04|1|2022

30 de julio de 2021

30 de julio de 2021

En su encierro preventivo en Olivos, Fernández define este fin de semana el nuevo gabinete. Arroyo y Rossi, dos despedidas dispares. ¿Un tapado en Defensa?

Aislado en Olivos “en principio hasta el martes” tras su viaje a Perú, Alberto Fernández apura para la próxima semana los reemplazos de los funcionarios de primera línea que saldrán eyectados del Gabinete por cumplir con la novedosa “regla ética” que el Presidente impuso para aquellos que integran las listas nacionales del Frente de Todos y que se apuró en anunciar en medio de la tensión con Agustín Rossi.

 

Aunque la decisión no fue tan sorpresiva para la mesa chica del Presidente, que insiste en que el tema “ya estaba hablado”, el anuncio desconcertó por lo precipitado y abrió agujeros prematuros en diferentes áreas de administración, donde ya se empiezan a barajar los nombres de los nuevos funcionarios o funcionarias.

 

La víspera ofrece muchas especulaciones y algunas certezas: que los perfiles de quienes asuman serán “similares” a los que dejan sus cargos y que serán del mismo sector político. En los casos de los ministros de Defensa, Rossi, y de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, enrolados en el ala albertista del gobierno, tendrán reemplazantes inscriptos en la misma línea.

 

El reemplazante de Arroyo está confirmado desde hace días. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, despidió este viernes al ministro de manera afectuosa en un acto que se hizo en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. “Has tenido una actitud siempre solidaria con todos tus compañeros de gabinete. Ahora el Presidente te ha encomendado otra tarea. Estamos todos muy orgullosos de vos en el Gabinete”, le dijo. Una salida armoniosa.

 

Arroyo será remplazado por el intendente de Hurlingham y hombre de confianza de Fernández, Juan Zabaleta, que asumiría a mediados de la semana próxima, según el día que la Unidad Médica Presidencial determine para el fin del aislamiento post viaje. Se resolverá el martes.

 

La película en Defensa es diferente. Tras encabezar la ceremonia de zarpada de la Fragata ARA Libertad, sin la presencia de otros funcionarios, Rossi se despidió este viernes de la cúpula de las Fuerzas Armadas y de su equipo de trabajo en el Ministerio y agradeció “la total predisposición y pleno apoyo” del Presidente y de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner durante su gestión.

 

El santafesino habló el jueves con Cafiero y le hizo saber que su renuncia está “a disposición” del Presidente, aunque todavía no la presentó. El jefe de Gabinete le pidió que esperara a la llegada de Fernández desde Perú y a que se terminara de definir su reemplazo para materializar su salida.

 

El Presidente está “tranquilo” con la decisión que tomó, aunque en su entorno dicen que lo sorprendió “la actitud individualista” que considera que tuvo Rossi al mantener su candidatura a senador por Santa Fe, en contra de la orden de preservar la unidad del espacio. “El Presidente había dicho que nadie que fuera candidato podía continuar en el cargo. Estaba claro y no sorprendió”, dice un funcionario de confianza de Fernández. Quienes acompañaron al Presidente a Perú aseguran que “no dudó” cuando tuvo que hacer el anuncio que dejó al santafesino afuera del Gabinete.

 

Los nombres para Defensa siguen en danza. El embajador en Brasil, Daniel Scioli, y la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, fueron los más mencionados desde que se confirmó la salida de Rossi. Según pudo saber Letra P, el Presidente tiene en carpeta a un dirigente que lo acompaña desde antes de su llegada a la Casa Rosada y hoy cumple funciones en otro ministerio. Se trata de Guillermo Chaves, jefe de gabinete de la Cancillería. Aunque la “regla ética” había sido previamente “conversada” en la cúpula del Frente de Todos, en distintos despachos de la Casa Rosada coinciden en que el affaire Rossi precipitó el anuncio de Fernández. Por eso, el Gabinete se reacomoda con cierto apuro a los cambios.

 

La primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, presentó el jueves la renuncia al Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Lo mismo hicieron el titular del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, Enrique Cresto, y el secretario de Obras Públicas, Martín Gill. Cresto será candidato a diputados por Entre Ríos, y Gill, por Córdoba. Las renuncias están en el despacho del ministro Gabriel Katopodis, que todavía no apura los reemplazos. El Ministerio, afirman, en Obras Públicas “tiene un perfil definido” y lo mantendrá más allá de los nombres de los funcionarios. Es territorio de Fernández, en diálogo con las provincias.

 

En tanto, en el Ministerio del Interior ya está confirmada la salida del subsecretario de Relaciones con las Provincias, Emiliano Estrada, que será candidato a diputado nacional por Salta. El ministro Eduardo “Wado” de Pedro buscará reemplazar a Estrada con un dirigente de su mismo perfil técnico. Estrada fue ministro de Economía de Salta.

 

En la misma cartera, aunque también será candidato, no renunciará el viceministro José Lepere. Las diferencias entre unos casos y otros se explican, en principio, por la necesidad de cada candidato de instalarse a hacer campaña en sus respectivos distritos, alejados de la Casa Rosada. Estrada se instalará en Salta. Gil y Cresto en Córdoba y Entre Ríos, respectivamente. Arroyo y Tolosa Paz estaban a cargo de áreas muy sensibles que no son compatibles con la atención que requiere la campaña. En Interior explican que Lepere será candidato a concejal por Almirante Brown, el municipio en el que vive, por lo que no necesita desplazarse a otro lugar.

 

Cerca del Presidente afirman que la orden rige para ministros, secretarios y subsecretarios, funcionarios que están “a su alcance” y se candidatean para cargos nacionales. La misma norma alcanza al subsecretario de Políticas de Integración y Formación y dirigente de Barios de Pie, Daniel Menéndez, que ocupa el lugar número 16 en la lista del Frente de Todos. Menéndez esperará el recambio en Desarrollo para presentarle su renuncia directamente a Zabaleta, con quien ya mantuvo una conversación para pedirle que su lugar quede en manos de otro dirigente que responda los movimientos sociales. El enroque está pendiente de confirmación.

 

El Presidente terminará de definir en los próximos días cómo se llenan los casilleros del inesperado recambio de funcionarios que generó el cierre de listas.