23|10|2021

Frigerio y Cresto, el primer round con la mira puesta en 2023

11 de septiembre de 2021

11 de septiembre de 2021

El exministro, que se medirá en la interna con Galimberti, y el titular de Enohsa librarán una pelea anticipada en las urnas. Objetivo final: la gobernación.

Las elecciones de este domingo en Entre Ríos operan con un primer round entre dos pesos pesados que buscan consolidarse como figuras fuertes para la batalla final que será en 2023. En un rincón del ring se ubica Enrique Cresto, anotado para suceder a Gustavo Bordet y continuar la saga justicialista en la comarca. En otro rincón está Rogelio Frigerio, quien también manifestó sus intenciones de sentarse en el sillón de Urquiza dentro de dos años.

 

Ambos dirigentes se conocen desde que uno era intendente de Concordia y el otro ministro del Interior. Pese a tener los mismos objetivos, durante la campaña no hubo disparos directos entre sí. En un escenario de polarización y nacionalización de la campaña, Alberto Fernández y Mauricio Macri fueron los blancos que eligieron para apuntar y disparar.

 

Frigerio se enfrentará en una interna al radical Pedro Galimberti, quien decidió poner a prueba al dirigente más taquillero de Juntos por Entre Ríos. El exfuncionario de Macri sabrá el domingo cuanta es la confianza que le deposita la oposición al peronismo o si en el largo camino a la pelea por la Gobernación deberá servir una mesa grande que incluya a otros sectores.  

 

El intendente de Chajarí, por su parte, se dedicó durante la campaña a interpelar directamente al electorado radical tradicional, en tono épico y de la necesidad de recuperación de protagonismo. Necesita el 25% de los votos de la interna para colarse en el tercer lugar de la lista ganadora que, en caso de imponerse en noviembre, asumirá una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Eso le permitiría, de acá en adelante, pedir licencia en la Municipalidad y recorrer la provincia también para la Gobernación. Una buena interna lo coloca como un referente del radicalismo en el seno de la colación.

 

Si Frigerio se impone con una ventaja tal que se quede con todo el paquete impidiendo el ingreso de la minoría, la carrera por delante será más manejable. El exministro pretende ganar con comodidad la interna y la general para otro objetivo: sentarse en la mesa de Juntos por el Cambio nacional, donde algunos sectores refractarios a su figura, como Elisa Carrió, lo ningunearon durante su etapa proselitista. Con un triunfo, su estadía en Buenos Aires será con la jefatura de un territorio bajo el brazo. “¿Lilita a quien le ganó?”, ironizó un colaborador ante Letra P.

 

Cresto, mientras mira el desarrollo de las internas de sus adversarios, le prende velas a la economía. La estrategia de la campaña del Frente de Todos puso la proa en noviembre a la espera de que el crecimiento económico del que se jacta Martín Guzmán llegue en los sectores más bajos y empuje su candidatura para la elección general. El titular del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) no es el único anotado para el 2023, por lo tanto el resultado de este proceso electoral repercutirá en su devenir. Un triunfo lo catapultaría en el oficialismo entrerriano, ya que el escenario no es el mejor y a juzgar por los trabajos de opinión pública, el peronismo tiene el camino empinado.

 

En principio se juega a quedar por encima de la figura de Frigerio en el mano a mano, aunque la marca quede por debajo de la de Juntos por Entre Ríos cuando sume sus boletas.

 

El concordiense busca que el Frente de Todos no quede tan atrás para mantener una buena performance hacia la general. Convertirse en un candidato competitivo en los dos meses por delante, generará expectativa en el seno del peronismo. No es el único candidato para suceder a Bordet. En esa carrera están anotados la vicegobernadora Laura Stratta y los intendentes de Paraná y Gualeguaychú, Adán Bahl y Martín Piaggio.

 

El domingo por la noche se sabrá el devenir de diez propuestas electorales que, además de las mencionadas, aparecen una más del Juntos por Entre Ríos; la Nueva Izquierda; dos listas por el Partido Socialista; una por el partido NOS de José Gómez Centurión, el Movimiento al Socialismo (MAS); y el Partido Fe con la candidatura de Lucía Varisco. En este último caso, al tratarse de la diputada provincial e hija de Sergio Varisco, se pondrá de relieve cuánto queda de esa estructura atravesada por una familia radical.

 

En Entre Ríos están en juego cinco bancas para la Cámara de Diputados, con el nivel de polarización que se prevé, quien gane se queda con tres y quien pierda con dos. En el oficialismo quieren revertir la racha del 2017 y aportar un legislador más al proyecto nacional.