21|11|2021

El karma de los vices ahora afecta a Manzur, el favorito del Presidente

09 de abril de 2021

09 de abril de 2021

Guerra abierta por la sucesión en Tucumán con Jaldo, que dividió la Legislatura. Despidos a granel y un Cobos en el medio. AF, as en la manga del gobernador.

El gobernador de Tucumán Juan Manzur no se habla con su vice. Osvaldo Jaldo se mueve en un virtual gobierno paralelo desde la Legislatura. Ya hubo renuncias y despidos que tocan incluso al Ejecutivo nacional. El último capítulo que selló el distanciamiento y detonó la guerra abierta en la cúpula del gobierno tucumano tiene un nombre propio sugestivo: Eduardo Cobos. Sin embargo, a este Cobos no lo une lazo familiar alguno con el exvicepresidente de la Nación que con su voto no positivo contra la Resolución 125 estigmatizó a los vices. La historia se repite.

 

Cobos es el nuevo Defensor del Pueblo de Tucumán, cargo para el que él mismo se votó como legislador provincial hace un mes. Con el suyo tuvo 27 votos entre los peronistas de Jaldo (cuyo sector integra), radicales y hasta algún voto del bloque que responde al gobernador. El bussismo se ausentó, pero los más cercanos a Manzur votaron en contra después de que se excluyera de la terna al candidato del gobernador. Jaldo impulsó el debate y quebró el bloque oficialista, por lo que el gobernador, uno de los favoritos del presidente Alberto Fernández, se quedó con solo 13 bancas mientras su vice retiene 20 en el bloque Justicialista de Todos.

 

"Leales" se hacen llamar los de Manzur, que iniciaron conversaciones para restarle al adversario y examigo. En los últimos días, después de la votación de ombudsman, arrebataron dos diputados más: Sara Alperovich, hija del senador nacional y exgobernador José Alperovich, hoy en uso de licencia por una denuncia por acoso sexual. Con la hija de Alperovich, que sí votó a Cobos, y con Julio Silman, el 'oficialismo'  de Manzur suma 15 legisladores en la Unicameral de 49 integrantes, cinco por debajo de Jaldo, que a pesar de no contar con mayoría propia hoy tiene el control. Cada Concejo Deliberante en cada municipio también se partió.

 

Paralelos

Los desentendimientos entre gobernador y vice se profundizaron con el inicio de la pandemia, el año pasado. Primero Jaldo hizo votar una resolución en contra del banco aliado de Manzur, el Macro. En aquella ocasión, Jorge Brito, que compró la entidad crediticia a la provincia, llamó al gobernador y se quejó. 

 

Aunque parecen hechos menores, los roces siguieron con el posicionamiento del vicegobernador, que maneja una importante caja en la Legislatura gracias al acuerdo electoral que hizo con Manzur. La Unicameral tiene el mayor presupuesto de un cuerpo legislativo del país. Cada acto de Manzur tiene uno paralelo del vicegobernador. Esta semana, por ejemplo, protagonizó inauguraciones, reuniones y encuentros con los concejales de toda la provincia. 

 

Manzur fue el gobernador que más empresarios y aportantes acercó a la campaña de Fernández en 2019. Es uno de los favoritos del presidente de la Nación, que eligió a Tucumán como primer destino de campaña, como primer escenario para encontrarse con empresarios y sindicalistas y como primera provincia a la que viajó el martes siguiente a ganar las elecciones. A "Juan" no va a soltarle la mano el Presidente, que en cambio no tiene contacto con el vicegobernador.

 

En Olivos, donde el jefe de Estado se mantiene aislado contagiado por coronavirus, aseguran que no llegó pedido de intermediación desde el Jardín de la República a pesar de que los medios locales hablaban de una solicitud del gobernador hacia su amigo Presidente. Sí hay gestiones de Jaldo hacia la Vicepresidenta de la Nación. En Gobierno subrayan el cariño del jefe de Estado hacia su amigo fiel y su fuerte respaldo, además del malestar que genera la posición del vice.

 

El exministro de Salud de la Nación guarda un bajo perfil a nivel nacional pero es hombre de consulta de Fernández en materia sanitaria. Carla Vizzotti también fue funcionaria durante su gestión y el diputado Pablo Yedlin, médico pediatra y presidente de la comisión de Salud en la Cámara baja cada día gana mayor protagonismo como defensor de la gestión nacional. No sobran voceros que pongan la voz y el cuerpo frente a la oposición y el amigo de Manzur ocupa ese rol.

 

El Presidente eligió a Manzur como su vice en el Consejo Nacional justicialista y en Tucumán el gobernador tomó las riendas y se quedó con todos los cargos partidarios. También tiene el manejo de toda la coparticipación después del Pacto Social que impulsó Alperovich con los intendentes años atrás, por lo que los sueldos municipales los paga la gobernación. Además, tiene la llave para la distribución de obras nacionales.

 

Hombre de diálogo y negociador político, Manzur acrecentó la desconfianza de Jaldo después de que sus voceros dejaran trascender sus intenciones para el 2023. Manzur planea copiar el gambito de mayo de 2019 de Cristina Fernández: elegir el candidato a gobernador en Tucumán y ponerse como vice. No puede ir por otra reelección para la gobernación pero la Constitución no le impide ir como número dos. Jaldo, que tenía planes para el próximo turno, se defendió: echó a 1603 empleados legislativos del bloque del gobernador y prometió echar a otros 1400. 

 

Efecto dominó

La pelea, además de poner en peligro la gestión en una provincia afectada por los mayores índices de pobreza y de contagio de COVID, generó un efecto dominó en la administración nacional: acaba de dejar su cargo el delegado ante la Comisión Nacional del Transporte (CNRT) Santiago Cano, cuya esposa, Graciela Suárez, se ausentó por indicación de Jaldo de la reunión del Consejo del PJ provincial, en la que Manzur hizo elegir a la nueva apoderada. Antes, en el Ministerio de Educación de la Nación ya le habían pedido la renuncia de José Saab, secretario general de la Universidad Nacional de Tucumán y asesor ad honorem de la cartera que conduce Nicolás Trotta. Manzur había pedido el nombramiento y Manzur pidió su baja.

 

También en la provincia rodaron cabezas: el secretario de Gobierno, el subsecretario de la Unidad Belgrano-Norte Grande y la subinterventora de la obra social provincial. La esposa, el hermano y el hijo de cada uno de los tres son diputados provinciales y votaron a Cobos como Defensor.

 

El jaldismo, sin embargo, hace esfuerzos por mostrar que su desconexión con Manzur no implica un alejamiento de Fernández y de CFK. El vicegobernador subió la semana pasada a las redes un saludo cumpleañero para el Presidente. Manzur, en cambio, lo llamó.