04|7|2022

Efecto tapón: Vidal retrasa libro y gira para despegarse de Macri

08 de marzo de 2021

08 de marzo de 2021

La exgobernadora frenó el inicio de su carrera olímpica con sus memorias como antorcha. Evita pisarse con el expresidente mientras define su futuro en soledad.

Dos temas de agenda política sucesivos, uno internacional y otro nacional, alejaron a la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de su regreso a las grandes luminarias. La designación como veedora en las elecciones de El Salvador para la Organización de los Estados Americanos (OEA) a fines de febrero, primero, y la ratificación del lanzamiento del libro del expresidente de la Nación Maurici Macri para mediados de este mes, después, la convencieron de que la mejor estrategia para iniciar su gira nacional proselitista es mantenerse al margen algunas semanas más. En ese tiempo, pretende definir su futuro electoral y cerrar el epílogo de su propia obra, una decisión que tomará alejada de la estructura partidaria del PRO y que genera expectativa en sus socios de Juntos por el Cambio.

 

La última vez que la exmandataria participó de un encuentro político de magnitud fue el 10 de febrero, en Lanús, fuerte macrista desde el que lucha para dominar la Tercera sección electoral peronista junto al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el intendente anfitrión, Néstor Grindetti. Si bien el mensaje hacia afuera de aquella ocasión tuvo que ver con trazar una grieta con el Frente de Todos, el hecho político hacia adentro fue mostrar la unidad del sector dialoguista, hacer un llamado a la ampliación para intentar volver a ser gobierno y, a su vez, calmar a sus bases, que olfateaban una amenaza ante cada nueva incorporación a la alianza. 

 

Ese pedido de apertura la une al proyecto nacional del Señor Produdencia, aunque la aleja tanto de Macri como de la presidenta del PRO nacional, Patricia Bullrich, y sus halcones amarillos. Acaso por eso, ante la ratificación del lanzamiento del libro del egresado del Cardenal Newman, decidió postergar la presentación de su obra y el inicio de su gira nacional. La maniobra puede ser leída con intenciones de no contrastar modelos y competir por lugares en la agenda pública y, también, con el objetivo de no quedar eclipsada por el expresidente.

 

Más allá de eso, quienes la conocen y quienes se reúnen con ella de manera regular insisten en que, de todos modos, su futuro político estará dividido en tercios y no está atado a la estructura partidaria de la que es parte: 33% de posibilidades de encabezar la lista de aspirantes por la Ciudad a la Cámara de Diputados de la Nación, 33% de hacer eso mismo pero por el territorio bonaerense y 33% de quedarse dos años más en el llano.

 

"Todos están esperando que se defina para ver qué van a hacer. Especulan con su futuro y se cuelgan de su representación. Por primera vez, va a hacer lo que crea mejor para ella misma, su familia y, sobre todo, para el país", apuntó un hombre de su extrema confianza al expresar el malestar que siente ante el apuro de su entorno. “A diferencia de otros dirigentes de Juntos por el Cambio, María Eugenia no necesita ser candidata”, amplió la misma fuente.

 

Esta indefinición de la figura de mayor peso electoral en territorio bonaerense dentro de la oposición habilita el juego de quienes la rodean. “Mientras siga el enigma Vidal, todos pueden caminar la provincia”, avisa el larretismo. De hecho, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, se afirma en los jefes comunales con los que está en disputa para engrosar su plataforma de lanzamiento. 

 

En efecto, Santilli visitó la capital de la provincia más grande del país la semana pasada, algo que puede leerse también como el primer tampolín con estructura comunal que tiene el enviado de Larreta hacia la construcción de su plataforma electoral; una en la que deberá medirse en las urnas con otros candidatos y -tal vez- una candidata mujer: los intendentes Jorge Macri (PRO-Vicente López) y Gustavo Posse (UCR-San Isidro), el expresidente de la Cámara baja de la Nación Emilio Monzó, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió; el exministro de Gobierno bonaerense Joaquín de la Torre y el titular del bloque de diputados nacionales del PRO, Cristian Ritondo.