01|5|2022

La pelea interna de Guzmán para aumentar las tarifas

30 de enero de 2021

30 de enero de 2021

Las audiencias públicas se demoran y las empresas son escépticas. El ministro quiere volver a la era pre-Estadio Único para cumplir con el Presupuesto 2021.

A fuego lento, el Gobierno cocina el aumento de las tarifas del gas y la energía eléctrica. La demora en la convocatoria a las audiencias y la falta de señales concretas a las empresas hacen que las compañías tengan dudas sobre cómo serán los ajustes y sospechen que el congelamiento continuará, pero el ministro de Economía, Martín Guzmán, comenzó el road show en el Ejecutivo para que prevalezca su mirada y que haya un incremento global, segmentado según el poder adquisitivo, en línea con la inflación, tal como está previsto en el Presupuesto 2021.

 

Como contó Letra P, Guzmán inició en las últimas semanas visitas a las provincias y al conurbano. Esos contactos con la "economía real" también le sirven para bajar lineamientos de política económica, tanto hacia afuera (las empresas, los gremios y el FMI) como para la interna del Frente de Todos. En su entorno admitieron que las discusiones sobre los aumentos de tarifas eran las más difíciles, pero el ministro repitió en esas reuniones con empresarios del interior y charlas en universidades que deben respetarse los parámetros del Presupuesto. Para eso, los subsidios no deberían crecer en términos reales este año, lo que implicaría un incremento acorde con la inflación estimada, del 29 por ciento.

 

El viernes 22, al visitar Chaco, Guzmán dijo que comenzaron a discutir la actualización de las tarifas con el presidente Alberto Fernández, el secretario de Energía, Darío Martínez, y los titulares de los entes reguladores, Federico Bernal (Enargas) y Soledad Manín (Enre), que responden a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

Pasó desapercibido, pero Guzmán ratificó su hoja de ruta. "Se viene trabajando en el cuadro tarifario; el marco para ello es la ley de Presupuesto del año 2021. Establece cuál es el monto de subsidio sobre el Producto (Bruto Interno)", dijo el ministro, en la conferencia de prensa de la asunción de su excolaborador Santiago Pérez Pons como ministro todoterreno de Chaco. "Justamente ayer -por el jueves 21- tuvimos una reunión con el Presidente, con el secretario de Energía y con los interventores de los entes reguladores; se continúa avanzando en un cuadro tarifario que respete el contorno que establece la ley de Presupuesto", agregó e insistió: "Debemos construir una cultura más profunda de planear y de cumplir con aquello que se planea y así fue como se hizo el Presupuesto 2021, muy a conciencia", insistió.

 

Distintas fuentes del Poder Ejecutivo consultadas indicaron que la hoja de ruta sigue siendo la que planteó Martínez en noviembre. La idea sigue siendo segmentar los aumentos para que las mayores subas recaigan sobre el 15% de la población con más poder adquisitivo, que la clase media (el 45%) no resigne demasiado poder adquisitivo y que el 40% que roza o está debajo de la línea de pobreza tenga incrementos módicos o nulos.

 

Los pibes para la segmentación

La gran mayoría de la coalición gobernante sabe que es inviable repetir el esquema de subsidios y congelamientos permanentes a la Julio De Vido. Cuando asumió como ministro de Economía, en 2014, Axel Kicillof intentó revertir esa situación, que llevó a que las empresas desinvirtieran y la Argentina se convirtiera en importador neto de combustibles. Anunció un aumento en la tarifa del gas de red, pero no pudo avanzar con la siguiente parte del plan, que incluía a los cuadros tarifarios de la electricidad.

 

La gran cantidad de información de la ANSES, la AFIP y otras oficinas públicas sobre la ciudadanía permite ahora avanzar en una segmentación que contemple, por ejemplo, a los nueve millones de personas que cobraron el Ingreso Familiar de Emergencia o a los usuarios electrointensivos. En las primeras reuniones de Martínez con las empresas distribuidoras de gas, el secretario transmitió esa intención. Las compañías replicaron que esa segmentación debía hacerla el Estado. Las reuniones con la Secretaría de Energía y el Enargas continuaron, pero sin avances concretos.

 

El acto de La Plata en el que Cristina reclamó defender el bolsillo cambió las perspectivas de las empresas. En una distribuidora de gas y en otra de energía eléctrica indicaron que se ven venir una extensión del congelamiento por ser año electoral. Es una hipótesis que crece ante la falta de una bajada concreta desde el Gobierno.

 

Por lo pronto, los plazos podrían estirarse. A fin de año, el Gobierno extendió el congelamiento de tarifas hasta marzo y habilitó al ENRE y al Enargas a discutir valores de transición hasta que se realicen nuevas Revisiones Tarifarias Integrales (RTI), pero hasta ahora no hubo convocatoria a las audiencias públicas, paso obligado para tocar las facturas desde el fallo de la Corte Suprema de 2016. La semana pasada, el ENRE hizo una convocatoria a las empresas para iniciar el proceso y sostuvo que "garantizará las correspondientes instancias de participación ciudadana". Según los cálculos privados, el proceso de llamado a audiencias, la realización y la posterior consolidación de los resultados demora unos dos meses. Cuanto más se tarde, más cerca estarán las PASO.