07|1|2022

Una macrista dura, el muleto del Lole

08 de julio de 2021

08 de julio de 2021

Alejandra Vucasovich reemplazará al exgobernador en el Senado. Regreso al ruedo y trampolín para 2023 de una leal al expiloto.

A Alejandra Vucasovich ya le resultaba algo lejana la política; la sentía como un trabajo de esos que no se extrañan pero se recuerdan a diario. Había dejado de ser diputada provincial en Santa Fe en 2019 y, desde entonces, se mantenía en un segundo plano, más allá de aparecer con algunas acciones en el sur santafesino y en alguna entrevista suelta, generalmente consultada sobre Carlos Reutemann. Era eso: una dirigente en el llano, abocada a sus emprendimientos privados, de las únicas personas que podía romper la coraza y decodificar las señales del parco exgobernador. De repente, todo cambió.

 

La biología desempolvó aquel lejano segundo lugar de la lista para el Senado en 2015 que ocupó justamente detrás del fallecido Reutemann. Ahora tiene por delante cuatro meses como senadora que podrá usar para exponerse en la cima de la política nacional. Sobre todo, como opositora al Gobierno nacional en una casa ordenada, preestablecida y calculada por la vicepresidenta Cristina Fernández. “No me van a llevar puesta”, promete en contacto con Letra P la justicialista trasplantada al macrismo. 

 

Entiende que es una plataforma de visibilidad para no desperdiciar y volver al ruedo con fuerza. Serán unos meses hasta el fin del mandato y, luego, un entretiempo hasta 2023, donde comenzó a apuntar este miércoles. Ya subraya los temas en los que se moverá con ímpetu opositor y, seguramente, alineada a Juntos por el Cambio (JxC): Hidrovía, biocombustibles, Justicia. Reutemann se la dejó fácil en cuanto a los lineamientos a seguir, básicamente por haber sido un dirigente previsible en sus posicionamientos: del conservadurismo, un poquito más allá.

 

Invariablemente, se la asocia a él por el padrinazgo que le ofreció para pegar el salto a la primera plana santafesina, más allá de haber caminado durante décadas el justicialismo. “La partida del hombre me afectó mucho, teníamos una relación de años y mucho respeto. Nos conocemos desde mediados de los '80”, sostuvo a este medio. 

 

La oriunda del pueblo Máximo Paz, clavado en la pampa gringa santafesina, se mueve con códigos de la vieja política y, sin destacarse por capacidad de armadora o dirigencial, ha sido una carta de referencia. “En 2019 no se la tuvo en cuenta en los acuerdos que se hicieron, algo que fue injusto”, sostuvo un dirigente macrista a Letra P.

 

Se sumó a Unión PRO en 2011, con la primera candidatura de Miguel Del Sel a gobernador de Santa Fe. En esa construcción del macrismo nonato santafesino, Reutemann sumó un pack de peronismo tradicional, anti kirchnerista y vetusto que aún aprovechaba el viento de cola de la 125 para posicionarse. Vucasovich también explota la actividad agropecuaria como el exgobernador y reniega del Estado cuando mete mano a las retenciones. La novela Vicentin pudo ser su hit si la encontraba como legisladora al momento de la promesa de expropiación. 

 

Aquella disputa de 2008 fue el fundamento por el que el expiloto de F1 rompió con el Frente para la Victoria y se acercó al macrismo. Vucasovich esquivó la ya lejana renovación del PJ y luego al kirchnerismo en 2003; por eso, reflota su imagen recién en 2011, una vez que Reutemann se despega de Kirchner. Con la ahora senadora se sumaron Ricardo Spinozzi, delfín del Lole, y el extitular del PJ de Santa Fe Norberto Nicotra

 

Fue diputada provincial desde aquel 2011 hasta el 2019, bajo el bloque Federal en la bancada de Cambiemos. Como se mencionó, en 2015 acompañó al Lole en el segundo puesto de la lista que perdió a manos de Omar Perotti, aunque el exgobernador ingresó solo, por la minoría, y cumplía mandato hasta diciembre de este año.

 

Así como Reutemann tenía casi un desprecio por el radicalismo y el socialismo santafesinos, Vucasovich mantiene una línea crítica. También con Alberto Fernández. “Pensé que iba a tener un poco más de manejo del Gobierno, no pensé que sería tan Cristinadependiente”, lo golpea. Curiosamente, hace extensivos los dardos a Perotti, alguien que en el ADN peronista se asimila a su líder político.

 

Es una política a la que la grieta le sienta bien. "Sin agresión", aclara. Para terminar de definir su perfil de halcona, sostiene que Patricia Bullrich es "excelente en el equipo de JxC", aunque no demuestre preferencias por algún referente puntual. "En 2023, los líderes tienen que ir todos juntos, sino se debilitan", pide, y se le cuela el 'todos unidos triunfaremos' justicialista.