08|3|2021

Insaurralde, el Máximo facilitador

20 de febrero de 2021

20 de febrero de 2021

En silencio, el intendente de Lomas trabajó para el desembarco de Kirchner en el PJ bonaerense. La adaptación a los tiempos y la construcción propia.  

“La semana previa al asado en Lomas de Zamora al que fue Alberto (Fernández) y se planteó lo de Máximo (Kirchner), Martín (Insaurralde) se encargó de llamarnos uno por uno personalmente para invitarnos al acto”. Suelta la frase un intendente del peronismo y corresponde al encuentro de fin de año donde el Presidente les dijo a los intendentes que el hijo de CFK debería ser el nuevo presidente del PJ bonaerense. Los intendentes sabían de antemano lo que se venía. Había sido el anfitrión el jefe comunal de Lomas de Zamora, el encargado de adelantárselos. Es una máxima de la política vernácula: cuando querés que alguien acepte tu propuesta, no queda otra que hablarlo personalmente y en los gestos importa hasta quién llamó a quién. Por eso, los intendentes le valoraron a Insaurralde que se hubiera ocupado personalmente él de discar.

 

La arquitectura de darle la presidencia partidaria a Kirchner se dibujó en Lomas de Zamora. El plano final llevó la firma de Insaurralde. Hubo otros aportes, como el del jefe comunal de Almirante Brown, Mariano Cascallares; el presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermín, y la diputada nacional lomense y militante de La Cámpora Daniela Vilar.

 

Máximo K. hizo su parte. Desde la campaña 2017, empezó a mostrarse más activo y, ya en la campaña de 2019, le puso el cuerpo y la voluntad para despojar de prejuicios a los intendentes y ampliar el espacio. Las charlas con Sergio Massa e Insaurralde se repetían. Una vez consumada la victoria electoral que puso a Fernández en la presidencia y a Axel Kicillof en la gobernación, el intendente de Lomas de Zamora entendió que había que construir hacia adelante y que, en ese camino, La Cámpora es el principal vehículo para hacerlo. Un vehículo que conduce Máximo K. 

 

El lomense busca licuar aquella disputa Cámpora-intendentes haciendo un todo configurado en el peronismo K. Cascallares, Otermín, el intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza; el diputado provincial por la Quinta sección electoral Juan Pablo De Jesús y el intendente del Partido de la Costa, Cristian Cardozo, son algunas de las figuras de peso en el territorio bonaerense que van detrás de Insaurralde. Algunas de ellas lo asisten en lo que será el ordenamiento del PJ bonaerense bajo la presidencia K, que también hará el aporte cristinista hacia abajo. 

 

Insaurralde también ha tejido buenos vínculos con figuras de la agrupación que comanda el presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara baja nacional. Para quienes resisten la llegada de Máximo K. al PJ, el posicionamiento actual del intendente de Lomas es arriesgado. Sostienen que en el mediano plazo quedará relegado de la toma de decisiones.  

 

Mientras, el lomense también aúna lazos con la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, un vínculo que se fortaleció en la campaña de 2019. Juega allí también una rol importante la diputada Vilar. En el recorrido de su militancia dentro de las bases de La Cámpora, la diputada fue articulando con el Ejecutivo local. Hoy, son una amalgama. 

 

Insaurralde fue también uno de los pocos intendentes que pudo avanzar en el hermético esquema de gobierno con el que arrancó la gestión Kicillof. Omar Galdurralde, un hombre de su confianza, es el presidente del Instituto de Lotería y Casinos. 

 

Ajedrez a mano

En los primeros meses de 2016, el intendente usaba unas oficinas en el centro porteño donde se reunía con otros dirigentes del peronismo –en su mayoría, intendentes del conurbano- que buscaban cómo salir a flote luego de la derrota electoral en los tramos provincial y nacional. Creó el Grupo Esmeralda, porque las oficinas en cuestión están en esa calle del microcentro capitalino, y se puso a disposición de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, que lo eligió como uno de sus interlocutores con la oposición. El otro era Massa. Ese grupo de intendentes planteaba que era el tiempo de ellos y que había que renovar el peronismo. Hacer una autocrítica.

 

En 2017, corrieron al entonces diputado nacional del Frente para la Victoria Fernando Espinoza de la presidencia del Partido Justicialista bonaerense y coronaron a la dupla Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Gray (Esteban Echevarría). Detrás de ese movimiento, y cómo ahora, estaba Insaurralde.   

 

De aquella composición, el nombre de Insaurralde no figuraba en los cargos. Sí había asegurado la inclusión de Otermín como consejero por la juventud (también designado presidente de la Cámara de Diputados bonaerense) y otros lugares a intendentes que le responden. Ahora, iría bajo la misma lógica. 

 

Fuentes del peronismo sostienen que los intendentes bajo el paraguas de Insaurralde tendrán representación en el nuevo esquema bonaerense, pero también quienes miraban con recelo la llegada de Kirchner, es decir, los del interior. Además, como contó Letra P, se abrirían lugares para los movimientos sociales y se aplicará en todas las consejerías y ramas del partido la paridad de género.