Cardozo irá por su tercer mandato al frente de la lista. Fue secretario de Comunicación y Prensa en la gobernación de Carlos Reutemann, lo que le permite aportar la pata peronista al espacio. Es un duro que apela a la confrontación constante con el Frente Progresista y el kirchnerismo. A su lado lo definen como un soldado del angelinismo, cuestión que se evidenció en el armado dado que no fue número puesto desde un comienzo.
De hecho, se recurrió a él una vez que la concejala del PRO Ana Laura Martínez, una figura más moderada dentro del espacio, cerró con un sector del radicalismo para apuntalar su lista. Esto desorientó a Angelini, quien terminó apelando a la concejala Ghilotti, primera precandidata en largarse con lista propia. Empapeló la ciudad con su rostro y empuñó el manual de Patricia Bullrich: grieta y más grieta.
La disputa interna es doble: además del botín por renovar seis bancas de un total de nueve que tiene actualmente JxC, el PRO define posicionamientos. De hecho, la lista de Cardozo-Ghilotti salió a aclarar con vehemencia que se trata de la lista oficial del PRO y que ni Martínez ni Agapito Blanco, el otro lanzado por el macrismo referenciado en Roy López Molina , que irá copn la ex Leona Agustina Bouza, representan al sello puro macrista.