09|9|2021

La salida anticipada de Gollan y el factor delta

La nueva cepa de covid y el impacto en el escenario sanitario aceleraron su renuncia al Gabinete. La teoría del precandidato “blanco móvil”. Domingo frenético.

Por José Maldonado y Macarena Ramírez

 

La renuncia de Daniel Gollan al Ministerio de Salud bonaerense para ocuparse full time de la campaña, y la jura en su lugar de Nicolás Kreplak, dejó el martes la imagen viralizada de la ruidosa despedida que hicieron empleados y funcionarios del área, en una suerte de “pogo” con marcha peronista incluida en la sede del edificio de calle 51. 

 

Pero el recambio en Salud tuvo un detrás de escena menos festivo y militante, con idas y vueltas y contradicciones públicas entre el candidato y el propio gobernador Axel Kicillof, en medio de un diagnóstico inquietante sobre el inminente desembarco de la cepa delta de coronavirus en la provincia de Buenos Aires. 

 

Lo que iba a ser la “transición ordenada de un equipo de trabajo consolidado” terminó siendo una salida apurada de Gollan, quien con su nuevo rol de candidato con alta visibilidad corría el riesgo de transformarse en flanco fácil y débil para el gobierno de Kicillof si la situación sanitaria se complica, como pronostican los especialistas ante la llegada de la nueva cepa de covid-19. 

 

Habían pasado apenas unas horas desde el cierre de lista cuando, el domingo a la mañana, Gollan dio su primera entrevista como segundo precandidato a diputado nacional por Buenos Aires del Frente de Todos. 

 

En la nota telefónica con periodistas de Radio 10, el todavía titular de Salud aseguró que seguiría en el cargo para hacer una transición ordenada con el viceministro Nicolás Kreplak. “El gobernador me pidió que siga en el cargo hasta bien cerca de las elecciones de noviembre porque todavía estamos con el manejo de la pandemia”, dijo Gollan en la mañana de aquel domingo. 

 

Horas más tarde, el propio gobernador Kicillof salió a desmentir a Gollan y a revelar otro plan. En una entrevista televisiva, el domingo a la noche, aseguró que había dispuesto el recambio ministerial sin más demoras. “Le pedí a Gollan que dejara el Ministerio de Salud a cargo de Kreplak”, fue la frase de Kicillof en C5N.

 

El recambio se produjo el miércoles, en un acto organizado contrarreloj en Gobernación, poco antes de que el presidente Alberto Fernández dijera, desde Perú, que había tomado la decisión de que todos los ministros y funcionarios que sean candidatos deben dejar el cargo, lo que generó un cortocircuito con Agustín Rossi en medio de la escena.

 

Cerca del gobernador Kicillof aseguran que se sabía de antemano que Fernández tomaría esa decisión, pero que en la Provincia la idea era ir por un camino propio. De hecho, como adelantó Letra P, la ministra de Gobierno, Teresa García, candidata a senadora provincial por la Primera sección, seguirá en su cargo. 

 

¿Por qué Kicillof dejó que Gollan salga a decir el domingo a la mañana que iba a seguir en su cargo si ya tenía tomada la decisión de que se fuera? ¿Hubo desinteligencias o miradas contrapuestas sobre cómo debía manejarse la transición en el área? 

 

Las preguntas rebotaron en distintos ámbitos del gobierno bonaerense durante toda la semana. El argumento que se repite en el entorno de Kicillof es que Gollan y Kreplak formaban un equipo de trabajo en tándem, por lo que la salida más o menos apurada del candidato no alteraría en mayor medida el funcionamiento del área.

 

Oficialmente, voceros de Gollan aseguran que lo que hubo fue “un proceso de discusión” sobre el tema que se instaló “en diálogo permanente con el Gobernador” poco después de cerradas las listas, es decir, durante el día domingo. 

 

“La idea era que se quedara, por eso Daniel da esa declaración el domingo. Después hubo una evaluación, porque se planteó la discusión de cómo debía seguir. Y entonces se volvió evidente que era necesario hacer el cambio rápido, porque Daniel iba a ser un flanco débil. No era cualquier área ni cualquier candidato”, dijeron cerca de Gollan. 

 

En el medio, además, hubo un dato externo que comenzó a tener cada vez más peso. La certeza de que era inminente la circulación comunitaria de la cepa delta en la provincia.

 

Pese a la sensación de que se abre el camino del fin de la pandemia por el avance de la campaña de vacunación, la flexibilización de las restricciones y la baja constante de casos, en el entorno del gobernador hay gran preocupación por la llegada de la delta, variante de mayor contagiosidad que el resto, y los efectos que pudiera causar en el manejo de la pandemia. En ese marco, un Gollan ministro y candidato se podía transformar en un arma de doble filo.

 

“Si seguía como ministro, Daniel se iba a transformar en una especie de ‘blanco móvil’. Todos los tiros iban a ir para él. Sobre todo, ahora, con la llegada de la delta, que puede complicar el escenario”, dijeron en el equipo de campaña del Frente de Todos.