08|11|2021

Las empresas de alimentos llegan a los tiros a la reunión con Feletti

19 de octubre de 2021

19 de octubre de 2021

La COPAL denunció "la falta de voluntad por parte de las autoridades" para acordar el congelamiento. Tensión antes del encuentro con el titular de Comercio.

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) tensó al máximo la posibilidad de acordar con el Gobierno una lista de productos con precios congelados de manera consensuada al reclamar "un diálogo genuino en lugar de instancias de definición unilateral" y denunciar "la falta de voluntad por parte de las autoridades para realizar un acuerdo con el sector", horas antes de una reunión pactada con el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti.

 

"Frente a diversos encuentros con la Secretaría de Comercio Interior, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios de Argentina (COPAL) ratifica una vez más su voluntad de colaboración y diálogo para el acuerdo. Sin embargo, advierte que en la convocatoria recibida no están garantizadas las condiciones
para conciliar las posibilidades de los sectores frente al pedido de estabilización de precios", lanzó el nucleamiento empresario que dirige Daniel Funes de Rioja.

 

En representación de 35 cámaras sectoriales y de más de 14.500 empresas de alimentos y bebidas (IAB), PyMEs y economías regionales del país, la entidad sostiene en un texto que lleva por título "Para un acuerdo siempre se requiere del diálogo" que "se evidenció que, a pesar del esfuerzo realizado por las empresas en enviar sus propuestas de participación, las mismas no fueron tenidas en cuenta, así como tampoco fue considerado el pedido de generar un espacio de  intercambio en lo inmediato, que permita clarificar las realidades y posibilidades de los distintos sectores y encontrar en conjunto un acuerdo sostenible".

 

Este martes al mediodía, Feletti esperaba recibir las propuestas finales de las grandes alimenticias y firmas de consumo masivo para formalizar el congelamiento de precios, retroactivo al 1 de octubre y hasta el 7 de enero, de unos 1650 productos, distribuidos por el país. En la noche del lunes, el Gobierno entregó a las empresas un listado con precios de referencia y aceptaba observaciones hasta las 12 del martes.

 

Según fuentes oficiales, algunas compañías entregaron sus listas durante la mañana. Sin embargo, la reticencia empresarial por los costos de algunos productos y por la letra chica del acuerdo, en especial sobre los controles en toda la cadena de comercialización, demoraban la confección final de la nómina. La urgencia oficial obedece a la persistencia de una inflación indomable, que hace rato barrió con la previsión del ministro de Economía, Martín Guzmán, que la ubicó entre el 29y el 33% anual para 2021 y que pinta para superar el 50%. Como si fuera poco, el índice de precios de septiembre volvió a crecer por encima de los 3 puntos y se espera que ocurra lo mismo en octubre, cifra que se conocerá horas antes de las elecciones del 14 de noviembre próximo.

 

Respecto de la inflación, COPAL destaca en el comunicado que los datos del INDEC demuestran que no es la Industria de Alimentos y Bebidas la que tracciona mayoritariamente en la inflación general. Como ejemplo, citan que el IPC de septiembre se incrementó un 3,5%, mientras que el IPC de alimentos y bebidas lo hizo por debajo de esta cifra, alcanzando un 2,9%.

 

También refieren que lo mismo ocurre en el acumulado 2021, donde el IPC general alcanza un 37% mientras que el de alimentos y bebidas aumentó 36,6%.

 

“El argumento de que la inflación se aceleró por los aumentos de la categoría de productos de alimentos y bebidas pierde sentido ya que existen otras divisiones  cuyos precios crecen por encima del Índice IAB y del Índice General”, afirmó Funes de Rioja, y agregó que “frente a la amenaza de la aplicación de la Ley de Abastecimiento y las manifestaciones sobre codicia" por parte de representantes del Ejecutivo, "hay que reconocer que la industria no es la causa de la inflación sino que sufre sus consecuencias”.

 

"La realidad demuestra que las políticas de congelamiento de precios no logran resolver los desequilibrios macroeconómicos que dan origen a la inflación. Adicionalmente, resultan insostenibles ya que afectan el largo plazo para la continuidad productiva, dado que lleva a las empresas a producir a pérdida por no  atender los innumerables aumentos de costos que viene afrontando el sector", sumó el también titular de la Unión Industrial Argentina (UIA).