PASO y la interna a cielo abierto en la que se sumergió el Frente de Todos inmediatamente después de ese cimbronazo, encabezaba un acto de presentación del programa PreViaje para la clase pasiva, venía de enumerar las "cosas lindas" que le están pasando al país y remató con la buena nueva del embarazo de Yáñez, que cursa la décima semana de gestación, según había precisado la administración peronista.

 

La pregunta queda planteada: ¿es tan así como recitan en Balcarce 50, que el embarazo de la primera dama es un tema "estrictamente personal", o en la búsqueda de buenas noticias que favorezcan un cambio clima en el oficialismo y en su campaña para las legislativas de noviembre y una dosis de empatía en el electorado hastiado por la pandemia y las penurias económicas, hay quienes, herejes por necesidad, van cayendo en la tentación de lanzar y desarrollar, aunque sea a la pasada, como sin querer, la campaña de la ternura?