26|2|2021

Ofensiva confesional por el regreso de las clases presenciales

04 de febrero de 2021

04 de febrero de 2021

En sintonía con la oposición, los credos le exigen al Gobierno no demorarlo más. Lo consideran "urgente" e “imprescindible”. Votos y protocolos.

Padres y madres "autoconvocados", colegios confesionales y organizaciones educativas privadas presionan al gobierno de Alberto Fernández para exigir que el regreso a las clases presenciales sea una realidad en el ciclo lectivo 2021 y no "otra estrategia electoral" de cara a los comicios de medio término que escrutarán el manejo de la crisis del coronavirus.

 

El movimiento comunitario-religioso acusa a las autoridades nacionales de "ningunear" en 2020 a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugirió que los cierres de escuelas fueran “un último recurso”, temporales y solo a nivel local en las zonas de transmisión intensa del virus; recomendación a la que también adhirieron la Unesco y Unicef, por la socialización y salud mental de los infantes.

 

El sector asegura también que, ante la necesidad de no perder los votos de esas comunidades educativas, que se autoconvocan y cierran filas con la oposición para demandar el retorno a las aulas, los residentes de la Casa Rosada adoptaron una política educativa "probada en la mayoría de los países" durante la pandemia. Lo hicieron, recuerdan, a través de un decreto que prioriza la presencialidad en todo el territorio nacional, aunque transfiriendo la responsabilidad a las autoridades provinciales para que opten por esa modalidad, la virtualidad o un sistema mixto.

 

Tanto los grupos espasmódicos "unidos por el espanto" como las organizaciones de larga data en el sector se manifiestan reacios a la promesa de una presencialidad “cuidada”, con protocolos adecuados, hecha por el ministro de Educación, Nicolás Trotta. El funcionario albertista, que también recibe malas notas por su gestión, perdió crédito a raíz de que el año pasado, en varias oportunidades, amagó con el retorno a las aulas, pero el anuncio siempre quedó amordazado por la coyuntura epidemiológica y política: circulación viral, presión gremial, puja Nación-Ciudad, llegada o retraso de las vacunas, plan de inmunización del personal docente y no docente, cumplimiento de protocolos, infraestructura escolar…

 

“Imprescindible” es la palabra clave que aparece en casi todos los pronunciamientos difundidos desde mayo hasta ahora por las organizaciones de padres y de educación, pero actualizados con la advertencia de que se deberá planificar el año lectivo sobre la base de un escenario de mucha incertidumbre para las comunidades educativas.

 

El presidente de la Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina (FAERA), el religioso lasallano Martín Digilio, consideró que es “imperioso” volver a las aulas para "revertir el daño y retroceso” que, asegura, sufrieron las niñas, niños, adolescentes y jóvenes que acuden a los centros educativos bajo su órbita, sobre todo en los barrios periféricos y aquellos que padecen alguna discapacidad.

 

Consultado por Letra P, el referente educativo y máxima autoridad de los Hermanos de La Salle destacó el rol docente en la crisis y el aporte valioso que significaron los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) gubernamentales para garantizar los salarios del plantel docente, abogó por un gran pacto educativo y lamentó que los sucesivos gobiernos vean a las escuelas de gestión eclesial como “buscando alguna ventajita” y no las convoquen a las instancias de diálogo del sector. Asimismo, desestimó que el reclamo de “presencialidad ya” esté atado al punto de quiebre en el que quedaron muchos colegios privados por el retraso en el pago de las cuotas al instrumentar la continuidad pedagógica virtual en medio del confinamiento.

 

“La situación economía es compleja y hará que cierren algunos servicios educativos, pero desde nuestra perspectiva eso es lo menos grave. La mayoría de las instituciones asociadas a FAERA han tenido y tienen problemas económicos serios”, advirtió Digilio, pero sostuvo: “Aún así, la posición institucional es priorizar el derecho de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes; la salud de una generación que quedará marcada y estará lejos de lo que necesita el país para construir una sociedad con menos diferencias, distanciamientos y enemistades”.

 

En la misma línea, Norberto Baloira, secretario ejecutivo de la Junta Coordinadora de Asociaciones de la Educación Privada (Coordiep), dijo a Letra P que hay que superar la pandemia “con los chicos en las aulas, porque el daño producido es significativo”, y llamó a las instituciones del sector a preparar las aulas para recibir a la “mayor cantidad de estudiantes presentes” y a respetar los protocolos para hacer “la mejor escuela que se pueda”.

 

Por su parte, la Alianza de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) evaluó que el sistema público de enseñanza, tanto de gestión estatal como privada, “debe recuperar en carácter de urgente la presencialidad", en particular en los sectores más vulnerables donde la crisis sanitaria visibilizó la ampliación de las brechas social, educativa y de conectividad, y puso el acento en la necesidad de que la reapertura de los colegios se haga cumpliendo los protocolos de bioseguridad e higiene.