16|11|2021

Diputados sancionó la ley de etiquetado frontal de alimentos

26 de octubre de 2021

26 de octubre de 2021

Tuvo 200 votos afirmativos, 22 negativos y 16 abstenciones. Obliga a las alimenticias a incluir advertencias en productos con exceso de azúcar, grasa y sodio.

Minutos antes de la medianoche, con 200 votos afirmativos, 22 negativos y 16 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, que establece la obligatoriedad de advertir al público consumidor sobre los excesos de grasas, sodio y azúcares en los productos con el fin de ayudar a combatir la obesidad, la hipertensión y los riesgos cardíacos. Lo hizo en el marco de un extenso temario acordado entre oficialismo y oposición que buscó superar un primer intento de sesión que fracasó porque el interbloque de Juntos por el Cambio decidió no bajar al recinto y dejar sin cuórum a la convocatoria del Frente de Todos. 

 

El debate arrancó cuatro horas después de pedidos de apartamiento del reglamento para tratar iniciativas que no estaban en el temario y que formaron parte de la táctica de Juntos por el Cambio (JxC) para meter en el recinto los temas que había reclamado en las negociaciones previas a la convocatoria de este martes. 

 

Las expresiones de los integrantes de cada bloque anticipaban una votación mayoritaria a favor de la iniciativa que fue aprobada el año pasado por unanimidad en el Senado y transitó un largo camino en la Cámara baja. Además del dictamen de mayoría, un sector de JxC, liderado por la diputada macrista Carmen Polledo impulsó una serie de proyectos alternativos. 

 

Cecilia Moreau, vicepresidenta del bloque oficialista, fue la encargada de presentar el texto. Encabeza la comisión de Legislación General y junto a la de Salud, que preside Pablo Yedlin, le dieron un fuerte impulso al tratamiento que implicó casi 20 horas de plenarios conjuntos de comisión, junto a Industria, para escuchar especialistas invitados. "Con esta ley vamos a subir un escalón en la prevención de la salud y las garantías de los derechos de todos los argentinos y argentinas", sostuvo Moreau para reivindicar que la norma que aplicará un etiquetado octogonal negro de advertencia en los paquetes de productos que contengan exceso en azúcares, grasas, calorías o sodio. "Lo estamos haciendo basándonos en evidencia científica concreta. De ella se desprende que el octógono negro de advertencia es la forma más eficaz para que los consumidores interpreten la presencia o ausencia de nutrientes críticos en los productos alimenticios que van a ingerir. Al día de hoy la información nutricional que se brinda, y todos lo sabemos, es por lo menos confusa, y puede ocurrir que estemos comprando un producto (que parece) saludable cuando en realidad no lo es", afirmó. 

 

"Estamos rodeados de productos ultraprocesados, hipercalóricos, poco nutritivos, con exceso de grasas, sal, azúcares y también carísimos. La encuesta nacional de factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles realizada en 2018 dice que el 66% de la población argentina tiene exceso de peso, el 32% tiene obesidad, el 40% padece presión arterial elevada, el 30% tiene colesterol elevado pero el dato mas alarmante es que en la Argentina en los chicos de entre 5 y 17 años, el 41% tiene exceso de peso y el 13,6% es el porcentaje en menores de 5 años", recordó la diputada. 

 

Yedlin expuso otro aspecto poco advertido del debate. "No voy a ocultar el desafío que fue para mí como tucumano y presidente de la Comisión de Salud este proyecto, pero el azúcar es una de las causas del sobrepeso y la obesidad", sostuvo el médico que preside la Comisión de Salud. "La historia de la industria azucarera representa una historia de muchos problemas y mucho centralismo porteño y de gran explicación a la pobreza", recordó y apuntó que le dieron "lugar a todas las voces en la comisión". “El proyecto en general es un proyecto virtuoso, pero podría haber sido mejorado. Adelantamos nuestro voto positivo con las observaciones que se han realizado”, agregó. 

 

Las palabras del diputado reflejaron las diferencias que atraviesan a quienes representan a Tucumán, la mayor provincia azucarera, cuya industria se opuso al avance de la iniciativa desde el Senado. Yedlin apoyó, Cano propuso una iniciativa diferente y el macrista Domingo Amaya se opuso. Lo mismo pasó con Beatriz Ávila del Partido por la Justicia Social y aliada de JxC. 

 

Una muestra de las discrepancias internas en JxC la aportó la macrista Camila Crescimbeni, que militó a favor de la aprobación del texto. "Estamos frente a un proyecto que propone que podamos elegir con libertad cómo nos alimentamos y no daña la economía si uno tiene en cuenta el costo que genera el consumo de bebidas azucaradas para el sistema de salud", aseguró, mientras que su par radical, el tucumano José Cano, explicó que impulsaba "un dictamen en minoría porque tenemos algunas modificaciones que consideramos pertinentes, seguramente esta ley en el futuro será sujeta a modificaciones, pero me parece importante que se apruebe". 

 

Polledo fue en la misma línea que Cano. “La idea básica del dictamen de mayoría es poner en cada paquete un octógono negro por cada nutriente crítico que excede el límite sugerido y prohibir que se informe por nada positivo que contenga. Hay una posición de fanatismo de imponer de que hay una sola forma posible de etiquetados", acusó la diputada y opinó que el debate se redujo a eso.

 

La posición de la diputada macrista no era compartida por una gran parte de su bloque. Lo mismo sucedía en el radicalismo. Así como Cano impulsó otro dictamen, su correligionaria Brenda Austin celebró el dictamen mayoritario. Consideró que se cierra "una deuda desde la década de los 90, que permite que los ciudadanos tengan información, fundamentales para las enfermedades no transmisibles", sostuvo la diputada cordobesa y consideró: "Estamos frente a una gran epidemia: la del sobrepeso”. También celebró que pudieron "derribar mitos sin haber caído en la grieta y en defensa del derecho a la salud. Esto es un ejemplo claro". Además reivindicó que la norma "incorpora dentro de sus artículos la disposición de que el Estado al momento de llevar adelante la compra de los bolsones alimentarios, de programas alimentarios, la provisión en las escuelas para comedores escolares deberá priorizar aquellos productos que no tengan etiquetado de advertencia”, reivindicó. 

 

El titular de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, también defendió la sanción del proyecto que viene del Senado. "Estoy convencido de que esta ley será un gran paso para prevenir la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles, favoreciendo a la sostenibilidad de nuestro sistema de salud. Esta ley no responde a los intereses de lobby, es la ley que han construido colectivamente los profesionales de la salud que conocen bien los riesgos de la alimentación sin la información adecuada, la de las madres, padres y docentes que valoran el etiquetado frontal como una forma de prevenir", aseguró. 

 

La sanción de la ley de etiquetado era la primera del temario que incluía la de Oncopediatría, la de Derechos Humanos de personas en situación de calle, el régimen especial para trabajadores viñateros, entrada y salida de tropas extranjeras, alivio fiscal, la ley de recuperación de ganadería ovina, la adhesión argentina a convenciones contra la discriminación y la aprobación de transferencias de inmuebles sin disidencias ni observaciones a una decena de provincias.