14|11|2021

El búnker del FdT: cerebros de Todos, set de producción y una filtración

04 de agosto de 2021

04 de agosto de 2021

El oficialismo montó su cuartel general de campaña en Chacarita. Cábala 2019 y scrum comunicacional. Rosca, a trasmano. Quiénes tallan. El problema del manual.

Poca rosca política y mucha producción de material, spots, contenidos y mensajes es la regla en el búnker de campaña que inauguró en los últimos días el Frente de Todos en el barrio de Chacarita, donde todos los días se reúnen los equipos de comunicación del oficialismo y donde asistieron el pasado sábado los candidatos y las candidatas que integran las listas nacionales de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

 

Todavía “en construcción”, el cuartel general del oficialismo se asienta en C Complejo Art Media, el espacio cultural situado frente al Parque Los Andes, donde el Frente de Todos esperó los resultados de las elecciones primarias y generales en 2019. El lugar tiene seis mil metros cuadrados, un gran espacio en la planta baja donde habitualmente hay recitales, teatro y otras actividades culturales, un primer piso con oferta gastronómica y algunas oficinas en el segundo y tercer piso.

 

En 2019, convertido en búnker electoral, el segundo piso se usó para recibir invitados especiales y el tercero fue el VIP donde se ubicaron el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la cúpula del Frente de Todos. Hoy, sin oficinas asignadas en forma personal, quienes están al frente de la campaña 2021 circulan por las instalaciones y se reúnen a diario.   

 

El equipo es el mismo de 2019. Como contó Letra P, al tiempo que la mesa política se reunía en La Plata, Olivos y Casa Rosada para definir los ejes de campaña, referentes de comunicación de todas las patas del Frente de Todos, cristinistas, albertistas y massistas, aceitaban los encuentros para buscar el tono del mensaje que darán durante la campaña.

 

Una vez presentada la boleta de candidatos y candidatas comenzó el trabajo más fino de comunicación y los equipos empezaron a reunirse de manera casi diaria. La mesa de comunicación está compuesta por el vocero presidencial, Juan Pablo Biondiy el secretario de Medios, Francisco Meritello, entre otros. También la integran Hernán Reibel, Rodrigo Rodríguez y Santiago Álvarez, por el cristinismo; Santiago García Vázquez y el titular del Enacom, Claudio Ambrosini, por el massismo. La única mujer que integra este equipo es la ministra de Comunicación Pública de la provincia de Buenos Aires, Jésica Rey. Al igual que en 2019, la estrategia de campaña la traza el consultor Juan Courel.  

 

El búnker ya está en movimiento, pero tomará más vida en los próximos días. Según pudo saber Letra P, allí se instalarán puestos de trabajo para la edición de material audiovisual y el manejo de redes. También se utilizará como estudio para fotos, grabación de spots o entrevistas virtuales. Todo a tono con la campaña poco presencial que impone la pandemia.

 

A diferencia de lo que ocurrió hace dos años, esta vez campaña electoral y rosca no coincidirán en el mismo edificio, ubicado en una zona de la Ciudad un tanto alejada de las oficinas por las que suele circular la política. Será “más un espacio de trabajo” que un lugar de negociaciones, aunque los integrantes de las listas pasarán por allí de tanto en tanto para estar en contacto con los equipos de campaña, como sucedió el último sábado.

 

Antes de las primarias de 2019, Fernández había instalado su comando en un edificio ubicado sobre la calle México, en el barrio de San Telmo, que antes había sido una fábrica de muebles de oficina. Allí fue donde se celebró el famoso café de reconciliación con Sergio Massa. Pero el espacio era acotado y, después del triunfo de octubre, ya como presidente electo, Fernández mudó a su equipo de trabajo a Puerto Madero, por donde empezaron a circular dirigentes de primera línea, y donde se celebró la presentación del gabinete, a principios de diciembre de 2019. En esos dos espacios coexistieron equipos de trabajo y reuniones de rosca de las que participaban Fernández y Santiago Cafiero, designado como jefe de campaña.

 

El jefe de Gabinete repetirá su rol este año y estará a cargo de las campañas de la provincia y la Ciudad de Buenos Aires, aunque compartirá el trabajo con el senador Mariano Recalde, en territorio porteño, y con el gobernador Axel Kicillof, en el bonaerense. Cafiero, Recalde y Courel fueron los encargados de la presentación de los lineamientos de campaña que los candidatos y las candidatas recibieron el sábado 31, elaborado por los equipos del jefe de Gabinete y del consultor.

 

La filtración del llamado “manual de campaña” no fue bien recibida en el corazón del Frente de Todos. Fernández y Cristina suelen mostrarse reticentes a aceptar el coaching. Por eso, desde el oficialismo aclararon que “fue una presentación con lineamientos políticos generales, todos los candidatos son políticos y saben qué decir”.