21|7|2022

Vuelven los Moyano a una CGT que se cotiza en la interna de Todos

11 de noviembre de 2021

11 de noviembre de 2021

La nueva conducción estará conformada por Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano, que estuvo ausente y asumirá por Zoom.

Con el regreso del moyanismo y "superando diferencias en los matices", la Confederación General del Trabajo (CGT) tiene nuevo triunvirato: Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio), que seguirán otro período, y Pablo Moyano (Camioneros). Los tres estarán al frente del movimiento obrero por los próximos cuatro años y serán parte de una nueva conducción colegiada que contendrá a todos los sectores del sindicalismo. El número dos del gremio de los camioneros no asistió personalmente al congreso cegetista por un cuadro de fiebre, pero asumirá vía Zoom.

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De esta manera, el moyanismo volvió a la principal central obrera del país luego de su alejamiento durante el gobierno de Mauricio Macri en desacuerdo con la postura dialoguista de Azopardo con la gestión de Cambiemos en la Casa Rosada.

 

La necesidad de contener a las diferentes tribus sindicales era un imperativo para la central, que a partir de su reunificación busca constituirse como una de las patas de apoyo del Gobierno del Frente de Todos el día después de las elecciones legislativas del 14 de noviembre, en las que el oficialismo avizora una nueva derrota y que abre un margen de incertidumbre sobre cómo se reacomodará la coalición en el Ejecutivo. La foto de Daer y Hugo Moyano encabezando juntos la marcha masiva del último 18 de octubre fue una señal del objetivo que la cúpula gremial buscaba coronar este jueves y que quedó plasmado en el organigrama. Ahora resta ver cómo el regreso del moyanismo y la convivencia entre las diferentes posturas en la central se traducen en términos políticos dentro de la administración peronista. 

 

Mientras los congresales votaban para rubricar el acuerdo de unificación, la CGT emitió un documento oficial con un pliego de bases y condiciones que apunta al Gobierno y también a la oposición, y en el que deja sentada la dificultad que debió atravesar el movimiento obrero para sellar la unidad "superando diferencias en los matices". El texto plantea terminar con la inflación y exige una convocatoria oficial para diagramar un plan de producción y empleo con eje vertebrador en la recuperación de salarios y jubilaciones. También incluye la agenda verde, con el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad para el cuidado de la "casa común".

 

"La inflación debilita el poder de compra de trabajadores y trabajadoras en situación de ocupados, desocupados o jubilados. El empobrecimiento generalizado de la mayoría de los asalariados, formales e informales, resulta indisimulable; alcanzando sobre el consumo consecuencias limites impensadas en nuestro país", dispara el documento cegetista, en alerta por la situación económica y social. Sin embargo, carga las tintas de la responsabilidad en los "cuatro años de destrucción del aparato productivo por parte de un gobierno de corte neoliberal, en una fiesta para la especulación financiera y de endeudamiento sistemático", que aluden a Cambiemos, "sumados a los dos años de pandemia" que "han degradado el tejido social de tal manera que hoy resulta imposible reconocer nuestra Argentina detrás de tanta desigualdad".

 

En ese escenario, el texto titulado "Volver al trabajo como el gran ordenador social" se enfoca en mostrar una rotunda negativa a las propuestas de flexibilizar o remplazar el régimen de indemnizaciones por despido, que fue lanzado en la campaña electoral por el alcalde porteño y referente PRO, Horacio Rodríguez Larreta."La responsabilidad integral y solidaria del movimiento sindical impidió en el pasado el progreso de los proyectos que perseguían la destrucción de la legislación protectoria laboral. Ese es también nuestro Norte, ahora con energía enfrentando a quienes pretenden debilitarnos aprovechando en su beneficio los horrores de la crisis social de la cual muchos de ellos mismos son responsables en su origen", advierten.

 

El documento fue calificado como "el programa de acción de la CGT para los próximos cuatro años", según señaló Daer al cierre de la votación, en la que 1617 congresales de un padrón de 1808 votó la lista Azul y Blanca que empoderó al nuevo triunvirato cegetista.

 

Durante toda la jornada, en la que previamente se aprobaron reformas estatutarias en un congreso de carácter extraordinario, se vio en Parque Norte, el predio que es propiedad del Sindicato de Empleados de Comercio, a cientos de congresales gremiales recorrer los jardines a la espera de definiciones que tardaron en llegar. La mayoría de la dirigencia fue acompañada de congresales y colaboradores. La seguridad del lugar estuvo garantizada por afiliados de los distintos sindicatos que participan del mitin gremial. El congreso coincide con el 70° aniversario del voto femenino en la Argentina, un hito de la historia política y de la lucha por los derechos de las mujeres.

 

El congreso extraordinario que se realizó en las primeras horas de la jornada modificó el marco normativo para garantizar un 30 por ciento de cupo femenino en la nueva comisión directiva cegetista, aunque en esta oportunidad no habrá mujeres en la conducción tripartita y el papel femenino quedaría relegado a secretarias cuasi testimoniales.

 

Julio Piumato (UPCN, Judiciales) remarcó que "hoy más del 40% de los trabajadores tienen (cobertura de) salud  gracias a los gremios". "Se requiere de todos nosotros una cuota de patriotismo y llevar este congreso para que sea el paso fundamental para la reconstrucción de la patria", agregó, en medio de cánticos a favor de la unidad de la CGT.

 

Por su parte, Rodolfo Daer (alimentación) señaló que "los compañeros que serán electos" para conducir el movimiento obrero "mantendrán en pie los derechos de los trabajadores y trabajadoras a lo largo y ancho del país". En la misma línea, Gerardo Martínez (UOCRA) dijo que se vive "un día de felicidad" porque la central obrera está en un "proceso de unidad" para "poner de pie a la Argentina". 

 

Las versiones de que Acuña, alfil de Luis Barrionuevo, continuaría como cotitular de la CGT y sería el otro integrante del nuevo triunvirato terminaron liquidando las chances de que ese lugar fuera para el metalúrgico Antonio Caló en representación de los sindicatos industriales. Finalmente, el líder de la UOM, que quería sumarse como un nuevo integrante de la máxima conducción, quedó a cargo de la Secretaría de Industria.