02|5|2022

El massismo se organiza en Río Negro con la mira puesta en 2023

28 de diciembre de 2021

28 de diciembre de 2021

El Frente Renovador tiene un minibloque en la Legislatura y aspira a construir, por el camino del centro, una alternativa al FdT provincial. 

Crecer como espacio y consolidarse en una alternativa centrada en el diálogo con las diferentes fuerzas del panperonismo. Ese es el objetivo del Frente Renovador de Río Negro para el próximo año, a la espera de que la Junta Promotora asegure el partido del mismo nombre. Como espacio de disidencia en el amplio espectro que tiene el Frente de Todos (FdT), los massistas que crearon un interbloque en la Legislatura aspiran a sumar volumen político rumbo a 2023.

 

Con ese plan, el tridente legislativo que comanda Nicolás Rochás, integrado por Alejo Ramos Mejía y Luis Albrieu, desanda el camino que empezó a construir en 2019. A pesar de que en el riñón del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, habían desestimado cualquier respaldo a la salida del bloque del FdT, fue el mismo tigrense el que los defendió con una foto en un zoom. Desde entonces, empoderado, el tridente inició un proceso que trabaja por representatividad en instancias electorales.

 

En los últimos días, en medio del alboroto pejotista que detonó Martín Soria en General Roca, los diputados se fotografiaron con el intendente de Campo Grande, Ariel Rivero, quien se ocupa de la conformación de un partido propio para empezar a cosechar el respaldo del peronismo crítico a la actual conducción del Partido Justicialista (PJ).

 

La imagen llamó la atención por el momento. Rivero, históricamente referenciado en Miguel Ángel Pichetto, mantuvo una tirante relación con el denominado sorismo cuando era legislador. Justamente quienes hoy integran el FR eran parte del grupo parlamentario que respondía al actual Ministro de Justicia y Derechos Humanos; hasta son recordados –puertas adentro– los cortocircuitos que se generaban por la conducción partidaria que distanciaba a las diferentes vertientes de esa fuerza.

 

Así las cosas, los delegados de Massa esbozan un nuevo escenario. Como en 2017, cuando María Emilia Soria encontró el triunfo en las elecciones de medio término, los massistas creen que si no hay un revisionismo y diagnóstico completo, el panperonismo no podrá meterse en la discusión que parece anticiparse a nivel provincial: Juntos Somos Río Negro (JSRN) vs Juntos por el Cambio (JxC). En ese marco se encontraron en Viedma con Rivero, aunque le dejaron en claro que hay diferencias en algunas formas.

 

La idea es fortalecerse desde una visión diferente, en una nueva versión de la ancha avenida del medio a la rionegrina. En definitiva, aseguran a Letra P, confían ser la oposición constructiva a la gestión de Arabela Carreras, a la que observan en una posición bien diferente a la de Alberto Weretilneck.

 

En una suerte de revisionismo, los massistas entienden que Carreras es una aliada incondicional de Alberto Fernández y que Weretilneck, a pesar de haberse acercado a Mauricio Macri durante su mandato, colabora en el Senado o en Diputados, con el bloque dirigido por Luis Di Giácomo.